GO, RUN AND RUN......!!!!!!!!!!!!

GO, RUN AND RUN......!!!!!!!!!!!!
wwwlaletra.blogspot.com
Powered By Blogger

lunes, 14 de diciembre de 2009

NEW YORK IV


Estoy en el living. Vivimos en el Meet Packing District. Algo así como el SOHO nuevo.

Escucho Shine on you... Tomo Vodka de Mango con Jugo Tropicana. Miro todo alrededor. Blanco. Minimalista. Demasiado perfecto. Tanto que me da miedo saber que puedo estar aquí.

Afuera nuevamente AT INFINITUM, las sirenas, los gritos.


Venimos de Broadway. Chicago, Fosse y ese mágico mundo que me pertenece y que solo veo por fotos. Alquilar el alma... Alquilar quien sos, tu vida a una empresa. Eso te da la renta. Sino hay que cultivar. Y a estas alturas creo que perdí las herramientas y solo me sé las teorías del manual.


Chicago, Fosse, vuelvo a él. Talento enorme para pintar la realidad. Somos "pan para hoy" y somos un diario, de cualquier día de semana. La fugacidad más absoluta.


9 AM. Voy a preparar el desayuno.


Gustavo Bonino


si querés dejá un comentario

viernes, 11 de diciembre de 2009

NEW YORK III




La muerte otra vez.

Ayer, el casco del bombero del 9/11. Hoy, la camisa sangrienta de Lennon, la que cargaba puesta el día que lo reventaron a balazos.


Toqué el GROUND ZERO. Solo puse la palma de mi mano en el suelo. Quise sentir las noventa mil toneladas de acero y huesos enterrada.
Quise sentir los gritos, no sé, algún temblor. Porque algo tiene que quedar detrás de tanta locura. Algo debería de vibrar. Los cuerpos se van, el hierro cobra formas hasta hacerse lugar. Pero los gritos? El dolor que se escapa del cuerpo?

Hacía tanto frío. Me iba. De pronto, en mi bota izquierda que pisaba el asfalto, algo se aferró. Un golpecito sutil. Algo que los hombres y mujeres que pasan a diario no sienten de tanto sentir.


Toqué el Dakota. Hacía tiempo que no lloraba.

La muerte otra vez. Será que es el camino más corto a la emoción.


Gustavo Bonino


DESCORTES


Descortés


Perdonamé

Si alguna vez

fui descortés...


Siempre hay algo en mi mente

que te hace estar presente

Detrás de aquella estrella

yo te veo pasar...


Norberto Napolitano / Pappo.


viernes, 27 de noviembre de 2009

NEW YORK II

De pronto me levanto transpirado. Ajeno. Afuera las ambulancias suenan a miedo, a desprotección.
Se me aparece Celia. Es ella, etérea. Luego de la muerte.
Estuve tan cerca de verla en la morgue. Y antes, en la vida.
Estuve tan cerca de la verdad, de la herencia, del cariño que da la sanguineidad. Esa contención ancestral, red echa de tiempo, de remotos pasados, pero no de historia. La historia se escribe con presencia.
Dos tipos gritan en dialecto, afuera. La ambulancia, los tipos, Celia gritando en mí... Su figura de ausencia. Quien soy? Cuál fue mi pasado?
No siento el cariño que fluye, espontáneo, del ADN inevitable.

Estoy sentado en la cama, parado frente a la modesta tumba de Celia. Es aquí donde la dejaron sus amigos, los que se quedaron con el botín.
En dos años será arrojada al osario común. Nadie va a recordarla.
Quiza corra con fortuna.

Hasta mañana Celia, ya acallaron las sirenas. Me volvió el sueño.

Gustavo Bonino

NEW YORK DIA 1

Estoy en la 5ta Av. Otra vez N.Y. Stop. Me siento - de pronto- vivo.
Debo tomar decisiones. Me siento morir.

Tengo sueño. Las luces me ciegan. Todo el show es hermoso. Impermeable. Perfecto, para los perfectos y para los que tienen esa ridícula meta. Meterse en el condón seductor de las marquesinas.

2 de Noviembre de 2009

Gustavo Bonino

miércoles, 25 de noviembre de 2009

cualquiercosa




Separarse de la especie

por algo superior

No es soberbia, es amor.


Saber decir adiós

Es crecer...



Gustavo pero Cerati.

sábado, 17 de octubre de 2009

ATADO




ATADO



No sale nada. Hoy no hay jugo.

Solo indesición y nulidad.

Suena "I don´t know why"

y me quedo flotando

en esa frase.


No sé por qué.

El truco del águila?

Ir a la montaña

A renacer, a desconstruirme

para renacer bajo que forma?


Un grano de arroz en el tonel

Una persona en la multitud

Una muerte menos
la aguja en el pajar (vaya idiotez)

El segundero siempre hacia la derecha
condena irreversible (vaya redundacia).


No se por qué

Atado a sogas invisibles

Mañanas imposibles

La cáscara que cruje

y no se quiebra (vaya mentira).


Mi vida contra mi vida.

Un empate anárquico,

que te empuja al vacío.


Será esa la "llamada" salvación?


Gustavo Bonino

No dejes mensajes


sábado, 26 de septiembre de 2009

Un puñado de nada






Un puñado de Todo es lo mismo que un puñado de Nada. Hace un rato me metí bajo la ducha y un fuerte deseo de escribir me asaltó. De escribir sobre varios temas y ninguno en especial. Pero todos ellos están pasados por el mismo cordel. El del hartazgo. No es ficción lo que quiero escribir -aunque esta palabra sea cada vez más indefinible- sino broncas. Ganas de, más que de gritar, de no acallar. De no dejar en la bañera lo que puedo dejar plasmado aquí. Que la bronca no se escurra junto al agua enjabonada, por la rejilla de la bañera. Archivo de un momento, quiero que quede aquí. Carrusel en donde puedo volver a leerme, o a decepcionarme o a sentir una vez más lo que sentimos los que no sabemos escribir: Orgullo de algún rapto de lucidez y, de esa borla, colgar un montón de frases económicas. Baratijas, espejitos de conquistadores a indios avisados. Trampas ingenuas al buen gusto. Inocencia sincera, casera. Lo vos quieras.


La ducha tiene esa magia que logra que uno se encuentre solo con uno y esa comodidad nos hace por un momento geniales. De ahí salen frases, ideas, inicios fantásitcos. Pero, como es magia, es ilusión y uno sale de la ducha y todo esa genialidad de la que se jacta, se desvanece.


Porque nos enfrentamos a la página en blanco y sabemos que la lectura ajena y las líneas aún vacías y por llenar empiezan a convertir la magia en una tortura magnífica. Un desafío para la memoria, una pulseada entre el que era y el que soy.

Cómo esta pulseada la estoy perdiendo, voy a ir tirando los temas que me asaltaron en la ducha, como ya dije, y los voy a desarrollar. No esperen mayor astusia que esta. Verán que los temas son diversos y a la vez harto repetidos. Pero que todo en un punto se une.


Ahí voy,



Fernando Peña. Ese hombre que naturalmente fue uno y fue muchos- La multiplicidad del ser de la que hablaron Stevenson, Wilde y Borges. Pero no lo fue de un modo liteario. Su vida lo fue. Personaje de carne y hueso. Cómo si alguien lo hubiera escrito a él. Dudo que vaya a existir un escritor con la lucidez como para poder escribir a un personaje llamado Fernando Peña.


Se lo odió con odio. Se lo amó con pasión. En mi caso me daba mucha ternura (vaya palabra tan acertada) que Palito fuera un píbe chorro, un "fierita" de la calle. Condenable y fresco a la vez. Auténtico. Que era a fin de cuentas Fernando y era Palito y eran ambos en el mismo cuerpo y eran indivisibles y tan distintos a la vez.


O toda la clase media que salía de la boca de Savino.


O los diálogos de Peña con la Mega, travesti guarango, de barrio, que se salvó de los bosques de Palermo. Hombre asumido en mujer, puta, diva que de pronto la agarró el estrellato. Al igual que le pasó a Fernando.


O el odio que le tenía a Porelorti, o el morbo que me despertaba ese "mix" que era el Monseñor Lago. Cura depravado. Pero recatado y fino. De buenos modales. Solapadamente corrupto. Abusador de menores mezclado con un pastelero exquisito y fino. Un Bom Vivant tan cinco estrellas.


Por haber vivido en el Caribe, podrán imaginarse como admiraba a la SEÑORA Milagros Lopez. De cuna cubana y anillos de Miami. No se es cubano si no se logran combinar estas dos condiciones.


Milagros corrió el telón y dejó a Fernando, a Fer, a ese puto lindo, enfermo, odioso y odiado, amado e idolatrado cara a cara con lo mediático.


Por qué le dedico un espacio a Fernando Peña? Porque va a ser estudiado dentro de ciuncuenta años. Un genio puede brillar en vida. Pero lo entendemos cuando lo matamos, cinecunta años depués. La capa de cera no nos permite comprender de inmediato. La cera que nos hace tan comunes. A Borges se lo descubrió cuando ganó el premio FORMENTOR, allá cuando terminaban los años cincuenta. Antes de eso, Borges era -para la gente- un "tipo complicado de leer". "Se hacía el difícil". Pero para esa época, Borges tenía más de cincuenta años.


Fernando habrá tenido diez años de fama. De una genialidad que solo iba en aumento. Incluso, cuanto más uno creía que este "sorete, te odio, a vos a los de tu raza oligarca" se estaba yendo al carajo, no. Era él. Pero el ser humano compra enlatados. Compra seguridad. Odiamos comprar el producto completo. Lo que transgrede es lo que levanta viendo, lo que incomoda, lo que nos desparrama la basura. El agua fría en la cara que nos despierta del letargo calentito.


Pero, hasta que no entendamos que eso no se puede, que cuando uno compra, compra todo, estaremos perdidos en el desierto de la mediocridad. Uno no puede amar lo mejor de Peña y matarlo porque no sigue siendo el mismo o porque no se calla o porque incomoda. Vaya mediocre que es el ser humano. Una vez Sovovich dijo con mucha certeza "yo tengo éxito porque le muestro a la gente lo que tiene ganas de ver".


Pero eso es para los astros de los negocios. No para los genios.



No terminamos de entender que uno no puede comprar un auto sin las ruedas o sin el volante. Y si lo compramos, no es el mismo auto. A un genio se lo compra entero. Con el odio que nos genera. Con la admiración. Con los errores que comete cuando su propio mambo lo derriba o lo enloquece. Luego, cuando sale del mambo ileso y nos vuelve a sorpender.


Uno no puede escalar la montaña con la certeza de que no va a caer al abismo. Porque -precisamente- la chance de caer hace que subir a la montaña tenga sentido.


No podemos pedirle a Peña que sea lo que nosotros queremos que sea. Que solo nos divierta. Que siempre nos venda lo que queremos comprar. Mascota fiel o así como te subimos al altar, te bajamos de un plumazo.
Por eso admiré su vida y más aún su muerte. Porque su final tuvo la fuerza del exceso y la ternura. Porque Fernando Peña tachó sin darse cuenta todos los items que se necesita para ser un GENIO.


O acaso Beethoven no alentó a Napoleón?


Mozart se reía de la monarquía, la burlaba. Y terminó en el osario común.

O acaso Fito Paez no se sacó la camisa del hippie de Rosario y su calzó la remera y el traje Armani? Está mal? No. solo que queremos que no nos jodan, que no nos cambien las cosas. Porque cambiar implica entrar en el cuarto oscuro.


O acaso Maradona no fue el ancho de espadas y ahora es un cuatro de copas. Y aquí el segundo fragmento de este texto anacrónico.


Diego Maradona. Cuando estaba cara a cara con Bianchi en las encuestas, la gente sabía que era drogadicto. Pero lo eligió. Y ganó y lo amaron y perdió y lo odian. Como si perder fuera palabra prohibida para un genio. Si presisamente perder es la escencia del genio. Lo que realza sus genialidades. Lo mejor de Charlie Parker fue grabado cuando la marihuana lo tenía perdido. Y lo que para Parker era una derrota, para nosotros los mediocres, esa derrota es música que va a quedar en la historia más elevada del Jazz.


Porque Maradona se drogaba en el 86, se drogaba en el Nápoli multi campeón de Italia y de Europa. Pero que bien nos caía que se drogara. Tanto, que nos sangrabamos las manos de eufóricos aplausos. Y los bolsillos llenos, vendiendo el producto MARADONA. Todos contentos. La nave va y no jode a nadie. El producto es perfecto. Y las notas de Charlie Parker conjuban estupendamente con la gambeta visible y la nariz encubierta de Diego. Vaya mierda que somos. Vaya flor de mierda que somos todos los seres humanos.



Porque -repito- compramos lo bueno. Mordemos la parte sana del durazno. Pero el durazno es un todo. Los machucones son parte de él. Y esa parte madura, más oscura también hay que morderla, amarla, saborearla, incluso es la parte más dulce. Esa podredumbre es hermosa en un todo con lo sano. Y no hago apología a las drogas ni festejo que lo haga, ni parece gracioso. Pero no falta el imbécil que lo piensa, que se queda con lo chico.


Siento que no entendimos nada y seguiremos siendo los mediocres abrazados al tronco de las certezas y de la seguridad. "el miedo de soltar la tercera pata, que nos deja bien parados" diría Clarice Linspector. El caballo con anteojeras del mateo, el niño que agarra a ese globo llamado mundo desde el piolín de la mentira.



Pero no nos escandaliza todo, porque en el fondo nos fascina.


Y Fernando Peña ya fue olvidado (un puñado de nada) y Maradona va a clasificar (porque no juzgamos a la Argentina, nos morimos por ver caer a Maradona) y hasta tal vez salga campeón y nos quedemos así, como el mono que se rasca la cabeza desde el otro lado de la jaula, con los superficiales gritos eufóricos y un enorme vacío interior. Una vez más, un puñado de nada.


Gustavo Bonino


Si querés, dejá tu comentario.


























































domingo, 16 de agosto de 2009

ENTREVISTA: CHARLY GARCIA.


Esta bien pudo haber sido una entrevista a Charly Garcia.

GB: Gustavo Bonino
CH: Charly



GB: un color?


CH: Pregunta obvia.


GB: El negro?


CH: El rosa junto al negro.


GB: dos colores.


CH: la vida.


GB: de quien?


CH: la vida cambiante.


GB: de quien?


CH: la vida (con énfasis) ES cambiante.


GB: Te tiraste de un séptimo piso.


CH: O noveno, no me acuerdo.


GB: de qué te acordas?


CH: a veces de la hora de la medicación. Y de llamar algún amigo.


GB: Y de la caída?


CH: cuál de todas?


GB: Caer de un noveno piso... caída libre. Qué se siente?


CH: un alivio absoluto. Pensar que vivir o morir ya no dependen de mi voluntad.


GB: como largar el ancla.


CH: (con entusiasmo gesticula una marquesina en el aire) "El ancla dorada", que buen concepto.


GB: perdón?


CH: (se acomoda, se entusiasma, se cruza de piernas) Claro. Un ancla de oro. Entendés?


GB: mmm...


CH: Mirá, tenés un ancla de oro. Quinientos quilos de oro. sos rico, pero si tratás de retenerlo te hundís con él. (choca sus manos con entusiasmo) Qué boludo. Ese es el principio de la avaricia de la supervivencia. (Vuelve a gesticular el gran títuilo) EL ANCLA DORADA!!! Qué boludo.


GB: lo que te salva, te mata.


CH: totalmente, loco! De eso se trata. Si te salvás, estás muerto.´


GB: caímos en Benedetti, te diste cuenta.


CH: Nunca me gustó Benedetti.


GB: A mi tampoco.


CH: Definilo.


GB: Liviando.


CH: Sí, de chabón que se dio cuenta que puede ser libre y se compra un sobretodo y se compra un librito de Benedetti.


GB: Para mí muy autobiográfico.


CH: (ríe) Todos fuimos barrocos. (se hace un silencio. De pronto, carcajada) Rasguña las piedras, dejate de joder.


GB: Ahora es "SAY NO MORE"


CH: No, SAY NO MORE es un concepto.


GB: EL AGUANTE?


CH: Un grito de guerra.


GB: Cuál es la frase que te inspira hoy por hoy?


CH: (piensa, luego ríe) EL ANCLA DORADA.








domingo, 2 de agosto de 2009

PIENSO...





...en el miedo de perderla,
que es perder lo que no sé,
lo que ya perdí.
En el deseo opuesto: que ocurra.
Y sin embargo soy un hombre solo,
como todos.

En el dolor de las mañanas.
En la trampa del tiempo.
En el tiempo, a veces de humo,
A veces de arena,
Siempre ajeno a la voluntad
caminamos en el aire de gelatina.
Mundo rojizo, pecera idiota.
Nunca llegamos a atraparlo.

Pienso en la corrosión de la moral
y de las muelas. Ambas me aterran.
Desde siempre los dientes amarillos
son el último paso a la bohemia,
pasillo de gala a la muerte
todavía no se de qué.

Pienso en las cosas que jamás sabré.
(vaya trampa ambigua en la que caí).
Cuantos secretos guarda la historia.
Quiza esté hecha de secretos, no de hechos.
Se me ocurre pensar entonces
que nos sostiene lo que
ni siquiera se sospecha. Lo aparente.
Ese espejo en donde te mirás
y no sos vos. Quien te dijo que sos vos?

Pienso en el tiempo que me queda
en mi cobardía, en mi egoísmo,
en mi sangre perpetuada en carne,
en el amor que doy y en el que me guardo.
En las historias que me guardo,
en mi habilidad de camaleón.
Mi insoportable y seductora vida de siddharta.

Pienso en el tiempo. En el cíclico.
Siempre vuelvo a lo mismo.
Aunque, como dijo el poeta:
Soy otro y soy el mismo.

Gustavo Bonino

sábado, 21 de marzo de 2009

CHISMES






El siguiente texto está tomado de la película DOUBT, que a su vez tomó el texto de un pasaje de la biblia.

Dos mujeres del barrio conversaban. Una le comentaba a la otra toda clase de chismes sobre una tercera persona, que ni enterada estaba hasta que los rumores de las calumnias en su contra llegaron y le causaron un gran daño.
Esa noche la mujer chismosa soñó que un dedo enorme la señalaba. Despertó agitada.
Al otro día, la chismosa, arrepentida, fue corriendo a ver al cura. Fue a confesarse por el mal infundado que había causado.
- Soy culpable de mi mal? acaso un chisme entra dentro de los parámetros del pecado? - dijo la mujer muy compunjida.
- Sí!, le gritó el cura. Además de ser culpable, eres mala y juzgaste sin saber! - replicó con cierta ira, que luego moderó.
- Qué puedo hacer para remediar el mal hecho? - dijo la chismosa, agitada.
- Ve a tu casa, toma una almohada, luego una cuchilla, pon la almohada contra el techo hazle un tajo fuerte.

- Eso es todo?, preguntó la mujer.

- No!, respondió el cura. Luego de hacer lo encomendado, regresa.
La mujer se fue a su casa sumergida en el sentimiento de quien hizo algo irremediable, de quien lastima gratuitamente por aburrimiento, por ignorancia o por envidia.
Apenas llegó, la pobre mujer tomó una almohada, el cuchillo y comenzó a tajerala. Luego volvió a la iglesia muy confundida y preguntó al cura que más hacer.
El cura replicó.

- Plumas...

la mujer quedó helada. El cura insistió.

- Plumas, no es eso lo que salió de tu almohada?

- Sí, dijo la mujer... Plumas por todas partes, volando en el viento.
- Ahora ve y agárrlas a todas nuevamente y ponlas dentro de la almohada.
-Eso es imposible, dijo la mujer. Las plumas volaron por la ventana y en este momento deben estar esparcidas por toda la ciudad!, dijo la mujer desesperada por no poder cumplir.

-Exacto!, dijo el cura. Eso es el chisme!.


Esto va como un regalo a las personas chismosas, que se meten en la vida de los demás cobardemente, sin saber, sacando conclusiones de perfumería, poco ciertas. Connclusiones que pueden lastimar gratuitamente y sin mayor senido que el de la ignorancia y la maldad.

Especialmente a los que juzgan mi vida de pareja, de padre y hasta mi forma de vestir!. a los que juzgan y me ensucian en nombre de una falsa preocupación que jamás demuestran en los hechos, sino solo en el chisme, en la palabra que lastima.
Hablar, en algunos casos, es un repugnante acto de promiscuidad.

Gustavo bonino

sábado, 7 de febrero de 2009

Siddhartha...

Le ocurrió a Siddhartha que abandonó la sabiduría y la dudosa erudición. Descreyó de los Samanas cuando lo fue. Desafió a los gurúes, a los maestros. Antes de entrar en plenitud, en sabiduría, cruzó a la meca del pecado y los negocios, se casó, se hizo rico, tuvo un hijo. Se fue hasta el fondo. Recién ahí, después de haber vivido hasta el fondo de la desesperanza, después de haberse doblado de dolor, se dio cuenta que estaba en la otra orilla. Pleno.

Me abandono para encontrarme. No buscar es el natural camino a encontrar.

Gustavo Bonino

martes, 23 de diciembre de 2008

FELICIDADES CON TODAS LAS LETRAS


Si es que la vida de una persona se puede fraccionar en años, como los balances de las empresas, entonces, se acaba de ir -para mí- un año durísimo. Tuve que hacer apuestas. De esas que te cambian la vida. Y no todas las fichas salieron. El jugador sabe que puede perder, pero sale pensando que pudo ganar, reza la canción. Y esa fuerza es la que me llevo para el año que viene. Este año no deseo cambios radicales, "año nuevo, vida nueva", no, eso so. Quiero seguir el camino que estoy trazando. Basta de desdibujar y empezar cada año. Me costó mucho esfuerzo este esbozo al que llamo camino.




Si ahora estoy en un pozo, es porque durante el 2008 me la pasé cavando. Paladas de cursos por la noche, embriagado de nuevas enseñanzas de grandes maestros, paladas de haber compartido ese conocimiento con mis alumnos, de escribir historias que por fin salieron a la luz como y0 quería. Paladas de vida, junto a mi novia para poder formar un hogar, lejos de los fantasmas de la casa anterior. Cavé el espacio para sembrar lo que más anhelo: seguir contando historias en el formato que salgan. Trabajar duro para así sea. Seguir creciendo (nunca se detiene esta marcha). Cuidar a mis afectos: mi novia, mi hijo, mis sobrinos, hermanos, amigos, la familia y desear que ellos estén bien. Y despertar. Pero despertar de verdad, con todas las uñas y dientes. Porque siempre creí -como tantos- que para poder soñar con lo que uno quiere, hay que estar bien despierto.


Este año aposté, di todo lo que tenía. Miro la mesa, miro inquieto a todas las fichas en sus diferentes formas y colores. Relucen más que nunca en este momento que -Heráclito ya lo dijo- no será el mismo dentro un rato, cuando la rulete ruede y el juego siga.

GRACIAS A TODAS LAS CRÍTICAS Y CARICIAS QUE ME HICIERON CRECER.


AGRADEZCO DESDE "LA LETRA", YA QUE LO SIENTO COMO UN INTERLOCUTOR VÁLIDO QUE NOS TUVO UNIDOS, DE UNA U OTRA FORMA, DURANTE ESTE FRAGMENTO DE VIDA AL QUE, DESDE LOS SUMERIOS, LE LLAMAMOS "AÑO".


FELICIDADES A TODOS USTEDES!

GUSTAVO BONINO




sábado, 22 de noviembre de 2008

IMPERDIBLE: REVISTA OFF EN EL ESPACIO GIESSO




El viernes 28 de noviembre desde las 21 hs, las puertas de Urania - Espacio Giesso (Cochabamba 370, San Telmo) se abrirán para disfrutar de las diferentes sorpresas que la revista Off tiene preparadas para ustedes.


La entrada es gratuita y podrán disfrutar "EN VIVO" de las secciones de la revista (música, arte, letras, que no quede en picada, cine, animación, un lugar en el mundo y en primera persona).


También tendremos un DJ set.


Los que quieran podrán degustar de algunas tapas y tragos preparados por el staff de Urania.


Desde ya les agradecemos la difusión de esta iniciativa.


DR. MARIN - EDITOR


miércoles, 12 de noviembre de 2008

POESIA VERTICAL - ROBERTO JUARROZ




Publico este poema, porque es de los más bellos -a mi criterio- del gran poeta Roberto Juarroz. La idea de existir porque alguien nos está pensando me atrapó hace años, cuando un gran amigo y poeta me dijo en el Centro Cultural Borges que debía leer a Juarroz. Ese amigo se llama Luis Gonzalez Rego. Es Psicólogo. Él dice que no es escritor. Pero ese dato acaso sea menor. Yo no sé si escribe sobre papel. Me consta que, como Sócrates, hace un excelente uso de la oralidad, es decir, de lo espontáneo. Esquiva la torpeza y el dudoso valor de los recursos técnicos que requiere el papel. Va el homenaje a Juarroz con unos de sus poemas verticales del año 1958 y el recuerdo a ese amigo que no veo hace tanto y con el cual compartimos interminables noches regadas de vino y poesía...




Pienso que en este momento

tal vez nadie en el universo piensa en mí

que sólo yo me pienso,

y si ahora muriese,

nadie, ni yo, me pensaría.

Y aquí empieza el abismo,

como cuando me duermo.

Soy mi propio sostén y me lo quito.

Contribuyo a tapizar de ausencia todo.


Tal vez sea por esto

que pensar en un hombre

se parece a salvarlo
ROBERTO JUARROZ, 1958 - POESIA VERTICAL.

lunes, 10 de noviembre de 2008

ESTO NO ES UNA PIPA




SURREALISMO + SURREALISMO = POLÍTICA ARGENTINA


Magritte, pintor francés del movimiento surrealista, tuvo la brillante idea de pintar una pipa y titularla "ESTO NO ES UNA PIPA", aludiendo posteriormente a una frase mucho más aguda que la de su cuadro "Desde ya que esto no es una pipa. Esto es una pintura".
En la actualidad de la política argentina, en esta actualidad tan surreal, tenemos el honor de contar con el famoso pintor K. Pero analicemos una de sus últimas obras...


Argentina está a punto de jugar la final COPA DAVIS. Esa tan soñada ensaladera de plata que jamás, ni en tiempos de Vilas, pudimos obtener y que ya se nos escapó en dos finales anteriores. De visitantes.


Bien, resulta que ahora tenemos la bendición, no solo de tener a Del Potro y a Nalbandian, sino la de poder jugar de locales que, para los entienden de esto, es un veinticinco por ciento más de chances a favor del local. Por qué?


Por la gente. Por su fervor y su astucia para alentar, para ensordecer a cualquier rival o levantarle el alma a nuestros jugadores si lo necesitan en determinado momento de bajón anímico.


La idea inicial, la lógica, la normal era jugar en Córdoba, en cancha rápida, superficie que molesta a los españoles, los futuros rivales, en donde Del Potro y el Rey David, nadan como peces en el agua. En donde Nalbandian no solo es local, sino adorado como nadie. Tenemos allí un hermoso estadio techado con casi doce mil localidades. Listo, terminado, sin problemas. Sin necesidad de gastar dinero en construcción.


Pero no. Córdoba es un territorio en donde los K no se sienten ni locales ni cómodos. ACLARACION: No soy cordobés, ni tengo partido político. Solo tengo sentido común.

Dónde se va a jugar entonces?

En Mar del Plata. En terreno K. En los dominios del Gobernador Scioli. Cuando me enteré de semejante disparate pregunté: OK, supongo que en Mar del Plata habrá una cancha para más de doce mil espectadores, lista para el evento y apta para todo público.

Respuesta: No. Es una cancha con seis mil quinientas butacas. Se gastaron USD 700.000 dólares (al reverendísimo pedo) para llevarla a once mil quinientas. Pero adivinen...
Sí, se gastó todo ese dinero, pero NO, (Magritte, te amo!) no se terminó de contruir y quedó un estadio emparchado de nueve mil quinientas butacas.

Veamos, dijo un ciego: Al final se hace en Mar del plata, gastando USD 700.000 y el resultado es que tendremos espacio para que alienten dos mil espectadores menos!!!!

No es genial?

Sí, lo es. Pero, como dicen los magos sin recursos, "esto no es todo amigos, acá lo mejor". Las nueve mil quinientas localidades serán repartidas de la siguiente manera:

  • Tres mil entradas serán prioridad de la AAT que las ditribuirá a federaciones y clubes asociados. El remanente, si queda, se pondrá a la venta al público en general.


  • Mil entradas serán para el público en general (los valores de los abonos van desde los $1000 hasta los $4000, dependiendo de la ubicación).


  • El gran resto, el grueso de los boletos está fuera del circuito comercial ya que se asigna a la parcialidad visitante, protocolo, delegaciones, sponsors, etc.

Menos de mil hinchas, de los que alientan, de los que gritan, si tienen entre $1000 y $4000 pesos para poder asistir, irán. Sino, seguramente la parcialidad española, que tiene un abultado número de entradas a su favor, tan a favor como el tipo de cambio, vendrá y será local fuera de su país. Cómo en las épocas del Virreynato. Esto es así de claro. Así de vergonzoso.

Qué dice a todo esto el organizador del evento, Fernando Marín? "El fervor de nuestros hinchas va a saber suplir la merma de público".

Qué logramos con todo esto? Que la gente no acceda, que la política se meta donde no debe y que jugadores como David, que dan todo, que resignan plata por vestir la camiseta argentina, se sientan molestos y con justa razón.

ESTO NO ES UN NEGOCIO! (Y TE LO MUESTRAN EN LA CARA).

Pienso en Scioli que fue deportista, pero olvido que también es un títere. Ahora entiendo por qué el destino le quitó una mano. Sabía que sería político.

Cuánto asco me dan los K, los Menem, el tibio y cagón de Cobos, todos!!!.

Gustavo Bonino

viernes, 7 de noviembre de 2008

LA CRITICA????

MENOS X MENOS = MAS...

SE ENTENDIÓ?

LAS FUERZAS NEGATIVAS NO SIRVEN?

miércoles, 5 de noviembre de 2008

CINE: LA EDAD DE LA IGNORANCIA


CINE

Hace poco tiempo vi la película la Edad de la Ignorancia, la última de una trilogía planteada por el cineasta Denys Arcand. Debía escribir un comentario en la sección de cine de la revista OFF de un amigo que vive en Montepulciano, Italia. Revista para la cual hago, cada tanto, alguna colaboración.

Sufrí una decepción posterior. Sí, algo insólito. Tal decepción no me la causó la película sino la crítica que leí sobre la misma, luego de haberla visto. Revistas calificadas como "EL AMANTE" y algunas otras que se hacen llamar "de culto", destruyeron con golpes bajos tanto a la película en sí como al director.

Me quedé pasmado. Lo confieso. A continuación los invito (los desafío) no solo a que vean la película, sino también a que lean el artículo que escribí sobre la misma. Y claro, luego me acerquen por este medio su opinión. En base a ello deberé revisar mi forma mirar el cine o descreer de la "crítica calificada".


Antes de leer la nota pueden ver el trailer de la película haciendo click a continuación:



Va la nota...


La edad de la ignorancia


Es la última película de la trilogía de Denys Arcand iniciada hace más de quince años con "El declive del imperio americano" y que posteriormente le reportó un Oscar por "Las invasiones bárbaras", la segunda película. La edad de la ignorancia es, básicamente, un enfoque dual: por un lado se ve la sátira sobre el mundo moderno, sobre lo perverso que es el “sistema” en el cual estamos obligados a girar y por el otro, se vislumbra una reflexión acerca de la moral de nuestra época. Cuál es el límite de la creciente “modernización” de la vida del ser humano?.
Arcand nos vuelve a mostrar un mundo fragmentado -en lo que a las relaciones humanas se refiere- desde la lente de uno de sus personajes. Así como en las Invasiones Bárbaras el protagonista es un intelectual idealista que “cae” en un hospital público con un cáncer terminal, olvidado por sus suyos hasta llegar, con el correr de la película, a reunir a sus hijos, colegas, amigos, se ex esposa y un par de amantes; en La edad de la ignorancia, el protagonista es el arquetipo de la clase media del primer mundo. Un empleado del gobierno de Quebec, con dos hijas a las que se las ve -literalmente- durante todo el rodaje, conectadas a todo menos a su padre: mp3, consolas de juegos, algún novio, etc., con las cuales no tiene la menor relación; y con una mujer desentendida de su hogar, “reina de la comida congelada”, obsesionada por brillar en su trabajo, corriendo detrás del slogan de American Express: Pertenecer, palabra santa en el sistema del “amercian way of life”.
Dos hijas de las que realmente no sabe nada, una mujer enamorada de los compromisos y ataduras del sistema y una madre moribunda, a la cual visita diariamente a un hospital público, son los afectos que rodean al personaje de Jean-Marc, interpretado por el actor Marc Labreche.

Semejante dosis de incomunicación familiar, sumada al perverso “mundo Kafkiano” con el que tiene que lidiar desde hace décadas, todos los días en su puesto de trabajo para el gobierno de Quebec, en el que desempeña la amarga tarea de escuchar y derivar a un laberinto imposible, las quejas de los ciudadanos que van quedando fuera del “incompresible sistema”. Jean-Marc entonces toma una decisión.

Ante tamaña realidad diaria e incapacitado de reaccionar (como si su natural rebeldía estuviera atada de pies y manos) el pobre Jean-Mac se inventa otra vida. Sí, una vida paralela para evadir la real. Decide vivir una vida de sueños. Así, va sustituyendo sus grandes fracasos, frustraciones e imposibilidades por sueños en donde es un hombre exitoso: Un escritor multipremiado, un hombre que logra atraer a cuanta mujer se le cruza, Un opresor de quienes lo oprimen en su vida real. En una palabra, un Quijote del siglo XXI.

Al igual que Kevin Spacy en American Beauty, Jean-Marc forma parte del arquetipo del hombre residual en la modernidad líquida actual, de la que tan brillantemente nos advierte Sygmunt Bauman.

Acechado por su condición de "outsider" y sin salida -su mujer lo abandona por un tiempo, sus hijas no le dirigen la palabra y su madre muere- Jean-Marc decide retirarse de TODO (vence o es vencido por el sistema?) y se hospeda –se entiende que de manera definitiva- en una casa en la playa que era de sus padres, lejos de todo y de todos.

Esta polémica y criticada película de Arcand muestra lo que todos los días vemos sin ver. La degradación y el reciclaje que el sistema hace con todo aquel que no se adapta o, para ser más precisos, con todo aquel que no se aferra, que no logra aferrarse con uñas y dientes a una resbaladiza, desquiciada y colapsada realidad actual.

Gustavo Bonino


viernes, 10 de octubre de 2008

PARA MIS MELLIS DEL ALMA



El texto que sigue a continuación fue escrito por Marina López (Maru), la esposa de mi hermano. Por lo general suelo retocar o corregir ciertos detalles de gusto o de estética cuando me pasan un texto. Pero esta vez se trata de un dolor personal. Y siento que no tengo ningún derecho a hacerlo. Me queda muy chico el papel de corrector.
Respeto y silencio tal vez sean las palabras que más se acerquen a la caricia que ambos se merecen.

Para mis mellis del alma

Tengo el vientre seco.
Las manos vacías.
Mi panza callada y mis pechos grandes sin sentido.
Mi Sebi, mi amor, no para de llorar y esto es como decir que la vacas vuelan.
Lamentablemente tuvo que hacer de partero, sin querer, con dolor y desesperación.
Mis bebés no están.
Tenían tíos, tías, padrinos, madrinas, abuelo, abuelas, tíos adoptivos, primitos, una hermanita canina y dos papás que los esperaban con todo el amor del mundo. Un amor inigualado. Logrado por toda una familia, que ya desde la panza les hablaban, los amaban y deseaban ansiosos que lleguen.
Uno era más grande de cuerpo, blanco pálido como papá y de ojos claros. El otro era un varón, más pequeño de cuerpo, de piel y ojos como mamá, oscuros.
Adiós mis mellis queridos. Me duele el alma cuando les digo adiós, los busqué tanto, los soñé tanto, los esperé tanto y tan pronto les tengo que decir adiós.
Mi alma esta cansada y devastada.
Los extraño y deseo verlos, aunque sea en sueños. Para ir a jugar, mimarlos, darles besos, cantarles canciones y repetirles hasta el cansancio que los amo con toda mi razón y corazón.

Mamá Maru

jueves, 9 de octubre de 2008

INSTANTÁNEAS





DE NADIE


No había más que montículos de pasto desperdigados a uno o dos pasos de distancia entre sí. Julio y la Mimi se levantaron. La Mimi tenía la espalda llena de abrojos y tierra. La vergüenza no le permitió sacudirse un poco. Al mirarla, Julio se dio cuenta de la distancia. De lo chica que parecía la iglesia, allá a lo lejos, al lado de la cabeza de la Mimi. Era una distancia prudente para lo que acababan de hacer. Soplaba polvo entre ellos.
La Mimi dio unos pasos hacia atrás, sin quitarle los ojos bañados de encima. Así, tomó del suelo un bolso de cuero marrón. Quieta, no abandonó ni un rato su mirar. Julio ya de espaldas a ella, se alejaba con pasos sabidos.


LA MIMI
(TOCANDOSE EL VIENTRE) Qué le digo si algún día pregunta?

JULIO
Nada.

LA MIMI
(PARA SI) Nada. (GRITÓ LUEGO) Será suficiente?

JULIO, AÚN DE ESPALDAS, HIZO UN GESTO PARA SIEMPRE.

JULIO
Pregúntaselo a él. Para eso volviste.


Gustavo Bonino






martes, 7 de octubre de 2008

SOBRENADA



SUNSET...

Nos acostamos un rato. El aire estaba viciado. No el aire que respiramos. El que sentimos. Se acurrucó contra mí -pocas cosas en este mundo me conmueven tanto- y quedamos hechos un nudo en la oscuridad.

- Sos como el cargador de mi celular, dijo y me conquistó.

Gustavo Bonino

martes, 30 de septiembre de 2008

ANÁLISIS DEL CUENTO: LA NOCHE BOCA ARRIBA DE JULIO CORTÁZAR



ANALISIS DEL CUENTO: LA NOCHE BOCA ARRIBA, DE JULIO CORTÁZAR.

Hay autores de la literatura fantástica contemporánea o, para ser más precisos, hay relatos que recurren al “hecho fantástico” como un modus operandi para torcer situaciones ordinarias y llevarlas al plano de lo “irreal” y resolver una historia. Cortázar es uno de ellos. Nos basta un ejemplo para comprobarlo: Autopistas del Sur, por ejemplo, en donde un simple embotellamiento de carros en una autopista francesa se transforma en un caos que llega al límite de lo real, quiebra la barrera y ya pasa del lado de lo fantástico. Carros que están durante días atascados en donde se crea una microsociedad, un pequeño mundo que nace a partir del hecho fantástico.
Pero Cortázar es un autor que no limita su producción literaria solo a transformar un hecho normal en algo fantástico, como lo hizo con: Queremos tanto a Glenda o con Las ménades. Va más allá. Y este es el caso de un cuento muy curioso: La noche boca arriba.
Borges solía recordar, cada vez que podía, el sueño de Chuang Tsu, quien soñó que era una mariposa y al despertar ignoraba si era Tzu que había soñado que era una mariposa o si era una mariposa y estaba soñando que era Chuang Tsu.
En La noche boca arriba, Cortázar recurre a este recurso. La del soñador soñado. La trama cuenta, básicamente, la salida de un muchacho de su trabajo en su motocicleta. Ya es tarde, conduce rápido con una aparente felicidad hasta que atropella a una señora y se accidenta. Cae al pavimento y la moto se le viene encima. A partir de ahí Cortázar utiliza el método del buen cuentista: minimiza/aliviana, con mucha solvencia, la tragedia. El accidentado, que no tiene nombre y este hecho no es casual, llega a una clínica en donde es enyesado y puesto en una habitación junto a otras treinta personas, en condiciones de cuidado.
Es acá, en este punto del cuento, en donde ocurre el hecho que trasciende lo fantástico para ir a lo sobrenatural. El muchacho, rendido de cansancio por todo lo vivido, se duerme y entra en un sueño (al igual que Chuang Tsu). En ese sueño, el protagonista se encuentra tratando de huir de los aztecas. O sea, su sueño se remonta a la civilización azteca, a la cultura prehispánica en Meso America. Inmerso en el sueño, lo que le llama la atención es el olor. Un olor distinto, de otros mundos. Otras épocas. El muchacho, en su sueño, pasa días escondiéndose del enemigo hasta que es capturado y su destino es la muerte. Aquellos hombres lo elevarán a lo más alto de un altar, en medio de fuegos rituales de una ceremonia mortal. Agitado, de despierta. Se da cuenta que todo ha sido un sueño. Un compañero de habitación le explica que seguramente delira a causa de la fiebre, “a mi me pasó”, lo consuela. Ve camas con gente convaleciente a su alrededor, ve una luz violeta tenue que, lentamente, se apaga.
Entonces viene lo maravilloso del cuento, el conflicto central. La luz violeta de la sala se apaga y el muchacho entra nuevamente en su sueño, que se torna real. La angustia de vivir dos realidades sin saber cual de las dos es la cierta. O acaso ambas lo son?.
Apresado y puesto boca arriba (al igual que en la camilla del hospital), preparado para ser sacrificado por los aztecas en medio de fuegos fatuos y coros infernales, el muchacho logra despertar por última vez para verse ya rendido, ya muy cansado como para permanecer ahí, en el hospital. Hace un esfuerzo por no caer en el sueño, por no ir del otro lado de la realidad, como una chaqueta reversible: cuál de los dos lados es el real?.
Ya entrado en el sueño, como indio moteca apresado por los aztecas, se da cuenta que el otro, el muchacho sin nombre, el muchacho del sueño (Chuang Tsu), estaba siendo soñado por la mariposa. Qué él, el chico de la moto no soñaba, sino que fue soñado por el otro, el indio moteca que se dirigía a su inexorable final, con el sacrificador azteca ya cerca de él, en un tiempo remoto. Ese indio apresado, soñó mientras estaba en la antesala de su muerte, que iba por extrañas avenidas de una ciudad asombrosa, con luces verdes y rojas que ardían sin humo ni llamas. Iba, en sus sueños, montado en un inmenso insecto de metal bajo su cuerpo, hasta que cayó y quedó tendido boca arriba, con sus ojos cerrados, en medio de todos los fuegos.


Gustavo Bonino

jueves, 11 de septiembre de 2008

SOBRENADA: DIA DEL AUTOR






TODOS SOMOS ESCRITORES... (?)

Hoy, en el día del autor, siento una gran confusión. No tanto por la fecha ni por las personas que viven, que comen, expresándose con la palabra escrita. Sino por el significado que conlleva esa magnífica palabra: AUTOR.
Desde luego empezaré hablando de mí, pero no por vanidad, sino para ilustrar un poco lo que intento plasmar en esta página, que tal vez ni merezca ser leída. Recuerdo que a los seis años, mi abuela, la esposa de Alberto Vacarezza, me regaló mi primera biblioteca Billiken. Pienso en algunos títulos: Robinson Crussoe, Bomba: el Niño de la selva, 20 mil leguas de viaje submarino, La isla del Tesoro, de R. L. Stevenson. Más tarde llegaría el cine: All That Jazz, La guerra de las galaxias, E.T. y otros.
Crecí entre estos libros, entre amigos y primos, con los cuales jugaba a ser pirata, marino o soldado o un chico escapando en una balsa, a la manera de Huck Fynn. Mi madre puede dar fe de esto. Leía como ahora lo hace mi sobrino Facundo, con Harry Potter. O sea, crecí en un mundo de fantasías, de fantásticas aventuras. Yo no sabía absolutamente nada de ediciones ni de autores y apenas si podía seguir las líneas de esos entrañables libros con mi dedo para no perderme. Pero una magia me atrapó. Yo sabía que ahí existía una puerta a un mundo que, desde luego, en Palermo o en Almagro no alcanzaría a ver. Hoy, a la distancia comprendo que Blind Pew, ese pirata zorro o que Hyde estuvieron en mí desde siempre. Qué la atracción hacia la literatura estuvo desde siempre. A los doce años, tía Charo me regaló mi primera máquina de escribir. Una Lettera 22. Ahí comenzaron a brotar en mí Hyde y Jekyll. Cometí el error de escribir porque otros grandes lo hicieron. Un impulso me ganó. Ojala no lo hubiera hecho nunca. Ojala hoy pudiera tener un quiosco o una empresa sin la menor culpa. Sin pensar que se me está yendo la vida y le estoy dando la espalda al escritor. Hyde no me deja en paz. Trabajé en oficinas varias siendo Jekyll. Pero Hyde no dejó ni un solo día de acompañarme, de mostrarme que yo soy el otro. Que mi sendero, como en el magnífico cuento de Borges, se bifurca y da hacia una biblioteca y no hacia una oficina. Pero no estoy tan seguro. Y así andan Jekyll y Hyde, peleando en mi cabeza. Riéndose de mi cobardía. De mi indecisión. Hubiera sido mucho fácil ser lector. Desde una cómoda oficina, leer a Cortázar, a Rulfo, a Sándor Márai, a Ann Michaels, pero no puedo. Y una fuerza que no llega a ser tal, como la leche que está por hervir y se calma ante el cese del fuego, me anima y luego acalla. Me enloquece. Me dice que mi destino es literario. Pero veo alrededor a gente que se dice “autor” y no sé que pensar. Estoy perdido. Siento, esto me ocurre muchas veces, que no soy digno de Borges, de Moliere, mucho menos de Shakespeare o de Tennessee Williams. Ni siquiera soy digno de Vacarezza, de cuya obra descreo.
Me pasa un hecho curioso. Yo, que no me siento digno de poder tomar la pluma o la posta de otros que lo hicieron mejor, me encuentro con que varios lo hacen. Escribir se ha puesto de moda. Todos pueden escribir. Muchos ganan dinero y hasta son ricos con la Literatura. O sea, con la prosa, la lírica y el drama.
Esto no debería ocupar mi tiempo. No debería importarme. Pero hoy es el día del autor y pienso (acá hay un poco de enojo de mi parte, lo confieso) en la cantidad de personas que se hacen llamar autores, sin tener conciencia de lo que esa palabra significa. Tal vez sea eso, tal vez para ser autor se requiera de un poco de inconciencia, de valor, de arrojarse al vacío. Repito, pienso en Cortázar y me parece un suicidio, más que un acto de valor.
Como vivimos en la “era digital” es lógico que mucha gente se vuelque a escribir para la T.V., el cine, los medios gráficos. Hay que comer. Cuantos de esos autores tienen la valentía de tirarse. Y aunque no tengan nada interesante para contar, encuentran al público que los lee. Admiro el valor de esa caída. Ese logro al que yo no accedo. Al que no sé como acceder.
Si esta situación es real, si hay miles de personas que escriben por moda, por ganas, por vocación y el producto resultante es, por llamarlo de alguna manera, pobre o vago comparado con autores como Pessoa o Marai que ni siquiera conocieron la fama, el dinero o el éxito en vida, se me planta delante una pregunta capital: Todo aquel que escribe –aunque gane dinero y viva de ello- es Autor?.
No tengo la respuesta. Cada uno va a defender su posición y seguramente será sólida y suficiente. No desmerezco a nadie en particular. No envidio ni me vuelco en contra de nadie. En todo caso, el único responsable de mi mareo, soy yo. Tengo tantas incógnitas…
Por qué, por ejemplo, la gente que escribe para los medios, corre todo el tiempo?, hasta cuando no es necesario hacerlo. Tal vez el talento se suple corriendo?
Cómo se demuestra el talento en el medio de la locura, de las corridas? Existen, pude comprobarlo, ciertas reglas, ciertas lianas, para no caer, para subsistir como autor en esa vorágine:

Sé un buen escritor de remates harto repetidos y de frases fuertes (aunque sean vacías).

Escribe rápido aunque tengas tiempo.

Corre, corre y corre cuando te mire un productor. Habla agitado. Y cuando no te mire nadie, haz lo mismo, corre, corre y corre por las dudas, para no perder la costumbre.

No leas libros, no es tan importante. Valorarán más tu velocidad al escribir frases impactantes al oído y huecas al sentido, que tu talento y ritmo natural.

Aprende de los diálogos que abundan en los medios, no de Armando Discépolo o de Tennessee Williams. Eso no deja plata.

Acuérdate el nombre de todos los actores y llámalos por el nombre de pila. Por ejemplo: China Zorrilla se dice "China". Mercedes Morán es: "la Morán". No importa si jamás viste la película Mi Tío o no leíste el Siddartha, de Hesse.

Copia, NO PIENSES ni trates de hacer algo nuevo: los custodios de los productores y editores te vigilan, celosos.

Ríete del chiste del productor, del editor, aunque sea una idiotez. Celebra sus ideas aunque sean pésimas y si se da cuenta de ello, recula con él, palmeándolo en la espalda.

Grita fuerte: los productores y editores escuchan, no leen.

En los medios hay gente que no tiene idea de que la palabra inmadurez se escribe con Z. No te preocupes, nadie lo notará. Jamás delates ese error. Haz la vista gorda. Qué importa una Z si el negocio marcha bien.

Devora, destruye al que intente hacer algo bueno, algo nuevo. Ahógalo, no lo dejes nacer. Estas perdonado. Desde Jesús hasta hoy, ocurrió siempre.

Búrlate de los mayores. Ríete de Migré, de Tato o de Olmedo. Celebra las novelas que valoran la cumbia y el hablar sin sentido alguno.
"No hay tiempo", repiten como un rezo sagrado. Se trabaja sin orden. Sin paciencia. Sin metodología. Sin enseñanza. "CUANDO HAY ORDEN NO HAY NADA QUE HACER" reza el TAO TE KING, que adorna, polvoriento, a tantas bibliotecas.
Cuanta pobreza tienen los muchos libros que se escriben, atiborrados de frases hechas, copiadas, de clichés, de falsa contundencia. Refritos y polución. Se terminó la magia? Y la Isla del Tesoro? Y Babilonia?
Veo asombrado a un ejército de autómatas que se enriquecen escribiendo malas copias. Pornografía barata. Porque hasta para copiar se necesita cierto talento.
Me intranquiliza que pensar que si esos autómatas se enriquecen, es porque gustan. Entonces yo empecé mal. Con el pie izquierdo. Y hasta quiero maldecir aquel día en que la Lettera 22 llegó a mis manos.
Estamos rodeados de locos apurados que escriben barbaridades. Que piensan con el hígado. No imaginan. Copian fórmulas exitosas. Un ejército de ignorantes tomó a la palabra Literatura. Y, como los personajes de CASA TOMADA, nos dejamos invadir. No hicimos nada.
Estoy aprendiendo... El talento, al menos en este país, no se valora tanto como la sagacidad. Y está bien si es así. Solo quiero tenerlo claro. Para luego aceptar o no las reglas del juego. Quiero saber contra quienes tengo que luchar el día que me anime y entre en la batalla.
El talento natural es la amenaza de los mediocres. A los dinosaurios no les gusta la música nueva. El baile es para pocos y la admisión la manejan ellos.
Tengo que desaprender y adaptarme?. No sé si soy digno de esa respuesta. No creo ser autor, escritor o dramaturgo. Hyde y Jekyll siguen pasándose mis dudas como si fueran una pelota que no logro atrapar para ver de que lado del festejo estoy, en un día como hoy.
.
Gustavo Bonino (En el día del autor)

sábado, 30 de agosto de 2008

POESIA - ANOTACIONES DE UN SABADO



ANOTACIONES DE UN SABADO
Una voz en francés,
.
flota como el humo.

Tu perfil en mi ojo.

La luz de la oscuridad.

Palabras entrando al olvido

de nuestra memoria.


La noche invita al engaño.

El engaño no es mala palabra.

A veces es redención

de dudosas verdades,

de conciencia flaca.

Hay tristezas encerradas

en mi alma de colores.

Sábado y soledad,

sinónimos que lastiman.


Un acorde delicado, una copa de vino,

la lluvia del otro lado del mundo,

pueden salvarnos...
.
GUSTAVO BONINO

domingo, 24 de agosto de 2008

NOTA - DAVID LYNCH - La belleza también vive en la oscuridad





Leí la entrevista a David Lynch que le hizo la revista Ñ, el sábado 23/08. Aprovecho para linkearla y que puedan acceder a ella.




Es interesante el modo de ver la vida desde el teleobjetivo Lynch. Su capacidad de plasmar el otro lado de las cosas, el otro lado de los estados es, no menos que fantástica. Crea mundos uniendo partes impensadas que -en apariencia- son poco interesantes, pero que cuando las une, la belleza fluye.

Hay una insuperable belleza que surge por debajo de la oscuridad y la "rareza" de su obra. Creo que muchísima gente no lo ha descubierto (a pesar de su extensa trayectoria) o lo ignora. Vivimos en un mundo en donde se tiende a no pensar.

Se prefiere llegar del trabajo y ver Hecho para matar IV o películas por el estilo, que no aportan nada. Y lo entiendo desde el modus operandis del pensamiento rápido que busca desprenderse de lo complicado. Para complicaciones ya está la vida.
Quién quiere meterse en un mundo oscuro, luego de muchas horas dentro de una oficina o de un taxi?

Pero cuando la gente (prefiero este modo genérico para referirme a las personas, las estadísticas de las taquillas me avalan) evita lo complejo para elegir lo intrascendente, creo que se equivoca.
Quizá se confunda "complicado" con "complejo". Lo complejo es lo rico. Lo que nos salva de no caer en las garras de la obviedad, de la intrascendencia. Lo complejo es lo que nos hace pensar. Ir más allá. Crear situaciones, desafíos internos.

Me cuesta entender como, en ese tiempo, no se descansa la mente pensando. No hay nada más maravilloso que el desafío que propone el poder pensar. Debatirnos.

Romper con la esclerosis que propone "lo fácil" debería ser, al menos, un intento en la voluntad indiviual. De qué nos sirve encender la T.V. y ver la parodia mediática que proponen los realities como el de Tinelli?. Realmente, de que sirve ese paquete vacío condensado en dos horas?. Esa sobrecarga de culos de plástico y peleas vulgarmente guionadas?. Cuánto más rico es poder llorar o reír o simplemente, entender. Cuanto más libres somos cuando podemos elegir un camino NO impuesto por "la masa que se proclama mundo", como diría Cortázar en el prefacio de Historias de Cronopios y de Famas.

Cuando vi con un amigo el último film de D. Lynch, INLAND EMPIRE, no entendí nada. Salí del cine intrigado y perturbado. Si un artista consigue eso, o sea, captar el interés y no la atención a través de la obra, entiendo que cumple con el objetivo. Sembró la semilla de la intriga, el misterio, de los mundos posibles no reconocidos.

Luego, compré la película y pude analizarla. Tiene una gran luminosidad detrás de la oscuridad mostrada como "recurso estético" o como camino válido de contar una historia. Él mismo dice que no hace falta pintar cielos celestes para lograr estados de felicidad. Y tiene razón. La felicidad es un ejercicio íntimo, un paladeo, una degustación.
Creer que la felicidad es como un nesquick, un estado al cual se llega de forma instantánea, es caer en las historias con forzados finales felices (cómo si forzando este estado se pudiera conseguirlo) o, en el peor de los casos, en los libros trascendentales que nos resuelven la vida en ocho pasos.

Propongamos pensar. No desde la estereotipada imagen del ratón de biblioteca, sino desde el simple acto de poder elegir, antes que ser elegido (atrapado) por el márketing mal empleado.

Qué el mundo nos siga regalando a gente que genere el desafío de pensar. David Lynch es uno de esos regalos.
.
Gustavo Bonino


viernes, 22 de agosto de 2008

INSTANTÁNEAS - DOS (POR CUATRO)





El siguiente diálogo fue un juego casual y no buscado, entre cuatro personas.


DOS (POR CUATRO)


ELLA: Y bueno, no sé bien que está pasando pero realmente siento que no importa, que igualmente voy a vender el alma. (LO DIJO EN TONO METAFÓRICO, EL MIEDO LE CARCOMÍA LOS HUESOS). Aún así pude rescatar mis cinco sentidos...

EL: El sexto también.

ELLA: Y del olfato di un salto porque por suerte olí el viento libre de mi infancia y, detrás de los años, dormí la siesta de mi existencia.

EL: Todo es tan liviano...

ELLA: Eso, tan liviano.

EL: Y pesado a la vez.

ELLA: Como el aire, dicen algunos...

EL: Pero en realidad el aire es espeso.

ELLA: Espeso es el aire.

EL: Y dónde empieza lo liviano, lo etéreo?

ELLA: Sí. Eso también.

EL: Qué lindo!

ELLA: Qué lindo!

EL: Y si empezamos de nuevo?

ELLA: Nada, no hay nada más que viento en la tierra.

EL: En el cielo...

ELLA: En la montaña...

EL: En mi pelo y en el tuyo.

ELLA: En mi cielo y en el tuyo.



martes, 19 de agosto de 2008

SOBRENADA - El día que Sebastián Candás volvió a Ítaca.








El día que Sebastián Candás volvió a Ítaca.

Hoy, después de la noticia de la que me acabo de enterar, recuerdo por sobre tantos recuerdos, una mañana en Philadelphia. Eso es lo primero que se me vino a la mente.
Estaba en la casa de mi madre. Ese día se cerraba un ciclo y empezaba otro. Desayuné solo, después de haber pasado una de las noches más felices de mi vida. Sebastián, mi hermano de 26 años, había vencido a la enfermedad que lo acosaba desde su nacimiento. La pulseaba fue dura. Ese era el ciclo que se cerraba. Decenas de médicos especialistas (todos los años aparecía el especialista del especialista), clínicas y hospitales. La morfina para el dolor, internaciones de urgencia, inyecciones para lo que fuere. Hubo un momento en el que, literamente, no le quedaban venas sanas en los brazos. Hasta el kinesiólogo, que venía 2 y 3 veces por día a casa, ya era un integrante más de la familia.
Crecimos así, rodeados de médicos, de resultados alentadores contra resultados desalentadores, como manos de truco en donde la esperanza de un siete de oro salvador, moría contra un lacónico ancho de espada. Así siempre. En cuanto asomaba la carta de la esperanza, el destino se encargaba de inventar una carta superior contra la vida de mi hermano y su enfermedad que le atacaba los pulmones y se lo comía poco a poco, con el correr del juego. Recién ahora me doy cuenta que esa lentitud que nos mataba a todos, era el tiempo que necesitaba él para que después de 26 años de espera, le llegara el ancho de espada.
Creo que siempre supo, mientras esperaba, mientras se alimentaba artificialmente y no conocía lo que era una "vida normal", que el ancho de espada estaba en el mazo. Era una cuestión de turno nomás.
Esa mañana en Philadelphia comprendí que todo esto había pasado. Solo tenía que bajar al garage, encender el auto e ir a buscarlo al hospital de la Universidad de Pennsylvania por última vez. Seby, que había entrado días atrás a un quirófano para su transplante, después de vivir los últimos tiempos con un respirador artificial, casi sin vida, se había salvado. Tenía el ancho de espada. Por primera vez en 26 años le había tocado y la muerte no tuvo más remedio que dejarlo en paz. No había forma de vencer a Sebastián Candás.
Recuerdo esa mañana, ya lo dije, como un ícono en los dias de mi memoria. Por primera vez en mucho tiempo me di cuenta de lo mucho que brillaba el sol, de lo lindo que era el verano en Philadelphia y sobre todo, que ir a visitar a Seby no era esta vez sinónimo de mala noticia.
Cuando llegué a la habitación, ya estaba listo. Esperando. Deshizo toda posibilidad de salir en silla de ruedas. Despectivo –como es él- al punto de la risa, le alcanzó un gesto para que la enfermera se diera a la fuga con la silla y no insistiera más.
Y rescato acá lo que más admiro de él. Supo quitarse de inmediato el mote de "enfermo". Se fue caminando y hasta quiso manejar. Me tienta pensar que fue él quien manejó en el camino de regreso a casa. Pero no quiero mezclar mi sensibilidad de este momento, con la fuerza de la verdad que tiene este relato. Sebastián Candás, mi hermano, salía de un transplante de pulmones, caminando por sus propios medios, como si hubiera entrado al hospital por un simple resfriado.
Muchos contaron y cuentan esta historia por amistad, afinidad o por atribución que no les corresponde. Yo la cuento como un integrante de "la troupe" de esa odisea y me siento un poco uno de los compañeros de Ulises en su intrincado regreso a Ítaca. Porque viví todos y cada uno de los días que llenaron 26 años de ese tremendo esfuerzo por no morir, sin en ancho de espadas en el mazo.
Éramos apenas una familia desbaratada por las corridas de la desesperación. Nadie reina en el caos. Es sabido. Pero éramos secretamente y sin libreto alguno, un equipo. Y cuando hablo de familia incluyo a muchos que no tienen categoría de padre o hermano.
Llegamos del hospital a la casa. Mi vuelo hacia Buenos Aires salía en unas horas, creo. Tengo en mi memoria dos recuerdos indelebles de esos últimos momentos. La primera caminata que hizo Seby con sus pulmones nuevos, en la cual caminé a su lado, alrededor del complejo en donde vivían con mi madre, en Philadelphia, como ya conté. Él sentía que el aire le entraba a los pulmones. Pero no hizo mayores espamentos. Solo se detuvo a disfrutar de esa dulce y muy particular revancha, de la que solo él era protagonista. El resto, salvo la heróica lucha de mi madre, fuimos el aliento sincero, pero no mucho más que eso. El otro recuerdo es una frase de Charly García que le dejé clavada en el respaldar de su cama (jamás supe si la leyó, pero eso es lo de menos):

Y si es un día gris
Y no me quiero rendir
Espero que estés vos
Que sos el único que me conocés…

Esa fue mi última tarde en Philadelphia. Ya no hacía falta volver. Era un capítulo cerrado.

Hoy, 10 años después de aquel día, Seby está casado, tiene una profesión, una casa, un perro y su mujer está esperando no a uno, sino a dos hijos. Mellizos!. Vaya si la vida da revancha! La vida da revancha a quien la pide con el alma. Él que estuvo por dejar su vida tantas veces, no solo no la perdió, sino que está creando dos más.
Hoy, además de tener a Seby, tenemos una familia completa.
Escribir esta crónica de manera tan resumida y vaga es casi una falta de respeto, pero es algo que no puedo dejar de hacer. Contarles mi real estado de felicidad a través de la palabra escrita, sería un acto de vanidad literaria.
Por eso escribir esta carta o no escribirla es lo mismo. Yo lo hice porque es la mejor forma que tengo de agradecerle no haberse entregado nunca. Mis dedos hablan mucho mejor que mi boca.
Me quedo con todos y cada uno de los detalles de lo vivido. No olvidar el dolor es una manera de valorar la alegría.
Me quedo también -insisto- con el honor de haber sido uno de los compañeros invisibles en el difícil retorno de Sebastián Candás a Ítaca.
.


Gustavo Bonino

domingo, 10 de agosto de 2008

SOBRENADA: CATARSIS TELEFÓNICA.




CATARSIS TELEFÓNICA

11:30 PM


Yo: Hey! Gracias por el mensajito del otro día. Me hizo bien...
Juanita: De nada.
Yo: En qué andas?
Juanita: En un orgasmo auditivo con Pedro Guerra a todo volúmen, mirando una ventana y una taza vacía de café.
Yo: Sos poeta hasta para decir cosas triviales.
Juanita: Es que escuchá esto… "pero si amanece y no estás conmigo todo es desorden y andan los fantasmas bailando risas con mis pies" ¿no es maravilloso? Pedro Guerra.
Yo: Lo es.
Juanita: (EMOCIONADA) Estoy volviendo a escuchar los temas bajo cuyos efectos escribí mi última novela.
Yo: (SONRIENDO) Todo es cíclico, no?
Juanita: Eso es una posta. Necesitaba recuperar ese clima interno de cuando la "engendré" ahora que va a salir a la luz es como recordar esa noche que hiciste el amor y de la cual quedaste embarazada del hijo que va a nacer ahora.
Yo: Bueno, difícil saberlo. Salvo que lo hagas una vez por mes, pero entiendo.
Juanita: suponiendo que sabés cuándo se te pinchó el forro y acá se nos fue toda la poesía a la merda...!
Yo: Es que yo jamás cogí sin forro. Perdón con forro.
Juanita: buaaaaaaaaaaah!!!!!!!!!
Yo: Jamás podría acabar. Es algo orgánico.
Juanita: (RIENDO) Orgásmico...
Yo: Ambas cosas.
Juanita: Bueno, espero que te hayas hecho muchos análisis hiv. Y tus amantes.
Yo: Hace una semana me hice el último y estoy sanito.
Juanita: Ok, bien. Acaba de pasar por la ventana el personaje de mi próximo corto. Cómo estás?
Yo: Bien, raro... todo junto. La vida me pasa con tu personaje. Indiferente.
Juanita: mmm. Qué necesitás?
Yo: Paz interior, creo. Más seguridad en mi mismo. Tal vez, dejar a Maggie.
Juanita: Vos parecés un tipo seguro.
Yo: Si, pero no confío en ella. Se me fue la confianza. Me hizo un par de cagadas y cuando pierdo la confianza en alguien, es muy difícil que me vuelva.
Juanita: lo hablaste con ella?
Yo: Sí.
Juanita: Escarbá más. Sentála y hablá hasta que lleguen al tema que necesitás aclarar o hasta el nivel de sinceridad que necesitás. Bah, yo de afuera no tengo autoridad para decirte qué tenés que hacer, vos sabrás. (UN SILENCIO) Hey! te perdí!
Yo: (VOLVIENDO A LA CHARLA) Te quiero Juani, sos demasiado buena. Pensaba en eso.
Juanita: Uh, no sé si está bueno que me digas eso.
Yo: Por?
Juanita: Siempre fue como un karma para mí eso de ser "demasiado buena". Es como que te quita atractivo ser demasiado buena, no sé como explicarlo.
Yo: No entiendo, sos una mina muy atractiva.
Juanita: Te convertís es una detestable "hermana menor querible" puajjj!!!!
Yo: Que raro que pienses así.
Juanita: No sé, siempre que no sé dio una historia con un tipo pensé que era porque había asomado mi faceta "demasiado buena".
Yo: No entiendo... Insisto.
Juanita: Son esos fantasmas que cada uno se va haciendo en su cabeza.
Yo: Si, claro. Las inseguridades que todos tenemos.
Juanita: Yo siempre sentí que ser demasiado buena es sinónimo de espanta tipos.
Yo: No, para nada. Es una condición de mucha seducción.
Juanita: vos creés?
Yo: Lo sé. Hay tanta histérica suelta.
Juanita: Entonces me crucé con mucho psicópata suelto.
Yo: Es probable. Sos buena persona, hay algo mejor que eso?
Juanita: En la teoría no. En la práctica, eso me convertía en la mejor amiga del pibe que me gustaba a mis 15 años.
Yo: sí, eso pasa. Y te vas llorando, con la canción de Banana Pueyrredón de fondo.
Juanita: A partir de ahí uno esboza una teoría y el resto de la vida cree estar ratificándola.
Yo: Pero uno no debe perder la condición por un tipo o una mujer.
Juanita: Eso no lo podés hacer porque está en tu naturaleza.
Yo: Tarde o temprano la persona correcta llega.
Juanita: Sí, pero cuando llega tarde, en el interín, casi se te va la vida literalmente, pensando que nunca sos suficiente o que venís fallada de fábrica.
Yo: Que loco, yo te veo linda, buena, todo. Y estoy seguro que muchos te ven así.
Juanita: Qué pelotuda, te cuento esto y lloro. Soy de moco fácil, qué va a ser...
Yo: Bueno, otra ventaja. Yo jamás logro llorar.
Juanita: Ojo, no me faltó levante pero adentro mío se hizo un mundo donde nadie me iba a querer.
Yo: Dios, vas a amar y ser amada muchas veces. Ademas estas con Andrés.
Juanita: Bueno, pero te estoy hablando de mis años negros, donde sentía que no era "amable" o "elegible"
Yo: ya pasó.
Juanita: Que nunca alcanzaba lo que tenía para ofrecerle a un tipo.
Yo: ya pasó.
Juanita: (EMBALADA) Es muy loco porque años mas tarde me enteraba por esos mismos tipos que yo era demasiado para ellos, pero ese es otro karma.
Yo:Más de lo mismo. Creciste y ahora sos una morocha que está buena... Honestidad brutal.
Juanita: Buenísimo, eso es lo que a veces (lamentablemente) se precisa escuchar.
Yo: Preferís estar fuerte a ser buena.
Juanita: Obvio.
Yo: Ahora la seguimos, dejé la comida en el fuego y se me quema.
Juanita: llamame en un rato. Dale.

1:30 AM

Juanita: necesito de tu ayuda urgente.
Yo: Para eso estoy.
Juanita: si?. Me llamabas en un rato... Pasaron varias horas.
Yo: En que puedo ayudarte?
Juanita: vos vas a decirme exactamente lo q necesito escuchar
Yo: ok
Juanita: tengo miedo con respecto a la novela.
Yo: miedo a qué, o miedo de qué?
Juanita: vos sabés...
Yo: voy a decirte lo que realmente pienso luego de haber leído la crítica.
Juanita: uh... pará q me acomodo
Yo: La novela va a ser un éxito. y te voy a explicar porqué.
Juanita: (SONRIE) dale. Me acomodo.
Yo: vos escribiste algo profundo, escribiste sobre los vínculos, sobre la capacidad de amar, más allá de las fronteras. Seguramente el editor captó la mitad de eso y ciertas delicadezas o giros no los pudo ver, porque los editores y los críticos son gente muy básica. La ventaja de todo eso es que el prologuista le devolvió el brillo con su mirada. Lo que tal vez pase es que no todos entiendan el trasfonde de la novela y la tomen como una comedia romántica, si se guían por los desastres de edición que te hizo la editorial. Lo cual no esta nada mal. Eso es lo que la gente quiere leer. Por eso la editorial la llevo a ese plano. Va a ser un éxito. No la cambiaron tanto.
Juanita: mmm... bueno, lo del éxito es relativo. En general la situación del libro es dura. Va a ser muy importante tener tu mirada cerca el día de la presentación. Agendá, 2 de Octubre.
Yo: Ahí estaré.
Juanita: Va a ser tranquilizador que estés.
Yo: ahí estaré.
Juanita: vos no tenés idea, o sí, podés intuírlo, todo el amor, todos los sueños y las tardes que estuvieron atrás de esa novela. Para mí es muy importante porque más allá de la novela en sí, es como la comprobación de que no hay imposibles. Yo me lo repetí desde la primer tarde que me fui a un bar a escribir después de mi primer clase de Narrativa y desde entonces, no pare un día ni dejé de soñar un día que alguna vez algo mío apareciera en los anaqueles de una librería.
Yo: llegó el día
Juanita: lo deseé tanto, le puse tanta garra, tanta resistencia. Porque pasé de todo.
Yo: Ya pasó.

Juanita: Porque hace nueve años que voy a escribir a un bar todos los días esperando esto y por esto que llega un punto en que se te naturaliza la situación de ir a escribir como si eso fuera el fin
como si ahí terminara todo y cuando se da en serio decís "la puta! lo logré". Empecé con un cuaderno, una birome, un café con leche, encerrada en un bar sin contactos y yo siempre escribí como si al día siguiente viniese el Sr. Editorial Planeta a buscarlo al bar, desesperado. Recontra inconsciente.
Yo: es la única manera. Escribir es una necesidad, no un acto de vanidad o de rellenar las tardes
Juanita: yo me volvía de las clases de narrativa llorando todo el viaje en tren te lo juro, porque no quería vivir más, porque me faltaba amor y me rompía todos los huesos. Era muy loco porque durante la clase de narrativa me sentía la mujer mas plena y después se me acercaba gente en el tren para consolarme porque yo no podía parar de llorar y me aferré a eso en un punto para salvar mi vida también o eso sucedió sin darme cuenta.
Yo: de qué salvaste tu vida? me interesa eso.
Juanita: hace cuatro años mas o menos. Yo estaba una mañana en Valencia y había quedado el cuchillo del desayuno arriba de la mesa y yo lo miraba y pensaba "me lo clavo y ya está, para qué seguir?". No era capaz de hacerlo pero no tenía nada, no tenía un amor, no tenía guita, no tenía laburo. Lo único q podía hacer era escribir y cuando empecé a estudiar narrativa, fue para salir de los ocho meses mas oscuros de mi vida, te juro que tragué polvo, es indecible por eso me conmueve tanto. Por eso la novela representa para mí haberme aferrado con los dientes a un sueño para salir del infierno.
Yo: No conozco un solo día en el que no haya pensado en suicidarme, aunque sea un instante.

Juanita: es que si yo hubiese sabido esto... yo pensaba "si me voy , si no estoy, no le cambia la vida a nadie"
Yo: Siempre hay alguien en el mundo que te está pensando. Como dice Juarroz: "pensar en alguien se parece mucho a salvarlo"
Juanita: "existimos porque alguien piensa en nosotros y no al revés" de la peli Princesas
Yo: Exacto. That´s the point.
Juanita: cuestión: tenía la menor posibilidad de que esto pasara, no tenía un punto contacto de nada, ni computadora, y creí. Era una locura, pero yo me la creí.... Iba al cine y saltaba de la butaca y decía "yo quiero estar del otro lado". "Quiero escribir esa historia!". Transformé todo ese dolor que pasé en la novela que habla de la soledad en el fondo. A mi me quedó el corazón en la mano y lo exprimí arriba de la computadora.
Yo: Escribir es un acto de mano suelta, me dijo un maestro hace poco.
Juanita: y la escribí con la ilusión de que a otro le tocara algo.
Yo: Después soltá y seguí con otra cosa. pero está bueno que te tomes este mes hasta que se haga la presentación.

Juanita: si, un preparto.
Yo: un mes de mucho sentimiento.
Juanita: por eso es que necesito prepararme.
Yo: No te prepares (consejo).
Juanita: Tenés razón.
Yo: Relajá y dejá que salga.
Juanita: Sí, sí, mejor. Toda la razón
Yo: Es como disparar. Uno debe estar relajado hasta el momento de apretar el gatillo, sino perdés el enfoque.

Juanita: claro, en realidad, es un mes de relajar. Che, si no salgo ya a caminar imploto. Gracias por estar y por escucharme.
Yo: chau, andá a caminar.
Juanita: estoy para lo mismo, te presto mi oreja cuando quieras.
Yo: Lo sé. Beso.

Juanita: Qué vas a hacer ahora?
Yo: Es muy tarde. Momento ideal para matar alguna idea frente a la computadora. No sea cosa que la idea me gane de mano y se salga con la suya...
.
GUSTAVO BONINO

viernes, 25 de julio de 2008

SECCIÓN: CON USTEDES... - EL ARTE DE COCINAR CONTANDO...





EUFORIA DE CHOCOLATE.


Esa noche finalmente, él la había invitado a cenar.Dudó mucho, tal vez de más. Ella no iba a aceptar, pero algo fuerte le decía que tenía que ir. Ella también dudó. Tal vez de más.Él empezó batiendo a blanco 6 huevos con 130 grs de azúcar. Ella llenó su bañadera, puso música y comenzó un baño que duraría 38 minutos. Él puso a baño maría 500 grs de un buen chocolate con 250 grs de manteca. Ella jugó con la espuma. Se hizo peinados, hizo burbujas, se sintió niña. Él fue fundiendo el chocolate con la manteca, mezclando con una cuchara de madera, haciendo ochos, moviendo ligeramente la cintura. Ella se puso perfume en los lugares de siempre: el cuello, el pecho, las muñecas y en las rodillas. Él unió las dos preparaciones anteriores, le agregó crema, leche y harina en forma de lluvia. Ella se aseguró de que esa noche la cosa no iba a pasar a mayores. O sea no se depiló, a proposito. Él llevó la preparación al freezer durante 15 minutos, para que tome cuerpo. En paralelo enmantecó y enharinó moldes individuales y los llevó a la heladera, para que tomen frío y la preparación luego no se le pegue.Ella eligió los mejores zapatos. Él mezcló de forma pareja y pausada, cuidando de que la crema no se corte. Ella se cambio de ropa 7 veces. Finalmente se decidió por lo primero que se había probado. Quería estar linda, pero no tanto. Él llenó los moldes y los puso en el horno que estaba a 230º. Supo que a los 8 min el Fondant estaba en su punto justo, cocido por fuera, pero apenas crudo por dentro. Ella está lista. Él preparó todo. La cena transcurrió rápido. El preparó algo moderado y fácil de comer, cosa de llegar rápido al postre. Charlaron de música, viajes, viejos amores. Ella se rió de sus chistes por compromiso. Él la veía más linda. Ella se sintió cómoda como hace mucho no lo estaba. Él lo tenía todo pensado. Ella probó el postre. Algo empezó a manifestarse dentro de su cuerpo. El chocolate parecía frío y caliente a la vez. Con la segunda cucharada una sensación extraña ocurrió en la punta de sus dedos. La tercera hizo que se aceleraran las pulsasiones, sus púpilas se dilataran, llego a sudar un poco. Recordó una voz diciendo: ¨el chocolate estimula la sensación de euforia, y aumenta los sentimientos de amor y romance.¨ Definitivamente algo le estaba pasando. Ella lo miró directamente a los ojos.Se miraron intensamente. Las palabras sobraban hace rato. Él se acercó cada vez más, ella cada vez más confundida tomo otra cucharada y cuando levanto la vista, sus bocas estaban cercanas. Los nervios, o quizás la confusión, o seguramente las dos cosas, hicieron que ella se levantara, pidiera disculpas y saliera a la calle, todo antes que él se diera cuenta lo que había ocurrido.Ella, decidió hacer el postre en su casa. Sola, para ver si revivía ese revoloteo que sintió esa noche y confirmar así la teoría sobre los efectos del chocolate o ver si era que algo le estaba pasando con él.El postre se llamaba “volcán de chocolate”. Después averiguando descubrió que su verdadero nombre es “fondant au chocolat”, un tradicional postre francés.Ella empezó batiendo a blanco 6 huevos con 130 grs de azúcar. Él seguía tratando de entender lo que había pasado, revisando cada paso de su receta. ¿Qué había salido mal? Ella puso el chocolate y la manteca a baño maría. Él llamo a un amigo, y le contó lo sucedido buscando un consejo. ¿qué debería hacer? Ella sintió una especie de cosquilleo recorriendo su cuerpo cuando el chocolate empezó a despegar su dulce aroma. No era igual de intenso que en la cena, pero algo había empezado a suceder. Él llamo a una amiga, le contó lo sucedido, en busca de un consejo. ¿Qué debía hacer? Ella vió como de a poco empezaron a mezclarse los colores, se empezó a divertir. A ver como las diferentes texturas se juntaban para formar una nueva. Él decidió darle un tiempo. Ella se dio cuenta de que estaba hecho por que al pincharlo con un palillo este salió un poquito húmedo. Lo acompaño con helado de pomelo, lo comió apenas salió del horno, como debe ser, sino pierde la gracia. Lo probo. Se dio cuenta en la primera cucharada. Esta vez no dudo. Lo llamó. Quedaron en verse esa misma noche. Colgó el telefono y empezo a depilarse. Por las dudas.

Si querés seguir disfrutando, hacé click acá...