El Temor tocó a la puerta, abrió la Fe y no encontró a nadie.
miércoles, 21 de octubre de 2020
domingo, 11 de octubre de 2020
OBSERVACIONES
Como un rojizo etéreo
de ciertos mares lejanos.
Como el sol que alguna vez secó
la sangre en la espada de Enrique V.
Como cierta forma bíblica
que hay en los pájaros.
Como la manta raya
que hila su paso en el silencio del tiempo.
Como la gris ceniza y aún viva Pompeya
que sepultó el Vesubio
o el engaño en que una tarde
Troya se hizo Troya.
Como la seca garganta del náufrago
Que implora lo que más tiene.
Como la magia de Alquímides
Que trajo el frío ardiente
o la sensual ilusión.
Como el plástico Proteo
Que nos regaló el sueño
De poder ser otro,
como Borges,
Que es el otro y el genio.
Como la flor
Que vive si es regalo
Y muere si es desencuentro.
Como se sabe la forma de la espada
Una vez que se siente adentro.
Nada, solo te observo...
sábado, 19 de enero de 2019
miércoles, 31 de agosto de 2016
A VECES
A veces me encuentro, a veces te pierdo, a veces no hay a veces, a veces digo de más, a veces derrocho, a veces no ayudo al que suplica, a veces me quiero, otras siento verguenza, a veces me muero, a veces te veo, a veces blasfemo, a veces no reparo en mi fortuna, a veces no voy, a veces reacciono, a veces peco, a veces me calmo, a veces soy felino, a veces me llueve, a veces se ríen de mí, a veces lo entiendo, a veces perdono, a veces olvido, a veces me freno, a veces huyo, a veces,,,
A veces pienso que siempre supe que debí llorar a tiempo.
Gustavo Bonino
viernes, 5 de septiembre de 2014
EL ÚLTIMO DELICADO DEL ROCK
"Basta un verso para definir a un poeta"
Jorge Luis Borges
Sí, se fue. O no. Yo no lo sentí. Lo escucho ahora en mi pobre memoria, lo escucho en el subte, en los pibes que tocan sus canciones por monedas. Entonces entiendo que se fue algo físico, como nos iremos todos. Salvo una gran diferencia. Él dejó plasmada en cada casa, en cada oreja, lo nadie supo hacer mejor. Dejó su música, sus increíbles solos de guitarra, su poesía difícil y especial, que hace que para entenderla, tengamos que meternos en el Mundo Cerati.
Gustavo Ariel Cerati Clarck yo, y empiezo por mí por modestia, no te voy a extrañar. Voy a seguir feliz, escuchando: Bajan, Amor Amarillo, Prófugos.
Sus discos solistas, como por ejemplo FUERZA NATURAL, no eran canciones fraccionadas. Tenía la virtud que pocos tienen. Entendió siempre la palabra "concepto", por ello FUERZA NATURAL es un todo, un Movie Road.
"Y en alambrados como pentagramas,
Los pájaros tocando tu canción".
Todo el disco redondea una estética, desde el más amplio sentido de esa palabra, que te envuelve y no podés saltear una canción.
En AMOR AMARILLO, ese escondido tributo a Spinetta. Desde su impronta. Sin la copia.
Es que era distinto. Cada disco suyo era totalmente diferente al otro. Jugaba con esa dinámica.
No se fue. Estará siempre en el lugar que estuvo, entrando por mis oídos dejándome pleno.
Hasta Mañana Gustavo Cerati, el ÚLTIMO DELICADO DEL ROCK.
martes, 26 de noviembre de 2013
LA ROSA AMBIGUA
La rosa del apellido nacido en Santander
De la pluma de Shakespeare
Quizá la estaba mirando a la par
que nacía, universal, Julieta.
O quizá en Catay, afinados ojos negros,
la observaron hasta empaparla.
La rosa color sangre y cuerpo de espinas
flameando decorosa y valiente
en la lienzo del escudo de Cizur
Tan temido y venerado
Que siquiera la valerosa espada
Se atrevió al salvaje acto de vejarlo.
Rosa que te ramificas en el gentío
Tentación de los amantes,
que aman con sangre, que es tu color
y el color del vino,
como el rojo humeante
de la implacable daga
Rojo que te encandila y te mata
en cada sorbo en cada clava.
La rosa ambigua, aquella flor
Que lleva alguien en sus manos
en su primer amor o en el último adiós.
Gustavo Bonino
lunes, 9 de septiembre de 2013
CON - VIVENCIA
Mas que una mano, se dan las tripas.
Te cobijaría aun mas, si me dieran los brazos.
De puro contento, desde que te conozco.
No tenemos otro inmejorable destino que compartir
lo que llamamos vulgarmente "laberinto".
Somos un mundo de Minotauros.
Ella me salva. Me da cobijo en nuestro laberinto y espanta mis miedos
de a millones, como una red llena de peces.
Siempre nos espera, como a todos, el verde transitar.
Y no es difícil de aceptar, que el no poder franquearlo,
es el vano y constante desafío que nos mantiene vivos,
sabiendo que siempre habrá un camino no atravesado,
una sorpresa agazapada detrás de paredes de hojarasca.
A Karina
(Disculpas por la falta de acentos, es el capricho de una computadora).
jueves, 13 de diciembre de 2012
sábado, 1 de diciembre de 2012
UN BOXEADOR SIN RESTO.
Luego de la reunión con el editor, cheque en mano para vivir un tiempo, me tomé el primer taxi que pasó para abrir el negocio de Al. Estaba ya la clientela de siempre esperando. Saludé con la cabeza gacha, no quería que me preguntaran por Al, ya bastante dolor me causaba saberlo como para además tener que explicarlo y ser interpelado. Abrí la puerta, di vuelta el cartel que decía CLOSED en rojo y me hizo bien ver el reverso en verde que decía OPEN. Eso era Al, abierto. Un tipo abierto. Un amigo que no quería perder.
Llegué a casa molido, ya eran las diez de la noche. Luca me recibió con un reto. quería salir a pasear y más aún comer. Ya estaba sin fuerzas. El atender el negocio y luego pasar por el hospital me dejó cansado y alterado a un tiempo. Curioso. Mi cuerpo pedía calma pero irradiaba una alteración digna de un cóctel de ansiolíticos. En lugar de eso, puse un hielo, vodka y jugo de mango en un vaso corto y el cansancio empezó a ganarle la pulseada a mis estados alterados. Le abrí a Luca la puerta del balconcito para que haga sus necesidades y le serví su comida. La culpa iba decayendo y el cansancio ganaba todos los rounds. Hasta que en el último round cuando puse el DVD del concierto de Winston Marsalis y Eric Clapton en el Lincoln Center de NY, sonó la campana y dormí en el sillón. Con hambre, sucio y vestido.
A la madrugada, luego de sueños muy entreverados, en donde se mezclaban todas las formas de extrañar a Buenos Aires. Es que ya estaba harto de extrañarlo todo. A Gina, a la Patria, a los afectos, a las librerías, a las charlas de café con medialunas.
Me levanté obligado por un sopor con forma de escopeta que no me dejaba alternativa. Así vestido con la ropa del día anterior salí corriendo del departamento. Corrí, corrí todo lo que pude, tan fuerte como me salió, despatarrado, dando brazadas de ahogado, como un muñeco idiota y descontrolado. Dictámenes de mi cabeza y dentro de ella, Gina capitana, comandando mi vida una vez más, pateando mis pupilas hasta hacerlas estallar en lágrimas.
Seguí corriendo entre viento mocos y lágrimas hasta el río Hudson. Esa valla inmensa de agua me detuvo.
Detenido en el tiempo, parado en medio de una costanera vacía y fría, entendí que estaba pasando por otra pesadilla, otro intento trunco por verla, por estar con ella de alguna forma.
Otro puñetazo al vacío que me dejaba desprotegido para que la vida se encargara de un solo golpe, de tirarme nuevamente a la lona.
martes, 24 de julio de 2012
POR FAVOR, UN PAR DE REMOS
Después de "una hora-reloj" de hablar con el editor del tercer libro, de volverme loco, de estar tan perdido, en el momento en que de su voz ronca dijo "Señor, su novela me gustó, ahora, luego de la última corrección que me alcanzó su amiga, me cierra, lo llamo para decirle que será publicada y además puede pasar a buscar el cheque del adelanto".
Adelanto??, de que hablaba este tipo??. "Del adelanto de la continuidad del libro de cuentos, el tomo dos, no le comentó nada la chica?, además quiero que firmemos el contrato por dos años para hacer una saga"
"Pero si quiere seguir con mis libros de cuentos. o me saqué la lotería o me llamó un demente. Pero no, era el editor de mal gusto que confiaba en mí. Le he llevado tanto material, que el tipo habrá entrado en la locura, en la locura que un hispano parlante modesto, como es mi caso, pueda arrastrarlo".
Entendí todo, la chica era Ama, estaba más que seguro. Ella tenía una copia del tercer manuscrito del libro de cuentos, cuando me ayudó a corregirlo, además de las llaves de mi departamento.
- Si señor Hayes, le respondí al editor. Cuando le parece que pase y conversamos un poco?
De qué iba a conversar si no sé que carajo había hecho Ama con mi libro. Qué cambios...
- Ok, lo espero mañana a media mañana.
La puta madre, pensé mientras sabía que le había prometido a Al que iría a abrir su negocio y que luego iría a verlo a la Universidad de Pennsilvania, en donde estaba internado, en donde se debatía contra el fin de sus días. Al, tan enérgico, tan buen amigo.
- Ok, señor Hayes, mañana estaré por allí. Buenas tardes.
Y váyase usted y Ama a la puta madre que los parió, pensé.
Corté de tal forma que casi rompo el teléfono. Freezer, dos hielos, un vaso al que le soplé el polvillo de semanas. Un whisky que había a mano. Calma. Puse Hotel Costes, el primero que editó. Traté de calmar mi cabeza.
Volví a agarrar el teléfono, efectivamente estaba rajado de lado a lado, pero funcionaba perfectamente bien para lo que tenía que decirle a Ama y a todas sus caras.
Quizá Ama sabía mejor que yo lo que había que poner en una hoja en blanco. tal vez ella era la escritora y yo un mediocre soñador.
Gustavo Bonino
martes, 5 de junio de 2012
SALVAME....
Definitivamente no podía volver a Buenos Aires.
Definitivamente quería volver a Buenos Aires.
Decididamente me quedaría en NY.
Al estaba muy mal de su cáncer. Había posibilidades de una mejora. Pero irme era una canallada. Quedarme era una canallada también. Un hijo de puta o un flor de boludo sin poder decidir, decidiendo quedarme en NY.
Luego del regreso a NY, apenas si había pasado por el departamento, la enfermedad de Al, mi confusión mental. Kiara y su Madre. Luca, más bestia que nunca. El amor con el que me recibió. Se me tiró encima como si fuera un oso gris. Culo en piso para la carcajada de todos los clientes del negocio de Al, por lo general los mismos sexagenarios de siempre, eximios bebedores de scotch y profesionales del tabaco cubano. Fieles a Al, que les conseguía MONTECRISTO o COHIBA o ROMEO Y JULIETA. Pero quien quería un PARTAGAS, ahí lo tenía. No era fácil, pero Al conocía la distribución del negocio y de estúpido no tenía nada. Al ya no tenía nada de argentino. Era un verdadero americano.
Entré en mi lugar en el mundo, mi departamento del MEAT PACKING DISTRICT. Estaba mejor de lo que creía. Claro, ropa por el piso, platos imposibles, una cama digna de poner una bomba y a empezar de nuevo. Sin embargo, me esperaba algo peor. Días sin habitarlo. Abrí la heladera, quedaba Vodka sabor mango. Me serví un shot y otro y otro. Luca se acomodó en su felpudo, sin queja aparente. Yo me tiré en sofá, encendí la TV que me devolvía estrellitas grises. La falta de pago del servicio.
Creo que fue lo mejor que me pasó. Puse el I POD sobre los parlantes, nuevamente FIX YOU y me volví, como alienado a mirar esa tele impaga y estrellada. Hasta que me dormí. Rendido.
Un dolor grande me atravesaba al medio. Por eso me hubiera gustado que la canción que sonaba dijese: AND YOU WILL TRY,
TO FIX ME.
miércoles, 30 de mayo de 2012
LA SEÑORA DUDA
De vuelta de la entrega del premio de mi tercera novela, los dibujos en mi cabeza se multiplicaban y se multiplicaban.
Volver a Buenos Aires. Por qué? Por Gina?. Sí. Definitivamente. Pero no creo que el amor fuera el motor del viaje. NY-BUE. La realidad es que hice de ella un fantasma. Un monolito a quien adorar. Eso es lo que creo ahora. Ella tira "el perfume que lleva al dolor" y yo huelo y sufro. Al pedo. Pero sufro.
Al, con cáncer, no lo puedo dejar solo en NY, es mi amigo y está muy enfermo.
Qué haría en Buenos Aires? Acá trabajé para un BLOG y tengo tres novelas publicadas. La venta apenas me alcanza para subsistir. Más allá de los pesos que me dan los libros de cuentos que son el extracto de los posteos en el Blog para el que trabajé hasta hace no mucho.
Y eso es un gran mérito. Subsistir en tu pecera, antes que entregar el tobillo al grillete y quedar atrapado a un sistema que no te pertenece.
Vengo del desierto de Orange, CA. Vengo de llegar a la vejación y a la soledad a la que nunca había llegado. Es que para crecer - y no estoy inventando la pólvora- hay que caer a lo más bajo que puedas. Tocar fondo?
Mucho para decidir. Y cuando tengo que decidir tomo una decisión. NO DECIDO ABSOLUTAMENTE NADA. Me dejo acontecer.
Gustavo Bonino
sábado, 26 de mayo de 2012
Arena, como cuerpo de mujer, con formas, contornos caprichosos, sensuales, escurridizos.
Mis manitos de siete años de vida, juntando un puñado de arena. Mis ojos, grandes, tan grandes como pudieron serlo, viendo como, a pesar de la fuerza, la arena indefectiblemente, se escapaba, lentamente de mis manos, de mis ojos. Sentí la existencia del tiempo. Pinamar, siete años. Vacaciones con mis primas, mis padres en Buenos Aires luchando contra la enfermedad de mi hermano. Yo pensaba en su dolor. El era demasiado chico para pensar en el mío.
Despierto.
WELCOME TO NEW YORK. WELCOME HOME.
Luca se me tiró encima con todo su peso. Me di cuenta que Al lo había cuidado bien. Aún cuando su cáncer lo estaba tratando mal. Ironías, el le daba importancia a un perro. A mi perro, mientras su hígado se iba a carajo. La puta madre.
Volví de California, de un escape que aún no termina. Eso siento. Voy a la heladera. Quedaba vodka, la única unidad de medida para seguir soportando este compilado espantoso.
LADO A
Gina en Buenos Aires (eso ya es mucho)
Mi tercer libro a punto de publicarse y yo con 13 mensajes en la contestadora. Miedo.
Al y su cancer.
LADO B
Ama y la ya crecidita Kiara. Debería ir a tocarle la puerta? Too much information.
Buenos Aires, los amigos, esta vida anacrónica y ridícula que como una figurita redonda se puede dar vuelta (punto cola, chupi pri) y mostrarme que la vida es esto. Que la vida no es una. Que son muchas, que somos muchos y que de eso se trata, del cambio permanente. No somos escritores o bailarinas. Somos decenas de personas en una, dentro de una misma unidad de tiempo. Misma vida, al carajo con todo!!!!!
El vodka ya hizo efecto. Valor. Encendí la contestadora. brotaron mensajes, casi todos del libro y de la presentación y de mi falta de compromiso a una respuesta (segundo shot de vodka), un par eran de Al, que no se animó aunque en su moderado discurso, lo dijo todo, Ama, "que donde estaba yo, chico", que Kiara preguntaba por mi y una carcajada y un beso ruidoso al final. Y el último de Gina, que fue solo un soplido y una puteada. Su forma de decir TE QUIERO.
Se vuelve de la vida? Vuelve uno a ser feliz? Hay una segunda vuelta? Me vuelvo a Buenos Aires con tres libros desconocidos y un puñado de nada en la valija?
lunes, 7 de mayo de 2012
VOLVER A LA CASILLA DE PARTIDA
Cuando el micro cruzaba el puente de Brooklyn, cuando estaba llegando a casa (home), la dicotomía se abrió ante mi. Un pétalo de esa planta venenosa llamada yo, llamada tiempo, llamada Gina, llamada Al, pero pongámosle un nombre genérico y abarcativo, llamada "estar perdido", me hizo tragar saliva. No todo era una aventurita. Mi vida era una mierda en este pétalo. No sabía de mi próximo libro, no sabía de amor, de amigos, de Patria, de hogar... Y Sin embargo yo tenía de un modo o de otro todo eso. De qué me quejaba?. Era el tener los mejores naipes y no saber jugar al juego.
Por otro lado había otro pétalo en esta dicotómica vida mía. La de antes de venir a NY, la de los amigos, los bolichones, las mujeres (esos amores que nunca mueren, diría algún cantante), mi vieja. Podría poner a Gina en la lista?. No lo sé. Sí al Obelisco, a la calle Corrientes, a la pizza media masa.
Dicotomía en la que debía optar. O hacer una mezcla entre ambas. Sacar algo bueno de todo eso. O tirar esa plantita a reverenda mierda y empezar de cero.
Tomé tantas decisiones fantasma en el camino... Supongo que alguna va a germinar, como ir a ver como va mi nueva novela, o escribirle a Gina, o volver a Buenos Aires, o no.
Tomé tantas decisiones fantasma en el camino... Supongo que alguna va a germinar, como ir a ver como va mi nueva novela, o escribirle a Gina, o volver a Buenos Aires, o no.
El famoso micro del perrito galgo llegaba a la terminal de la calle 8 con la 42. Manhattan cien por ciento.
Encontrar a Al en su negocio, desmejorado ya ni daba para ponerlo en alguno de los dos pétalos. "tengo un tumor de laringe, amigo", dijo, y apreté fuerte dentro del bolso unos habamos que le había llevado de regalo. "A la mierda", pensé. No dárselos es peor. Me abrazó con lágrimas. Le dije que de esa nos escapábamos juntos. Se rió.
En un caminar lento para Al, dio un medio giro y abrió la puerta. No hacía falta explicación alguna. Los ladridos de una bestia negra y ese amor, que me pareció todo el amor del mundo se me vino encima y me volteó. Al, con algo de tos, celebró el encuentro con una ancha sonrisa y un puro entre los dientes.
Gustavo Bonino
jueves, 3 de mayo de 2012
ALGUN LUGR ENCONTRARÉ...
De pronto me di cuenta que California no era ningún lugar. Me recontra cagué de risa en el motel, tirado en la alfombra. Pero cómo mierda vine a parar acá.... Porteño imbécil. Había una explicación: cuando todo se va a la mierda, alguna ficha hay que mover, aunque seas un salame al hacerlo. Mejor Salame a quedarte duro. La vida me estaba poniendo en know-out. Y yo lo sabía de memoria. Si yo mismo me acorralé contra las cuerdas del ring contra un contrincante invisible. O visible en varias formas. Para que redundar. Pagué la cuenta del Motel, me subí al auto (coño chico, di carro!!!) y lo devolví. Me tomé el famoso bus del "perrito" y me volví a NEW YORK.
Había muchas cosas de las que hacerse cargo.
Seguí ese impulso.
Gustavo Bonino
Había muchas cosas de las que hacerse cargo.
Seguí ese impulso.
Gustavo Bonino
martes, 17 de abril de 2012
TE PARA TRES...
Un día del caprichoso orden de los días, despertó. Porque un lunes puede ser lunes en cualquier día del calendario, desde los Sumerios hasta este instante en que acaba de ocurrir un hecho inusual.
Cerati. Gustavo Cerati. Gustavo Adrian Cerati. Gustavo Adrian Cerati Clark, despertó luego de más de un año de letargo. Un ACV, diagnosticaron antes de escuchar sus canciones unos medico venezolanos. Fuerza Natural. Despertó. En ese disco, él avisó que todo aquello ocurriría.
Cerati no cree en héroes ni amigos. Un puñado de gente con bajo nivel de prensa fue a llorar un rato al Fleni. Pero Cerati, el último delicado de Rock, no se lo creyó, ni siquiera en estado de coma.
Cerati no cree en héroes ni amigos. Un puñado de gente con bajo nivel de prensa fue a llorar un rato al Fleni. Pero Cerati, el último delicado de Rock, no se lo creyó, ni siquiera en estado de coma.
Cuando Gustavo Cerati despertó de su paseo de ensueño, pronunció un leve parpadeo.
Lo primero que notó es que Buenos Aires estaba desierta. Una chorrera de enfermeros en postura afeminada, estaban tirados en el piso. Muertos. Un puñado de médicos de guardia con apellido de papá, lo mismo. Maquinas sonando solas, emitiendo pitidos interminables. se le vino a la mente una composición.
Gustavo sonrió al ver el pasillo de su habitación. Ver jeringas tiradas, sondas nasogástricas, buterflys para sus venas, pisoteadas, como en una revuelta. El famoso y tácito poder de los objetos.
"El fin desdpués del fin", pensó Gustavo y sonrió. Estaba en bata y en uno de sus bolsillos había un atado de puchos. Encendió uno y riendo pensó "Y a cada paso sientes otro dejavú".
Se calzó unas chinelas que no eran de él. Seguramente serían de la vieja de al lado que padecía de una trombosis. Muerta.
Llovía. Eso vio Gustavo Cerati desde un ventanal de la clínica. Pensó en escapar. A donde? Si todo alrededor estaba muerto. La calle era un mar de chatarra. Autos destrozados, unos contra otros. Ya dije que llovía. Gustavo volvió sereno a su cuarto a buscar su sombrero Cerati, una de las tantas guitarras que algún fan dejó. Se le antojó una Yamaha C-70, criolla. Nada de estruendos. Nada de despertar a losque ahora dormían. No culpó a nadie. En todo caso el que no quiso manejar el asunto fue él. Solo quería tocar un rato.
Se fue a la ventana. Le pasó por la mente "TE PARA TRES" y la tocó.
Enfermeros, médicos, fans, familiares, falsas novias y periodistas gratuitos, comenzaron a despertar.
Todo estaba en su cabeza, en sus sueños. En lo más alto de su título de compositor.
Mientras en la cama, Gustavo Cerati, hacía sus primeros movimientos, su voz única largaba las primeras estrofas, luego de tanto tiempo. Un enfermero egoísta que estaba de ronda, antes de llamar a los médicos, se sentó en una sillita a escuchar. Cantaron los dos. Cerati por última vez. La canción en un sueño dentro de un sueño. Para el enfermero sería su inexplicable primera canción. Habrá pensado en Chuang Tsu? Quien sabe.
lunes, 2 de abril de 2012
TANGOU...
Me despertaron los acordes de un tango. Creo que toda la noche me martillaron la cabeza.
"Estás desorientado y no sabés, que bondi hay que tomar para seguir..."
O no, o tal vez me despertó el sol en la cara.
Hora?
ni idea.
Lugar?
Somewhere in California...
Me ardía la cara. Y el tango seguía repicando dentro de mí, como el pájaro carpintero enloquecido, dándole al tronco. Me levanté, la arena me chorreaba por todos lados, como si me estuviera desintegrando. Yo, hombre de arena, hombre del tiempo. De un tiempo imposible. Perdido. Imposible caer más más profundo que terminar durmiendo en un desierto en algún lugar de California, sin nada mejor que hacer que eso. Estar perdido.
Auto. Encontrado.
Llegué al hotel y me dí una ducha reparadora. pedí un "room service".
Y las estrofas no se iban de mi cabeza.
"Estás desorientado y no sabés, que bondi hay que tomar para seguir..."
Gina estaba tan lejos, que casi podía tocarla. Ama, Kiara, la idea de formar una familia con alguien FUERA DEL UNIVERSO GINA.
Ama estaba loca de remate. Pero era Ama. A pesar de sus cambios de estado, era ella. Siempre era ella. Sorprendiéndote para la izquierda o para la derecha, no importaba eso. Ella era predecible.
Mientras Gina, con su piel de cordero y su corazón de hielo, era... era....
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