GO, RUN AND RUN......!!!!!!!!!!!!

GO, RUN AND RUN......!!!!!!!!!!!!
wwwlaletra.blogspot.com
Powered By Blogger

sábado, 3 de abril de 2010

NY XII - SOLO DE MI




- Nooooo! me quedé sin huevos... Solté la puteada al aire.

Odio quedarme sin algo cuando ese algo se transforma en el eje de mi alegría, de lo que me corre de la rutina o de la tristeza. Es como ser fanático de algo o de alguien. Concentrás tu vida en ser fana de BOCA y llevas la cosa al extremo ridículo, porque necesitás creer en algo. Porque es una forma de pertenecer a algo, de darle sentido a tu vida cuando está vacía (aunque creas que está "tan llena, porque soy un tipo re ocupado, tengo una vida plena").
Comer huevos revueltos me encanta.
Portazo a la heladera que ya sabe de mis arranques de furia. De mis olvidos o, mejor dicho, de mi "recuerdo" tardío. Tarde, siempre tarde. No llego a la lavandería, nunca termino los papeles para el Social Security, todos los meses me llaman del banco por algún problema que "el mes que viene voy y lo soluciono",  Luca más de una vez ha tenido que comer pizza porque tampoco llego a la veterinaria en horarios normales. Pero desde que vivo en NY perdí la noción del tiempo y juro por Dios que es una de las cosas que ahora, cuando estoy necesitado me fastidian, pero que, en general, disfruto, como se disfruta de un suspiro profundo. Mis días consisten en buscar fuentes de inspiración para mis columnas en el Soho-ho, el Blog que me permite seguir viviendo aquí. Ir a Magnolia´s Bakery a comer cupcakes, tomar café negro y fumarnos un cigarrito holandes con Al y Luca, en la plaza de enfrente, es una de ellas. Nos sentamos en la plaza de enfrente, a donde concurre una fauna de gente muy rica en historias. Eso me nutre de lo que necesito. Contar historias singulares. Nada estrafalario. No me exigen escribir sobre las Gesta del Beawolf ni la vida y obra de Veda "el venerable". No. A la editorial le gusta cuando le llevo historias reales, llenas de vida, aunque la historia se trate de la muerte. Novedades, lo que no está en los libros escrito cientos y cientos de veces con distintos matices.
Estaba de pésimo humor, Al no me acompañaría a tomar café, no tenía huevos,  Luca había hecho, más que pis, el Rio Hudson debajo de la mesa. Todo estaba mal, hasta la que la muerte de Samuel Hoytz me salvó la vida.

Samuel Jacob Hoytz, un vecino del 3ro "C", murió en soledad. Desde luego que todos nacemos, vivimos y morimos solos, frase harto repetida y tan poco meditada. La soledad viene antes que Dios. Hubo nada y luego apareció Dios que comenzó a crear -sospecho- para no aburrirse, solo, en el medio de la nada. La soledad entonces, sería la instancia más primitiva?.
Soledad
Dios
Protozoos
Adan
Homínidos
Darío el Grande, Rey de Persia y yo, salvado por Samuel Hoytz, cuya muerte y el tema de su soledad, me dieron pie para mi próxima columna.

Cuentan las viejas chusmas del edificio que, cuando lo encontraron (yo no entré, el olor pútrido me noqueó en la puerta), salían y entraban cucarachas por su boca. Un nido humano. Llevaba una semana muerto.
Alertadas precisamente por ese muy mal olor y la falta de respuesta a distintos toques de timbre, es que varias vecinas comenzaron el salvataje de - al menos - la decencia de los restos de Hoytz.
Fueron en "patota" a llamar al señor O´ Ryan, el conserge del edificio. Hombre uraño y solitario. Viudo, fanático de los Yankees. No se pierde un juego. Conmigo es amable. No sé por qué, tal vez porque jamás le pido nada, no soy de esos que basan sus vidas en joderle la vida al otro. Cierta vez me dijo que me dejaría su fortuna: un Oldsmobile Cutlass modelo 62, color celeste pastel, que lo tiene de 0 KM y todo porque cierta tarde, en las afueras de Philadelphia, en una maquinita que te saca el origen de tu apellido, descubrimos que el origen del nombre O´Ryan significa "el que es rey".
Las vecinas fueron armando, como hormigas, una red social y, desde luego, no quedé excluído. Me golpearon la puerta. Ocho, diez, doce manos, golpeando, como furiosos cascotes, a mi puerta. Abrí de inmediato o Luca iba a enloquecer del ataque de pánico y ladridos desorientados. Me convidaron a unirme a la causa. No tuvieron que insistir demasiado, me lo pidieron con una sonrisa rígida, tan "politicamente correcta" pero tan cortés a un tiempo, que no pude negarme. Si me hubieran puesto una pistola en la cabeza hubiera sido lo mismo. El grado de hostilidad en sus sonrisas era directamente proporcional a la espera de mi "sí, claro".
Y así fuimos subiendo, reclutando vecinos como se juntan piñas para prender fuego en un hogar a leños.
Fue inevitable. llegamos al departamento de Ama. Nos abrió con el secador de pelo en una mano y su minúsculo perro en la otra.
Todos tenemos un amor platónico y Ama -definitivamente- era el mío.
- Qué hacés con estas viejas? Me preguntó mientrás nos acercábamos a la puerta del futuro difunto señor Hoytz.
- Me atraparon igual que a vos, estas locas de mierda. Le respondí. Ella sonrió. No dijo más nada.
Ella llegó al edificio un tiempo después que yo. Argentina también. Pero de sus 32 años, 20 los pasó en Washington, ciudad de la que se fue, porque una noche llegó de viaje y al entrar al departamento que compartía con su novio, lo encontró con otro tipo. 
- Puto de mierda o mierda de mujer?, se preguntó en una de las poquísimas charlas que tuvimos.
Hija de un diplomático. Artista plástica. Difícil. Sorda, de tan egocéntrica. Morocha, alta. La bella y la  bestia en una misma persona.
Llegamos a la puerta del pobre Hoytz. O´Ryan la abrió con una indiferencia que contrastaba con el zumbido nervioso de las vecinas. Definitivamente muerto. Desde la puerta, no miré el cadáver. Solo me detuve en su soledad. Un crucigramas a medio hacer, un plato de sopa seca sin siquiera un individual sobre la mesa. La T.V. encendida en el Weather Channel y en la mesa que sostenía el plato de sopa había solo una silla. Me vi a mí en unos años. Quise hacerle algún comentario a Ama, pero ya no estaba en el lugar.  
Bajé discretamente hacia  la la calle, fui a comprar huevos que luego no comí. Un terror a la soledad, un ataque de conciencia me abrazó. Necesitaba estar rodeado. Hasta me alivió escuchar los insoportables bocinazos de los taxis. Pasé por la tienda de Al.
- Cuantos amigos tenés? le pregunté.
- Pasáte en otro momento que tengo el negocio lleno y  me faltó el imbécil de Julio. Me dijo alterado.
Al tenía el negocio lleno. Yo, con media docena de huevos en la mano, me sentí más vacío que cualquiera. Comprendí que todos, si modificamos el caprichoso orden de las letras,  nos llamamos Samuel Jacob Hoytz.


Gustavo Bonino













domingo, 21 de marzo de 2010

NY XI (ESC XI: EXT - 6TA AV. - NOCHE)


Siempre detesté a los intelectuales/pseudo intelectuales/bohemios/artistas que se compran o adoptan de manera "artificialmente casual" una mascota y le ponen nombres en honor a algo que los resalte a ellos y no a la mascota, el "ego del artista". Salvo Borges, cuyo gato se llamó BEPO y que ese nombre no significó nada y que ni siquiera él lo bautizó. Además Borges no era intelectual. No a la manera que entendemos por pre- concepto la palabra "intelectual".
Era un hombre simple, que hablaba con mucha ingenuidad y que la gente lo tomaba por irónico. Pero no quiero caer en Borges, como siempre me pasa.
Conozco a un estereotipo de barba y anteojitos redondos, que vive en el SOHO, que tiene un lagarto que se llama Cioran. Otro que vive detrás del Soho, que tiene un galgo que se llama Wilde.

El día que encontré a Luca, era de noche y un argentino lo estaba maltratando. Lo que primero me llamó la atención no fue su enorme tamaño sino el acento argentino que cada vez que lo escucho acá, en NY, se me estruja el estómago, mezcla de verguenza ajena (hablamos muy mal) y de nostalgia.

Yo iba de la vereda de enfrente, serían las 7 PM hace ya un par de noviembres. La paliza me conmovió, tocó mi fibra de odio cuando veo alguna injusticia. Y yo soy de odiar. Y de odiar con las visceras. Me dio impotencia, ganas de cruzar y fajar al perro, al argentino.

- Mira, coño de tu madre, chico, mejor vete o te pateo a ti, me dijo creyendo que yo era un Mexicano o un Venezolano. Encima eso, haciéndo el patético teatro argentino. Repliqué.

- Por qué no cruzás y lo intentás, pelotudo de mierda, cagón. Mi mejor argentino. Para exponerlo como a lo que era. Un pelotudo cagón y, sobre todo, un argentino más haciendo papelones con el idioma.


Discutimos hasta que me hinché las pelotas y le pegué un empujón. Cuando el tipejo se me quizo tirar encima, luca se interpuso y le mostró los dientes y un gruñido verdaderamente intimidante.

Era imposible no llevarlo. El argentino me gritó un par de cosas, intentando negociar y se fue. Me arrodillé a la altura de la cabeza negra de Luca.


- gracias, le dije. Solo se relamió con la lengua y me estiró la patita. Temblaba. Lo abracé fuerte. Supe que un amor se había sellado.


Hace 2 Noviembres que somos él y yo en el Meatpacking. Me hace felíz salir a comprar algo a la tienda de Al con él. Al tiene siempre alguna golosina para perros. Cuando entramos a la tienda (cosa prohibida, pero no para Luca) Luca le ladra en señal de su botín.


Es fuente de inspiración en varios sentidos de mi vida. Hasta es un personaje del Blog para el cual trabajo (por cierto, ya me otorgaron -aparte de la publicación habitual de los miércoles- la de los Domingos. Eso es mucho decir. Unos pesos más y muchos más lectores.

Luca ya tiene su club de fans.


A propósito, por qué Luca? Por nada intelectual. El argentino antes de irse, me gritó "por una luca te lo dejo".


Gustavo Bonino

sábado, 6 de marzo de 2010

PARENTESIS A CAUSA DE LA ANGUSTIA

Recién me llamaron y me dijeron que mi hijo Matías había sufrido un accidente, que vaya a reconocer el cadaver. Yo estaba durmiendo. No hay una sola posibilidad de describir la angustia y la asfixia que sentí. No podía pensar. Me temblaba el teléfono en la mano. me dieron que llame a un forense. Que había sufrido un accidente de tránsito. Las lágrimas, la impotencia, la locura y un enorme temblor me hicieron estallar de ira. Antes de llamar al forense, llamé a la policía. A la casa de Mati.
Hay un instante en donde caben todas barajas de la angustia y la desesperación. El miedo, la parálisis. Entré en Shock. La madre me dijo que estaba en la costa, la policía, la real, no el hijo de mil puta que me llamó, desestimaron el horror.

Mati me llamó desde la costa: cuando escuché su voz sentí, me agarró un ataque de llanto; le dije todo lo que lo amo. Ese amor infinito que tengo por él. El estaba en la playa, con su novia, en otra. Pero es tan maduro, que comprendió, me escuchó y me dijo "Pa, traquilo, vuelvo mañana. Nos vemos, estoy bien".

De todas formas no puedo parar de llorar. Tengo una angustía y un estadio de shock que solo lo puedo plasmar acá o tirándome por el balcón.

Ahora que el aire me llega a los pulmones pienso con total conciencia y sinceridad: Sí le pasaba, me mataba. No me interesa absolutamente nada de la vida sin él. No podría tolerarlo ni superarlo. Me doy cuenta el amor que le tengo.

Es como si le pasara algo a Inga, mi novia o a Seby. Ella, Matías, Seby son mi familia. El motor que me sostiene.

Disculpas por este paréntesis en medio del blog. Pero necesito sacarme la angustia y el llanto de encima.

Jamás creí que el dolor podía llegar tan lejos.

sábado, 27 de febrero de 2010

NY X - BUTTERFLY´S RAIN.


En NY cuando está por llover, no es como en el campo... No huele a tierra.

No es como en Buenos Aires (extraño Buenos Aires) porque cuando está por llover a las viejas les duele las rodillas y además huele a ropero viejo, a humedad.

En NY cuando está por llover, huele a como a cloro de pileta. A mar y a río mezclados. Se puede ver -literalmente- en el asfalto, el desprendimiento del olor. Se puede rozar con el hombro en cualquier esquina, la sensación, el preludio de la lluvia.


Desde mi depto en el Meatpacking se colaron esos olores. Estaba por llover y yo necesitaba lavar las lágrimas con agua de lluvia. Y me puse el jean negro y las converse hechas mierda y cualquier remera, de esas que uso para dormir. Verano. Corrí. llegué a la esquina de 14 y 8. A la esquina de casa. De casa? (no, no, ese planteo existencial ahora no. No ahora que está a punto de venirse un diluvio).


Truenos sonaron desde algún incomprensible lugar. En mi mente estaba alguna música, me mojò un gotón y me manchó media cara. Luego otro y me dio escalofríos. Luego otro.

En un segundo estaba bajo una ducha que me tiraba contra la vereda.


Abrí los brazos de felicidad. Levanté la cabeza hacia el cielo. Bien alta. Reemplacé las gotas por mariposas de colores. Sonaba un piano lento en mi mente. Creo que era Wise Up, de Ammie Man, sí, eso era.


Y así me quedé, pude llorar con comodidad, camuflando lagrimás con gotas y me sentí libre. Libre de ella. Libre del pasado. Libre de Celia. Del dolor enorme que me causa que Matías esté en algún lado. Libre del recuerdo.


Lloré como nunca, me agaché. Me hice un bollito en medio de esa enorme esquina mundial. La gente -creo- me esquivaba, mientras yo esquivaba tantas otras cosas.

domingo, 21 de febrero de 2010

NY IX (EVERYTHING´´S NOT LOST?)


Godzilla apareció de la nada misma, del fondo de las aguas más profundas. Era Domingo y yo hacía -muy feliz, por cierto- el camino de regreso a Manhattan, sobre el puentre de Brooklyn. El pánico duró, lo que dura la tentación de morder el chupetín. Todo fue tan rápido, el lagarto enorme se nos venía encima.

Miré a mi alredededor buscando el "mal de muchos". Todos pudieron salvarse. Todos corrieron a tiempo, hicieron la tarea. Todos menos yo, que siempre llego tarde y pido el salvavidas cuando ya estoy dentro del agua, tapado hasta la última célula.

El bicho se me vino encima. Me aferré a una fría soga de hierro, una especie de serpiente cómplice, éramos la bestia, mi miedo y yo. Cuando estaba a punto de tragarme, cuando pude ver sus agudos dientes con filosas terminaciones, distinguí en él, la cara de Gina, que volvía a NY en forma de bestia, con toda su venganza sobre mí. Dispuesta a comenrme. cerré los ojos.


Abrí los ojos al tiempo en que me incorporé a noventa grados, más rápido que una butaca de avión vacía. Agitado. Transpirado. Viendo en la pared el cuadro en sepia, de Madonna, que a Gina tanto le gustaba.

-Gina... Solo pude decir eso.


Me levanté. la extrañaba horrores. Sobre todo los domingos por la mañana. Eso de amancer juntos sin más ni más, solo ella y yo. Y el paseo por el Central Park y a veces patinar o devorarnos SIX FEET UNDER una y mil veces, en la cama, comiendo pochoclos salados y con manteca, comprados en Dean and De Luca, ese mismo mercado que la dejó boquiabierta el primer día que llegamos a NY, al ver que había más de 200 variedades de queso (y ni si quiera le gusta el queso) y salmones de todos los mares del mundo. Record mundial en nuestra? colección de fotos. Había en su Laptop una carpeta en MIS IMAGENES llamada especialmente Dean and De Luca Store. (le encantaba usar palabras como "Store").


Un sueño me llevó a un recuerdo y un recuerdo a no querer salir de la cama. Luego de 3 meses, la casa aún olía a ella. EVERITHING IS LOST, OR NOT?


Sonó el portero. Era Al con una buena excusa para sacarme de la cueva. Pero mis ganas de salir pesaban tanto como mis verdades.


-Fuck her, man! gritó Al y se fue. Ni squiera quiso subir. No quería ser deborado por Godzilla.


Gustavo Bonino



sábado, 13 de febrero de 2010

NY VIII - RUPTURA


Hecho un nudo in-forme en el centro de la cama. Inmóvil, me era imposible estirar siquiera el meñique. Sudaba a mares. Una canción sonaba en mi cabeza. Algo que escuché en el metro hace días. Una cítara, percusión, el lamento desgarrador de un cantor. Esa voz me arañaba el alma.

Ella se fue. Yo estaba convencido de que era lo mejor.

- no va más... yo no puedo dejar de ser quien soy. Escribir es un todo.
- Sos un poeta triste, sentenció, bajando la cortina de la verdad más rotunda que alguien me haya dicho en mi vida.
Dos palabras: POETA TRISTE. Dos palabras que se unen, que son lo mismo. Que no se puede ser poeta (en el sentido metafórico del escritor) sin tener una gran cuota de tristeza. No la literal tristeza. Ella disparó contra los sinónimos de la palabra TRISTEZA. Dio en el blanco. En el centro. La aguja de acupuntura que da en el centro del dolor. Te duele, pero es necesaria sentirla. "Poeta triste"

Dos horas atrás, antes de terminar hecho un bollo en la cama, escuché el frenazo del taxi. el timbre, sus sollozos y los míos. Se abrazaban en el aire. Aunque nuestros cuerpos estaban distantes. yo arriba, en nuestro? cuarto. Ella abajo, en la sala.
-Bajo, fue lo único que digo. Como era posible que una palabra de cuatro letras pudiera sacudirme más que un balazo. Luego escuché el portazo bien dedicado al poeta triste.

Luego de 8 o 9 horas, pude moverme. Me preparé un jugo con vodka. Recién ahí, el sueño se apiadó de mí. También el llanto sostenido. En esa catarata se me iba el amor más grande que sentí en toda mi vida. Cada lágrima tenía un sentido.


De pronto, el timbre. Una ambigua sensación. No quería que fuera ella. No por no querer. Sino porque las lágrimas ya estaban derramadas. Parte de ella ya era pasado. Era la vecina, si podía ayudarla a bajar la basura. Vio mi estado antes que el "no" y se fue. No me salió una sola palabra. No era ella. Mierda! pero que suerte.

Ella ya estaría volando por American.

Gustavo Bonino

NY VII


Al es así. Un tipazo. Le costó mucho llegar a NY, más aún lograr quedarse. Le costó mucho esfuerzo, no ganas. Las ganas lo hicieron todo. Y diez mil dólares que le pagó a un abogado especialista en meter residencias para latinos. Alejandro Pecker. Al, en NY.



Pasó por un poporrí de trabajos. Ahora tiene, en la 14 y 8, una cigarrería. Meatpacking, mi barrio. Vende algunas otras pavadas, pero es una cigarrería. Y yo me volví, luego de 6 meses de estadía, un fumador de cigarritos negros y habanos. Siempre me pareció muy cierta esa frase de las mujeres que dicen "soy una fumadora social". Yo creo que algo de eso había en mí.

Con Al no me unía la patria argentina ni los habanos, sino las ganas de hacer sociales con él. Lo estimo.

Soy un lector de Stevenson. Al también. Esta mañana lo sorprendí. Lo invité a Magnolia Bakery a tomar café. Lo tomamos en la plaza de enfrente. Hablar porteño en Nueva York es una de las cosas que me salvan. Hablamos de la biografía de Stevenson. Nos detuvimos en su tuberculosis, en su escapada a Samoa, esa isla perdida en el Pacífico en donde pronto se hizo amigo de los nativos. Ahí se llevó a su novia americana, de San Francisco. Vaya melange: un tipo de Edimburg, que rescató de San Francisco a una mujer y se fue a Samoa.

Al me dio un dato que desconocía. Stevenson, desde Samoa, desde la isla, envió a Londres su producción. Se volvió famoso. Pero se quedó. Murió en Samoa. Lo enterraron en la cima de un cerro que da al mar.

Con Al nos reimos. NY era Samoa, pero ninguno de los dos era Stevenson.

"este va por mi cuenta", dijo y me convidó un cigarrito holandés, tabaco, vainilla y cannabis de la mejor selección. Se los trae uno de esos amigos exóticos que Al tiene.

Estiramos la pereza en el banco de piedra gris, la plaza es hermosa, NY también. A mi me esperaba una tarde de trabajo. Entregar un nuevo post para el SOHO HO HO. El blog de un amigo en el cual trabajo.

Nada mas inspirador que el cigarrito, el café, Al y nuestra Isla de Samoa para encarar la tarde de trabajo.
GUSTAVO BONINO


sábado, 6 de febrero de 2010

NEW YORK VI

"Paso por vos en treinta, dale?" "sí, acá mismo, en el stand de cinco bombachas por diez dólares"

Salí de Victoria Secret por la puerta molinete. Me ahoga la polución de un producto. Solo que en NY tiene acné de poluciones. Está colmado de todo. Se te viene el ofertón encima. Como un tren a doscientos km por hora al cual no podes frenar. Y terminás comprando, aunque no te sirva para nada. te vas feliz. Ahorraste. Compraste diez al precio de tres. Aunque solo necesites 3. Pero en NY el márketing es tan fuerte que te convence de la necesidad de tener diez.

Afuera había frio con sol intenso. Entonces el frío se va y te dan ganas de caminar y ver disfrutar. Entré a Broadway por Broadway. En diagonal. hacía 10 años que no pisaba ese suelo. La encontré distinta, más moderna aún. Cada producto con un local aggiornado a la ocasión. Uno mejor que el otro. Y la calle: encontré una peatonal, llena de sillas, de gente sentada, observando el corazón del mundo. Fumarse un pucho ahí. De cara al sol.

"hace diez minutos que te estoy esperando". Me colgué. Pero volví al stand de las bombachas. La sillita al sol me atrapó. Me sentí vivo. Radiante, viendo la gente pasar. Luego de meses mis mejillas se quebraban con una sonrisa amplia. Me relajé. Tanto que llegué diez minutos tarde al stand de las bombachas.

sábado, 26 de diciembre de 2009

EL PAN DE FRUTAS


EL PAN DE FRUTAS

Corrió con desesperación. Sus zancadas y sus brazadas, eran puñetazos, patadas al viento. Rayos feroces que deboraban cosas y gente. Efraín debía llegar. Y con el preciado botín.


Detrás de él, la víctima y dos policías intentaban lo que Efraín. Correr a la velocidad de viento y alcanzarlo, recuperar lo robado y volver al negocio, cerrarlo y a festejar la nochebuena con la familia. Nada de ir al otro día a la casa de Efraín -porque en el pueblo todos saben donde viven todos-, entrar en dimes y diretes imposibles, con un Efraín arrestado, camino a la policía y los descargos y toda esa burocracia innecesaria.




La oscuridad es el reino de ciegos y gatos. También lo era para Efraín quien podía escabullirse con mayor ventaja ante los intentos desesperados de los policías que hacían esfuerzos descomunales para seguir los ligeros brincos y "zig zags" del ágil Efraín.




Los policías desistieron. Omar, el dueño de la tienda, se detuvo y se quedó viendo como una variedad de sombras movedizas se perdía por entre la gente. Resopló seco y corto, mientras sus ojos de comerciante ya ultimaban los detalles del día después. Casi que le gustó más que Efraín haya huído. Sonrío de lado. Se fue.




Efraín llegó a su casa. Antes de entrar volteó. Nadie lo seguía. Respiró profundamente para que no se le notase el jadeo. Se compuso. Sacó el botín. Un pan de frutas. Todo un pan de frutas. Completo. De punta a punta. Entró a la casa.


Sus hermanos, aún más pequeños que él, festejaron y hasta se avalanzaron sobre el orgulloso Efraín y tomaron de sus manos el pan y comenzaron a pellizcar las frutas abrillantadas como pequeños piratas que arrancan las gemas empotradas de una gruta. Efraín vio que su madre dejó de revolver algo que olía de maravillas. Pudo sentir la culpa cuando el mango de la cuchara de madera golpeó contra el borde de la olla. Luego, lentamente, llevó sus ojos hasta donde estaban los ojos resignados de su padre.


Reconoció el perfume del ambiente. Era caldo de gallina. No pudo evitar respirar profundo. Un zumbido lo envolvió.

En la mesa había un pan de frutas abrillantadas. No el que despedazaban como cachorros sus dos hermanos. No. Por primera vez en sus nueve años, Efraín vió un pan con frutas abrillantadas en la mesa familiar. Era igual al que acababa de robarse de la tienda en donde trabajaba su padre. El mismo, de punta a punta.




Efraín volvió bruscamente hacia el suelo y le arrebató el maltrecho pan a sus hermanos. Intentó acomodar el tiempo. Pero el tiempo le mostró su cara más cruel, la del inevitable pasado.



"Pero..." Balbuceó. Nada. Ni una sola palabra más le salió.


"A la mesa", dijo su padre, con una voz que Efraín encontró dolorosamente neutra. "Hoy es noche de festejos". Mirando al suelo y antes de dejar de decir nada, concluyó: "El patrón me adelantó la quincena, vamos a disfrutarla como si supiera a quince días, ya habrá tiempo de encontrar la explicación".




Gustavo Bonino








miércoles, 16 de diciembre de 2009

NEW YORK V (AVENIDA)

5ta Av. Me da risa. No sé estoy riendo en 5ta Av. A media cuadra de 5ta Av.

Estoy en una cantina italiana. Miro a mi alrededor. Mixturas de pieles, de idiomas. El americano pronunciando palabras en un español "gourmet? cool?". Y la contra parte, el latino que mezcla los idiomas, tanto que los funde en uno. Estampita de la patria soñada, el american dream que soñaba en la Habanna o en Buenos Aires o en Puerto Rico.

Mezcla, se disfraza, resigna (con el disfraz de oso en pleno verano), hope and more hope cada vez que compra la imagen de la estatua de la libertad.

Mezcla, el latino y el americano mezclan. Todo dentro de esta cantina italiana. El americano pide, el latino sirve hasta tener los papeles. Quáckeros, Incas, Anglos, Aztecas, todo la cantina, atendida por un falso italiano. Licuadora gigante que nos mezcla a todos en una perpetua obra de teatro que jamás terminará...

La carbonara se entendió. También el vino. Veo la obra desde afuera, dentro de la licuadora.

lunes, 14 de diciembre de 2009

NEW YORK IV


Estoy en el living. Vivimos en el Meet Packing District. Algo así como el SOHO nuevo.

Escucho Shine on you... Tomo Vodka de Mango con Jugo Tropicana. Miro todo alrededor. Blanco. Minimalista. Demasiado perfecto. Tanto que me da miedo saber que puedo estar aquí.

Afuera nuevamente AT INFINITUM, las sirenas, los gritos.


Venimos de Broadway. Chicago, Fosse y ese mágico mundo que me pertenece y que solo veo por fotos. Alquilar el alma... Alquilar quien sos, tu vida a una empresa. Eso te da la renta. Sino hay que cultivar. Y a estas alturas creo que perdí las herramientas y solo me sé las teorías del manual.


Chicago, Fosse, vuelvo a él. Talento enorme para pintar la realidad. Somos "pan para hoy" y somos un diario, de cualquier día de semana. La fugacidad más absoluta.


9 AM. Voy a preparar el desayuno.


Gustavo Bonino


si querés dejá un comentario

viernes, 11 de diciembre de 2009

NEW YORK III




La muerte otra vez.

Ayer, el casco del bombero del 9/11. Hoy, la camisa sangrienta de Lennon, la que cargaba puesta el día que lo reventaron a balazos.


Toqué el GROUND ZERO. Solo puse la palma de mi mano en el suelo. Quise sentir las noventa mil toneladas de acero y huesos enterrada.
Quise sentir los gritos, no sé, algún temblor. Porque algo tiene que quedar detrás de tanta locura. Algo debería de vibrar. Los cuerpos se van, el hierro cobra formas hasta hacerse lugar. Pero los gritos? El dolor que se escapa del cuerpo?

Hacía tanto frío. Me iba. De pronto, en mi bota izquierda que pisaba el asfalto, algo se aferró. Un golpecito sutil. Algo que los hombres y mujeres que pasan a diario no sienten de tanto sentir.


Toqué el Dakota. Hacía tiempo que no lloraba.

La muerte otra vez. Será que es el camino más corto a la emoción.


Gustavo Bonino


DESCORTES


Descortés


Perdonamé

Si alguna vez

fui descortés...


Siempre hay algo en mi mente

que te hace estar presente

Detrás de aquella estrella

yo te veo pasar...


Norberto Napolitano / Pappo.


viernes, 27 de noviembre de 2009

NEW YORK II

De pronto me levanto transpirado. Ajeno. Afuera las ambulancias suenan a miedo, a desprotección.
Se me aparece Celia. Es ella, etérea. Luego de la muerte.
Estuve tan cerca de verla en la morgue. Y antes, en la vida.
Estuve tan cerca de la verdad, de la herencia, del cariño que da la sanguineidad. Esa contención ancestral, red echa de tiempo, de remotos pasados, pero no de historia. La historia se escribe con presencia.
Dos tipos gritan en dialecto, afuera. La ambulancia, los tipos, Celia gritando en mí... Su figura de ausencia. Quien soy? Cuál fue mi pasado?
No siento el cariño que fluye, espontáneo, del ADN inevitable.

Estoy sentado en la cama, parado frente a la modesta tumba de Celia. Es aquí donde la dejaron sus amigos, los que se quedaron con el botín.
En dos años será arrojada al osario común. Nadie va a recordarla.
Quiza corra con fortuna.

Hasta mañana Celia, ya acallaron las sirenas. Me volvió el sueño.

Gustavo Bonino

NEW YORK DIA 1

Estoy en la 5ta Av. Otra vez N.Y. Stop. Me siento - de pronto- vivo.
Debo tomar decisiones. Me siento morir.

Tengo sueño. Las luces me ciegan. Todo el show es hermoso. Impermeable. Perfecto, para los perfectos y para los que tienen esa ridícula meta. Meterse en el condón seductor de las marquesinas.

2 de Noviembre de 2009

Gustavo Bonino

miércoles, 25 de noviembre de 2009

cualquiercosa




Separarse de la especie

por algo superior

No es soberbia, es amor.


Saber decir adiós

Es crecer...



Gustavo pero Cerati.

sábado, 17 de octubre de 2009

ATADO




ATADO



No sale nada. Hoy no hay jugo.

Solo indesición y nulidad.

Suena "I don´t know why"

y me quedo flotando

en esa frase.


No sé por qué.

El truco del águila?

Ir a la montaña

A renacer, a desconstruirme

para renacer bajo que forma?


Un grano de arroz en el tonel

Una persona en la multitud

Una muerte menos
la aguja en el pajar (vaya idiotez)

El segundero siempre hacia la derecha
condena irreversible (vaya redundacia).


No se por qué

Atado a sogas invisibles

Mañanas imposibles

La cáscara que cruje

y no se quiebra (vaya mentira).


Mi vida contra mi vida.

Un empate anárquico,

que te empuja al vacío.


Será esa la "llamada" salvación?


Gustavo Bonino

No dejes mensajes


sábado, 26 de septiembre de 2009

Un puñado de nada






Un puñado de Todo es lo mismo que un puñado de Nada. Hace un rato me metí bajo la ducha y un fuerte deseo de escribir me asaltó. De escribir sobre varios temas y ninguno en especial. Pero todos ellos están pasados por el mismo cordel. El del hartazgo. No es ficción lo que quiero escribir -aunque esta palabra sea cada vez más indefinible- sino broncas. Ganas de, más que de gritar, de no acallar. De no dejar en la bañera lo que puedo dejar plasmado aquí. Que la bronca no se escurra junto al agua enjabonada, por la rejilla de la bañera. Archivo de un momento, quiero que quede aquí. Carrusel en donde puedo volver a leerme, o a decepcionarme o a sentir una vez más lo que sentimos los que no sabemos escribir: Orgullo de algún rapto de lucidez y, de esa borla, colgar un montón de frases económicas. Baratijas, espejitos de conquistadores a indios avisados. Trampas ingenuas al buen gusto. Inocencia sincera, casera. Lo vos quieras.


La ducha tiene esa magia que logra que uno se encuentre solo con uno y esa comodidad nos hace por un momento geniales. De ahí salen frases, ideas, inicios fantásitcos. Pero, como es magia, es ilusión y uno sale de la ducha y todo esa genialidad de la que se jacta, se desvanece.


Porque nos enfrentamos a la página en blanco y sabemos que la lectura ajena y las líneas aún vacías y por llenar empiezan a convertir la magia en una tortura magnífica. Un desafío para la memoria, una pulseada entre el que era y el que soy.

Cómo esta pulseada la estoy perdiendo, voy a ir tirando los temas que me asaltaron en la ducha, como ya dije, y los voy a desarrollar. No esperen mayor astusia que esta. Verán que los temas son diversos y a la vez harto repetidos. Pero que todo en un punto se une.


Ahí voy,



Fernando Peña. Ese hombre que naturalmente fue uno y fue muchos- La multiplicidad del ser de la que hablaron Stevenson, Wilde y Borges. Pero no lo fue de un modo liteario. Su vida lo fue. Personaje de carne y hueso. Cómo si alguien lo hubiera escrito a él. Dudo que vaya a existir un escritor con la lucidez como para poder escribir a un personaje llamado Fernando Peña.


Se lo odió con odio. Se lo amó con pasión. En mi caso me daba mucha ternura (vaya palabra tan acertada) que Palito fuera un píbe chorro, un "fierita" de la calle. Condenable y fresco a la vez. Auténtico. Que era a fin de cuentas Fernando y era Palito y eran ambos en el mismo cuerpo y eran indivisibles y tan distintos a la vez.


O toda la clase media que salía de la boca de Savino.


O los diálogos de Peña con la Mega, travesti guarango, de barrio, que se salvó de los bosques de Palermo. Hombre asumido en mujer, puta, diva que de pronto la agarró el estrellato. Al igual que le pasó a Fernando.


O el odio que le tenía a Porelorti, o el morbo que me despertaba ese "mix" que era el Monseñor Lago. Cura depravado. Pero recatado y fino. De buenos modales. Solapadamente corrupto. Abusador de menores mezclado con un pastelero exquisito y fino. Un Bom Vivant tan cinco estrellas.


Por haber vivido en el Caribe, podrán imaginarse como admiraba a la SEÑORA Milagros Lopez. De cuna cubana y anillos de Miami. No se es cubano si no se logran combinar estas dos condiciones.


Milagros corrió el telón y dejó a Fernando, a Fer, a ese puto lindo, enfermo, odioso y odiado, amado e idolatrado cara a cara con lo mediático.


Por qué le dedico un espacio a Fernando Peña? Porque va a ser estudiado dentro de ciuncuenta años. Un genio puede brillar en vida. Pero lo entendemos cuando lo matamos, cinecunta años depués. La capa de cera no nos permite comprender de inmediato. La cera que nos hace tan comunes. A Borges se lo descubrió cuando ganó el premio FORMENTOR, allá cuando terminaban los años cincuenta. Antes de eso, Borges era -para la gente- un "tipo complicado de leer". "Se hacía el difícil". Pero para esa época, Borges tenía más de cincuenta años.


Fernando habrá tenido diez años de fama. De una genialidad que solo iba en aumento. Incluso, cuanto más uno creía que este "sorete, te odio, a vos a los de tu raza oligarca" se estaba yendo al carajo, no. Era él. Pero el ser humano compra enlatados. Compra seguridad. Odiamos comprar el producto completo. Lo que transgrede es lo que levanta viendo, lo que incomoda, lo que nos desparrama la basura. El agua fría en la cara que nos despierta del letargo calentito.


Pero, hasta que no entendamos que eso no se puede, que cuando uno compra, compra todo, estaremos perdidos en el desierto de la mediocridad. Uno no puede amar lo mejor de Peña y matarlo porque no sigue siendo el mismo o porque no se calla o porque incomoda. Vaya mediocre que es el ser humano. Una vez Sovovich dijo con mucha certeza "yo tengo éxito porque le muestro a la gente lo que tiene ganas de ver".


Pero eso es para los astros de los negocios. No para los genios.



No terminamos de entender que uno no puede comprar un auto sin las ruedas o sin el volante. Y si lo compramos, no es el mismo auto. A un genio se lo compra entero. Con el odio que nos genera. Con la admiración. Con los errores que comete cuando su propio mambo lo derriba o lo enloquece. Luego, cuando sale del mambo ileso y nos vuelve a sorpender.


Uno no puede escalar la montaña con la certeza de que no va a caer al abismo. Porque -precisamente- la chance de caer hace que subir a la montaña tenga sentido.


No podemos pedirle a Peña que sea lo que nosotros queremos que sea. Que solo nos divierta. Que siempre nos venda lo que queremos comprar. Mascota fiel o así como te subimos al altar, te bajamos de un plumazo.
Por eso admiré su vida y más aún su muerte. Porque su final tuvo la fuerza del exceso y la ternura. Porque Fernando Peña tachó sin darse cuenta todos los items que se necesita para ser un GENIO.


O acaso Beethoven no alentó a Napoleón?


Mozart se reía de la monarquía, la burlaba. Y terminó en el osario común.

O acaso Fito Paez no se sacó la camisa del hippie de Rosario y su calzó la remera y el traje Armani? Está mal? No. solo que queremos que no nos jodan, que no nos cambien las cosas. Porque cambiar implica entrar en el cuarto oscuro.


O acaso Maradona no fue el ancho de espadas y ahora es un cuatro de copas. Y aquí el segundo fragmento de este texto anacrónico.


Diego Maradona. Cuando estaba cara a cara con Bianchi en las encuestas, la gente sabía que era drogadicto. Pero lo eligió. Y ganó y lo amaron y perdió y lo odian. Como si perder fuera palabra prohibida para un genio. Si presisamente perder es la escencia del genio. Lo que realza sus genialidades. Lo mejor de Charlie Parker fue grabado cuando la marihuana lo tenía perdido. Y lo que para Parker era una derrota, para nosotros los mediocres, esa derrota es música que va a quedar en la historia más elevada del Jazz.


Porque Maradona se drogaba en el 86, se drogaba en el Nápoli multi campeón de Italia y de Europa. Pero que bien nos caía que se drogara. Tanto, que nos sangrabamos las manos de eufóricos aplausos. Y los bolsillos llenos, vendiendo el producto MARADONA. Todos contentos. La nave va y no jode a nadie. El producto es perfecto. Y las notas de Charlie Parker conjuban estupendamente con la gambeta visible y la nariz encubierta de Diego. Vaya mierda que somos. Vaya flor de mierda que somos todos los seres humanos.



Porque -repito- compramos lo bueno. Mordemos la parte sana del durazno. Pero el durazno es un todo. Los machucones son parte de él. Y esa parte madura, más oscura también hay que morderla, amarla, saborearla, incluso es la parte más dulce. Esa podredumbre es hermosa en un todo con lo sano. Y no hago apología a las drogas ni festejo que lo haga, ni parece gracioso. Pero no falta el imbécil que lo piensa, que se queda con lo chico.


Siento que no entendimos nada y seguiremos siendo los mediocres abrazados al tronco de las certezas y de la seguridad. "el miedo de soltar la tercera pata, que nos deja bien parados" diría Clarice Linspector. El caballo con anteojeras del mateo, el niño que agarra a ese globo llamado mundo desde el piolín de la mentira.



Pero no nos escandaliza todo, porque en el fondo nos fascina.


Y Fernando Peña ya fue olvidado (un puñado de nada) y Maradona va a clasificar (porque no juzgamos a la Argentina, nos morimos por ver caer a Maradona) y hasta tal vez salga campeón y nos quedemos así, como el mono que se rasca la cabeza desde el otro lado de la jaula, con los superficiales gritos eufóricos y un enorme vacío interior. Una vez más, un puñado de nada.


Gustavo Bonino


Si querés, dejá tu comentario.


























































domingo, 16 de agosto de 2009

ENTREVISTA: CHARLY GARCIA.


Esta bien pudo haber sido una entrevista a Charly Garcia.

GB: Gustavo Bonino
CH: Charly



GB: un color?


CH: Pregunta obvia.


GB: El negro?


CH: El rosa junto al negro.


GB: dos colores.


CH: la vida.


GB: de quien?


CH: la vida cambiante.


GB: de quien?


CH: la vida (con énfasis) ES cambiante.


GB: Te tiraste de un séptimo piso.


CH: O noveno, no me acuerdo.


GB: de qué te acordas?


CH: a veces de la hora de la medicación. Y de llamar algún amigo.


GB: Y de la caída?


CH: cuál de todas?


GB: Caer de un noveno piso... caída libre. Qué se siente?


CH: un alivio absoluto. Pensar que vivir o morir ya no dependen de mi voluntad.


GB: como largar el ancla.


CH: (con entusiasmo gesticula una marquesina en el aire) "El ancla dorada", que buen concepto.


GB: perdón?


CH: (se acomoda, se entusiasma, se cruza de piernas) Claro. Un ancla de oro. Entendés?


GB: mmm...


CH: Mirá, tenés un ancla de oro. Quinientos quilos de oro. sos rico, pero si tratás de retenerlo te hundís con él. (choca sus manos con entusiasmo) Qué boludo. Ese es el principio de la avaricia de la supervivencia. (Vuelve a gesticular el gran títuilo) EL ANCLA DORADA!!! Qué boludo.


GB: lo que te salva, te mata.


CH: totalmente, loco! De eso se trata. Si te salvás, estás muerto.´


GB: caímos en Benedetti, te diste cuenta.


CH: Nunca me gustó Benedetti.


GB: A mi tampoco.


CH: Definilo.


GB: Liviando.


CH: Sí, de chabón que se dio cuenta que puede ser libre y se compra un sobretodo y se compra un librito de Benedetti.


GB: Para mí muy autobiográfico.


CH: (ríe) Todos fuimos barrocos. (se hace un silencio. De pronto, carcajada) Rasguña las piedras, dejate de joder.


GB: Ahora es "SAY NO MORE"


CH: No, SAY NO MORE es un concepto.


GB: EL AGUANTE?


CH: Un grito de guerra.


GB: Cuál es la frase que te inspira hoy por hoy?


CH: (piensa, luego ríe) EL ANCLA DORADA.








domingo, 2 de agosto de 2009

PIENSO...





...en el miedo de perderla,
que es perder lo que no sé,
lo que ya perdí.
En el deseo opuesto: que ocurra.
Y sin embargo soy un hombre solo,
como todos.

En el dolor de las mañanas.
En la trampa del tiempo.
En el tiempo, a veces de humo,
A veces de arena,
Siempre ajeno a la voluntad
caminamos en el aire de gelatina.
Mundo rojizo, pecera idiota.
Nunca llegamos a atraparlo.

Pienso en la corrosión de la moral
y de las muelas. Ambas me aterran.
Desde siempre los dientes amarillos
son el último paso a la bohemia,
pasillo de gala a la muerte
todavía no se de qué.

Pienso en las cosas que jamás sabré.
(vaya trampa ambigua en la que caí).
Cuantos secretos guarda la historia.
Quiza esté hecha de secretos, no de hechos.
Se me ocurre pensar entonces
que nos sostiene lo que
ni siquiera se sospecha. Lo aparente.
Ese espejo en donde te mirás
y no sos vos. Quien te dijo que sos vos?

Pienso en el tiempo que me queda
en mi cobardía, en mi egoísmo,
en mi sangre perpetuada en carne,
en el amor que doy y en el que me guardo.
En las historias que me guardo,
en mi habilidad de camaleón.
Mi insoportable y seductora vida de siddharta.

Pienso en el tiempo. En el cíclico.
Siempre vuelvo a lo mismo.
Aunque, como dijo el poeta:
Soy otro y soy el mismo.

Gustavo Bonino

sábado, 21 de marzo de 2009

CHISMES






El siguiente texto está tomado de la película DOUBT, que a su vez tomó el texto de un pasaje de la biblia.

Dos mujeres del barrio conversaban. Una le comentaba a la otra toda clase de chismes sobre una tercera persona, que ni enterada estaba hasta que los rumores de las calumnias en su contra llegaron y le causaron un gran daño.
Esa noche la mujer chismosa soñó que un dedo enorme la señalaba. Despertó agitada.
Al otro día, la chismosa, arrepentida, fue corriendo a ver al cura. Fue a confesarse por el mal infundado que había causado.
- Soy culpable de mi mal? acaso un chisme entra dentro de los parámetros del pecado? - dijo la mujer muy compunjida.
- Sí!, le gritó el cura. Además de ser culpable, eres mala y juzgaste sin saber! - replicó con cierta ira, que luego moderó.
- Qué puedo hacer para remediar el mal hecho? - dijo la chismosa, agitada.
- Ve a tu casa, toma una almohada, luego una cuchilla, pon la almohada contra el techo hazle un tajo fuerte.

- Eso es todo?, preguntó la mujer.

- No!, respondió el cura. Luego de hacer lo encomendado, regresa.
La mujer se fue a su casa sumergida en el sentimiento de quien hizo algo irremediable, de quien lastima gratuitamente por aburrimiento, por ignorancia o por envidia.
Apenas llegó, la pobre mujer tomó una almohada, el cuchillo y comenzó a tajerala. Luego volvió a la iglesia muy confundida y preguntó al cura que más hacer.
El cura replicó.

- Plumas...

la mujer quedó helada. El cura insistió.

- Plumas, no es eso lo que salió de tu almohada?

- Sí, dijo la mujer... Plumas por todas partes, volando en el viento.
- Ahora ve y agárrlas a todas nuevamente y ponlas dentro de la almohada.
-Eso es imposible, dijo la mujer. Las plumas volaron por la ventana y en este momento deben estar esparcidas por toda la ciudad!, dijo la mujer desesperada por no poder cumplir.

-Exacto!, dijo el cura. Eso es el chisme!.


Esto va como un regalo a las personas chismosas, que se meten en la vida de los demás cobardemente, sin saber, sacando conclusiones de perfumería, poco ciertas. Connclusiones que pueden lastimar gratuitamente y sin mayor senido que el de la ignorancia y la maldad.

Especialmente a los que juzgan mi vida de pareja, de padre y hasta mi forma de vestir!. a los que juzgan y me ensucian en nombre de una falsa preocupación que jamás demuestran en los hechos, sino solo en el chisme, en la palabra que lastima.
Hablar, en algunos casos, es un repugnante acto de promiscuidad.

Gustavo bonino

sábado, 7 de febrero de 2009

Siddhartha...

Le ocurrió a Siddhartha que abandonó la sabiduría y la dudosa erudición. Descreyó de los Samanas cuando lo fue. Desafió a los gurúes, a los maestros. Antes de entrar en plenitud, en sabiduría, cruzó a la meca del pecado y los negocios, se casó, se hizo rico, tuvo un hijo. Se fue hasta el fondo. Recién ahí, después de haber vivido hasta el fondo de la desesperanza, después de haberse doblado de dolor, se dio cuenta que estaba en la otra orilla. Pleno.

Me abandono para encontrarme. No buscar es el natural camino a encontrar.

Gustavo Bonino

martes, 23 de diciembre de 2008

FELICIDADES CON TODAS LAS LETRAS


Si es que la vida de una persona se puede fraccionar en años, como los balances de las empresas, entonces, se acaba de ir -para mí- un año durísimo. Tuve que hacer apuestas. De esas que te cambian la vida. Y no todas las fichas salieron. El jugador sabe que puede perder, pero sale pensando que pudo ganar, reza la canción. Y esa fuerza es la que me llevo para el año que viene. Este año no deseo cambios radicales, "año nuevo, vida nueva", no, eso so. Quiero seguir el camino que estoy trazando. Basta de desdibujar y empezar cada año. Me costó mucho esfuerzo este esbozo al que llamo camino.




Si ahora estoy en un pozo, es porque durante el 2008 me la pasé cavando. Paladas de cursos por la noche, embriagado de nuevas enseñanzas de grandes maestros, paladas de haber compartido ese conocimiento con mis alumnos, de escribir historias que por fin salieron a la luz como y0 quería. Paladas de vida, junto a mi novia para poder formar un hogar, lejos de los fantasmas de la casa anterior. Cavé el espacio para sembrar lo que más anhelo: seguir contando historias en el formato que salgan. Trabajar duro para así sea. Seguir creciendo (nunca se detiene esta marcha). Cuidar a mis afectos: mi novia, mi hijo, mis sobrinos, hermanos, amigos, la familia y desear que ellos estén bien. Y despertar. Pero despertar de verdad, con todas las uñas y dientes. Porque siempre creí -como tantos- que para poder soñar con lo que uno quiere, hay que estar bien despierto.


Este año aposté, di todo lo que tenía. Miro la mesa, miro inquieto a todas las fichas en sus diferentes formas y colores. Relucen más que nunca en este momento que -Heráclito ya lo dijo- no será el mismo dentro un rato, cuando la rulete ruede y el juego siga.

GRACIAS A TODAS LAS CRÍTICAS Y CARICIAS QUE ME HICIERON CRECER.


AGRADEZCO DESDE "LA LETRA", YA QUE LO SIENTO COMO UN INTERLOCUTOR VÁLIDO QUE NOS TUVO UNIDOS, DE UNA U OTRA FORMA, DURANTE ESTE FRAGMENTO DE VIDA AL QUE, DESDE LOS SUMERIOS, LE LLAMAMOS "AÑO".


FELICIDADES A TODOS USTEDES!

GUSTAVO BONINO




sábado, 22 de noviembre de 2008

IMPERDIBLE: REVISTA OFF EN EL ESPACIO GIESSO




El viernes 28 de noviembre desde las 21 hs, las puertas de Urania - Espacio Giesso (Cochabamba 370, San Telmo) se abrirán para disfrutar de las diferentes sorpresas que la revista Off tiene preparadas para ustedes.


La entrada es gratuita y podrán disfrutar "EN VIVO" de las secciones de la revista (música, arte, letras, que no quede en picada, cine, animación, un lugar en el mundo y en primera persona).


También tendremos un DJ set.


Los que quieran podrán degustar de algunas tapas y tragos preparados por el staff de Urania.


Desde ya les agradecemos la difusión de esta iniciativa.


DR. MARIN - EDITOR


miércoles, 12 de noviembre de 2008

POESIA VERTICAL - ROBERTO JUARROZ




Publico este poema, porque es de los más bellos -a mi criterio- del gran poeta Roberto Juarroz. La idea de existir porque alguien nos está pensando me atrapó hace años, cuando un gran amigo y poeta me dijo en el Centro Cultural Borges que debía leer a Juarroz. Ese amigo se llama Luis Gonzalez Rego. Es Psicólogo. Él dice que no es escritor. Pero ese dato acaso sea menor. Yo no sé si escribe sobre papel. Me consta que, como Sócrates, hace un excelente uso de la oralidad, es decir, de lo espontáneo. Esquiva la torpeza y el dudoso valor de los recursos técnicos que requiere el papel. Va el homenaje a Juarroz con unos de sus poemas verticales del año 1958 y el recuerdo a ese amigo que no veo hace tanto y con el cual compartimos interminables noches regadas de vino y poesía...




Pienso que en este momento

tal vez nadie en el universo piensa en mí

que sólo yo me pienso,

y si ahora muriese,

nadie, ni yo, me pensaría.

Y aquí empieza el abismo,

como cuando me duermo.

Soy mi propio sostén y me lo quito.

Contribuyo a tapizar de ausencia todo.


Tal vez sea por esto

que pensar en un hombre

se parece a salvarlo
ROBERTO JUARROZ, 1958 - POESIA VERTICAL.

lunes, 10 de noviembre de 2008

ESTO NO ES UNA PIPA




SURREALISMO + SURREALISMO = POLÍTICA ARGENTINA


Magritte, pintor francés del movimiento surrealista, tuvo la brillante idea de pintar una pipa y titularla "ESTO NO ES UNA PIPA", aludiendo posteriormente a una frase mucho más aguda que la de su cuadro "Desde ya que esto no es una pipa. Esto es una pintura".
En la actualidad de la política argentina, en esta actualidad tan surreal, tenemos el honor de contar con el famoso pintor K. Pero analicemos una de sus últimas obras...


Argentina está a punto de jugar la final COPA DAVIS. Esa tan soñada ensaladera de plata que jamás, ni en tiempos de Vilas, pudimos obtener y que ya se nos escapó en dos finales anteriores. De visitantes.


Bien, resulta que ahora tenemos la bendición, no solo de tener a Del Potro y a Nalbandian, sino la de poder jugar de locales que, para los entienden de esto, es un veinticinco por ciento más de chances a favor del local. Por qué?


Por la gente. Por su fervor y su astucia para alentar, para ensordecer a cualquier rival o levantarle el alma a nuestros jugadores si lo necesitan en determinado momento de bajón anímico.


La idea inicial, la lógica, la normal era jugar en Córdoba, en cancha rápida, superficie que molesta a los españoles, los futuros rivales, en donde Del Potro y el Rey David, nadan como peces en el agua. En donde Nalbandian no solo es local, sino adorado como nadie. Tenemos allí un hermoso estadio techado con casi doce mil localidades. Listo, terminado, sin problemas. Sin necesidad de gastar dinero en construcción.


Pero no. Córdoba es un territorio en donde los K no se sienten ni locales ni cómodos. ACLARACION: No soy cordobés, ni tengo partido político. Solo tengo sentido común.

Dónde se va a jugar entonces?

En Mar del Plata. En terreno K. En los dominios del Gobernador Scioli. Cuando me enteré de semejante disparate pregunté: OK, supongo que en Mar del Plata habrá una cancha para más de doce mil espectadores, lista para el evento y apta para todo público.

Respuesta: No. Es una cancha con seis mil quinientas butacas. Se gastaron USD 700.000 dólares (al reverendísimo pedo) para llevarla a once mil quinientas. Pero adivinen...
Sí, se gastó todo ese dinero, pero NO, (Magritte, te amo!) no se terminó de contruir y quedó un estadio emparchado de nueve mil quinientas butacas.

Veamos, dijo un ciego: Al final se hace en Mar del plata, gastando USD 700.000 y el resultado es que tendremos espacio para que alienten dos mil espectadores menos!!!!

No es genial?

Sí, lo es. Pero, como dicen los magos sin recursos, "esto no es todo amigos, acá lo mejor". Las nueve mil quinientas localidades serán repartidas de la siguiente manera:

  • Tres mil entradas serán prioridad de la AAT que las ditribuirá a federaciones y clubes asociados. El remanente, si queda, se pondrá a la venta al público en general.


  • Mil entradas serán para el público en general (los valores de los abonos van desde los $1000 hasta los $4000, dependiendo de la ubicación).


  • El gran resto, el grueso de los boletos está fuera del circuito comercial ya que se asigna a la parcialidad visitante, protocolo, delegaciones, sponsors, etc.

Menos de mil hinchas, de los que alientan, de los que gritan, si tienen entre $1000 y $4000 pesos para poder asistir, irán. Sino, seguramente la parcialidad española, que tiene un abultado número de entradas a su favor, tan a favor como el tipo de cambio, vendrá y será local fuera de su país. Cómo en las épocas del Virreynato. Esto es así de claro. Así de vergonzoso.

Qué dice a todo esto el organizador del evento, Fernando Marín? "El fervor de nuestros hinchas va a saber suplir la merma de público".

Qué logramos con todo esto? Que la gente no acceda, que la política se meta donde no debe y que jugadores como David, que dan todo, que resignan plata por vestir la camiseta argentina, se sientan molestos y con justa razón.

ESTO NO ES UN NEGOCIO! (Y TE LO MUESTRAN EN LA CARA).

Pienso en Scioli que fue deportista, pero olvido que también es un títere. Ahora entiendo por qué el destino le quitó una mano. Sabía que sería político.

Cuánto asco me dan los K, los Menem, el tibio y cagón de Cobos, todos!!!.

Gustavo Bonino

viernes, 7 de noviembre de 2008

LA CRITICA????

MENOS X MENOS = MAS...

SE ENTENDIÓ?

LAS FUERZAS NEGATIVAS NO SIRVEN?

miércoles, 5 de noviembre de 2008

CINE: LA EDAD DE LA IGNORANCIA


CINE

Hace poco tiempo vi la película la Edad de la Ignorancia, la última de una trilogía planteada por el cineasta Denys Arcand. Debía escribir un comentario en la sección de cine de la revista OFF de un amigo que vive en Montepulciano, Italia. Revista para la cual hago, cada tanto, alguna colaboración.

Sufrí una decepción posterior. Sí, algo insólito. Tal decepción no me la causó la película sino la crítica que leí sobre la misma, luego de haberla visto. Revistas calificadas como "EL AMANTE" y algunas otras que se hacen llamar "de culto", destruyeron con golpes bajos tanto a la película en sí como al director.

Me quedé pasmado. Lo confieso. A continuación los invito (los desafío) no solo a que vean la película, sino también a que lean el artículo que escribí sobre la misma. Y claro, luego me acerquen por este medio su opinión. En base a ello deberé revisar mi forma mirar el cine o descreer de la "crítica calificada".


Antes de leer la nota pueden ver el trailer de la película haciendo click a continuación:



Va la nota...


La edad de la ignorancia


Es la última película de la trilogía de Denys Arcand iniciada hace más de quince años con "El declive del imperio americano" y que posteriormente le reportó un Oscar por "Las invasiones bárbaras", la segunda película. La edad de la ignorancia es, básicamente, un enfoque dual: por un lado se ve la sátira sobre el mundo moderno, sobre lo perverso que es el “sistema” en el cual estamos obligados a girar y por el otro, se vislumbra una reflexión acerca de la moral de nuestra época. Cuál es el límite de la creciente “modernización” de la vida del ser humano?.
Arcand nos vuelve a mostrar un mundo fragmentado -en lo que a las relaciones humanas se refiere- desde la lente de uno de sus personajes. Así como en las Invasiones Bárbaras el protagonista es un intelectual idealista que “cae” en un hospital público con un cáncer terminal, olvidado por sus suyos hasta llegar, con el correr de la película, a reunir a sus hijos, colegas, amigos, se ex esposa y un par de amantes; en La edad de la ignorancia, el protagonista es el arquetipo de la clase media del primer mundo. Un empleado del gobierno de Quebec, con dos hijas a las que se las ve -literalmente- durante todo el rodaje, conectadas a todo menos a su padre: mp3, consolas de juegos, algún novio, etc., con las cuales no tiene la menor relación; y con una mujer desentendida de su hogar, “reina de la comida congelada”, obsesionada por brillar en su trabajo, corriendo detrás del slogan de American Express: Pertenecer, palabra santa en el sistema del “amercian way of life”.
Dos hijas de las que realmente no sabe nada, una mujer enamorada de los compromisos y ataduras del sistema y una madre moribunda, a la cual visita diariamente a un hospital público, son los afectos que rodean al personaje de Jean-Marc, interpretado por el actor Marc Labreche.

Semejante dosis de incomunicación familiar, sumada al perverso “mundo Kafkiano” con el que tiene que lidiar desde hace décadas, todos los días en su puesto de trabajo para el gobierno de Quebec, en el que desempeña la amarga tarea de escuchar y derivar a un laberinto imposible, las quejas de los ciudadanos que van quedando fuera del “incompresible sistema”. Jean-Marc entonces toma una decisión.

Ante tamaña realidad diaria e incapacitado de reaccionar (como si su natural rebeldía estuviera atada de pies y manos) el pobre Jean-Mac se inventa otra vida. Sí, una vida paralela para evadir la real. Decide vivir una vida de sueños. Así, va sustituyendo sus grandes fracasos, frustraciones e imposibilidades por sueños en donde es un hombre exitoso: Un escritor multipremiado, un hombre que logra atraer a cuanta mujer se le cruza, Un opresor de quienes lo oprimen en su vida real. En una palabra, un Quijote del siglo XXI.

Al igual que Kevin Spacy en American Beauty, Jean-Marc forma parte del arquetipo del hombre residual en la modernidad líquida actual, de la que tan brillantemente nos advierte Sygmunt Bauman.

Acechado por su condición de "outsider" y sin salida -su mujer lo abandona por un tiempo, sus hijas no le dirigen la palabra y su madre muere- Jean-Marc decide retirarse de TODO (vence o es vencido por el sistema?) y se hospeda –se entiende que de manera definitiva- en una casa en la playa que era de sus padres, lejos de todo y de todos.

Esta polémica y criticada película de Arcand muestra lo que todos los días vemos sin ver. La degradación y el reciclaje que el sistema hace con todo aquel que no se adapta o, para ser más precisos, con todo aquel que no se aferra, que no logra aferrarse con uñas y dientes a una resbaladiza, desquiciada y colapsada realidad actual.

Gustavo Bonino


viernes, 10 de octubre de 2008

PARA MIS MELLIS DEL ALMA



El texto que sigue a continuación fue escrito por Marina López (Maru), la esposa de mi hermano. Por lo general suelo retocar o corregir ciertos detalles de gusto o de estética cuando me pasan un texto. Pero esta vez se trata de un dolor personal. Y siento que no tengo ningún derecho a hacerlo. Me queda muy chico el papel de corrector.
Respeto y silencio tal vez sean las palabras que más se acerquen a la caricia que ambos se merecen.

Para mis mellis del alma

Tengo el vientre seco.
Las manos vacías.
Mi panza callada y mis pechos grandes sin sentido.
Mi Sebi, mi amor, no para de llorar y esto es como decir que la vacas vuelan.
Lamentablemente tuvo que hacer de partero, sin querer, con dolor y desesperación.
Mis bebés no están.
Tenían tíos, tías, padrinos, madrinas, abuelo, abuelas, tíos adoptivos, primitos, una hermanita canina y dos papás que los esperaban con todo el amor del mundo. Un amor inigualado. Logrado por toda una familia, que ya desde la panza les hablaban, los amaban y deseaban ansiosos que lleguen.
Uno era más grande de cuerpo, blanco pálido como papá y de ojos claros. El otro era un varón, más pequeño de cuerpo, de piel y ojos como mamá, oscuros.
Adiós mis mellis queridos. Me duele el alma cuando les digo adiós, los busqué tanto, los soñé tanto, los esperé tanto y tan pronto les tengo que decir adiós.
Mi alma esta cansada y devastada.
Los extraño y deseo verlos, aunque sea en sueños. Para ir a jugar, mimarlos, darles besos, cantarles canciones y repetirles hasta el cansancio que los amo con toda mi razón y corazón.

Mamá Maru

jueves, 9 de octubre de 2008

INSTANTÁNEAS





DE NADIE


No había más que montículos de pasto desperdigados a uno o dos pasos de distancia entre sí. Julio y la Mimi se levantaron. La Mimi tenía la espalda llena de abrojos y tierra. La vergüenza no le permitió sacudirse un poco. Al mirarla, Julio se dio cuenta de la distancia. De lo chica que parecía la iglesia, allá a lo lejos, al lado de la cabeza de la Mimi. Era una distancia prudente para lo que acababan de hacer. Soplaba polvo entre ellos.
La Mimi dio unos pasos hacia atrás, sin quitarle los ojos bañados de encima. Así, tomó del suelo un bolso de cuero marrón. Quieta, no abandonó ni un rato su mirar. Julio ya de espaldas a ella, se alejaba con pasos sabidos.


LA MIMI
(TOCANDOSE EL VIENTRE) Qué le digo si algún día pregunta?

JULIO
Nada.

LA MIMI
(PARA SI) Nada. (GRITÓ LUEGO) Será suficiente?

JULIO, AÚN DE ESPALDAS, HIZO UN GESTO PARA SIEMPRE.

JULIO
Pregúntaselo a él. Para eso volviste.


Gustavo Bonino






martes, 7 de octubre de 2008

SOBRENADA



SUNSET...

Nos acostamos un rato. El aire estaba viciado. No el aire que respiramos. El que sentimos. Se acurrucó contra mí -pocas cosas en este mundo me conmueven tanto- y quedamos hechos un nudo en la oscuridad.

- Sos como el cargador de mi celular, dijo y me conquistó.

Gustavo Bonino

martes, 30 de septiembre de 2008

ANÁLISIS DEL CUENTO: LA NOCHE BOCA ARRIBA DE JULIO CORTÁZAR



ANALISIS DEL CUENTO: LA NOCHE BOCA ARRIBA, DE JULIO CORTÁZAR.

Hay autores de la literatura fantástica contemporánea o, para ser más precisos, hay relatos que recurren al “hecho fantástico” como un modus operandi para torcer situaciones ordinarias y llevarlas al plano de lo “irreal” y resolver una historia. Cortázar es uno de ellos. Nos basta un ejemplo para comprobarlo: Autopistas del Sur, por ejemplo, en donde un simple embotellamiento de carros en una autopista francesa se transforma en un caos que llega al límite de lo real, quiebra la barrera y ya pasa del lado de lo fantástico. Carros que están durante días atascados en donde se crea una microsociedad, un pequeño mundo que nace a partir del hecho fantástico.
Pero Cortázar es un autor que no limita su producción literaria solo a transformar un hecho normal en algo fantástico, como lo hizo con: Queremos tanto a Glenda o con Las ménades. Va más allá. Y este es el caso de un cuento muy curioso: La noche boca arriba.
Borges solía recordar, cada vez que podía, el sueño de Chuang Tsu, quien soñó que era una mariposa y al despertar ignoraba si era Tzu que había soñado que era una mariposa o si era una mariposa y estaba soñando que era Chuang Tsu.
En La noche boca arriba, Cortázar recurre a este recurso. La del soñador soñado. La trama cuenta, básicamente, la salida de un muchacho de su trabajo en su motocicleta. Ya es tarde, conduce rápido con una aparente felicidad hasta que atropella a una señora y se accidenta. Cae al pavimento y la moto se le viene encima. A partir de ahí Cortázar utiliza el método del buen cuentista: minimiza/aliviana, con mucha solvencia, la tragedia. El accidentado, que no tiene nombre y este hecho no es casual, llega a una clínica en donde es enyesado y puesto en una habitación junto a otras treinta personas, en condiciones de cuidado.
Es acá, en este punto del cuento, en donde ocurre el hecho que trasciende lo fantástico para ir a lo sobrenatural. El muchacho, rendido de cansancio por todo lo vivido, se duerme y entra en un sueño (al igual que Chuang Tsu). En ese sueño, el protagonista se encuentra tratando de huir de los aztecas. O sea, su sueño se remonta a la civilización azteca, a la cultura prehispánica en Meso America. Inmerso en el sueño, lo que le llama la atención es el olor. Un olor distinto, de otros mundos. Otras épocas. El muchacho, en su sueño, pasa días escondiéndose del enemigo hasta que es capturado y su destino es la muerte. Aquellos hombres lo elevarán a lo más alto de un altar, en medio de fuegos rituales de una ceremonia mortal. Agitado, de despierta. Se da cuenta que todo ha sido un sueño. Un compañero de habitación le explica que seguramente delira a causa de la fiebre, “a mi me pasó”, lo consuela. Ve camas con gente convaleciente a su alrededor, ve una luz violeta tenue que, lentamente, se apaga.
Entonces viene lo maravilloso del cuento, el conflicto central. La luz violeta de la sala se apaga y el muchacho entra nuevamente en su sueño, que se torna real. La angustia de vivir dos realidades sin saber cual de las dos es la cierta. O acaso ambas lo son?.
Apresado y puesto boca arriba (al igual que en la camilla del hospital), preparado para ser sacrificado por los aztecas en medio de fuegos fatuos y coros infernales, el muchacho logra despertar por última vez para verse ya rendido, ya muy cansado como para permanecer ahí, en el hospital. Hace un esfuerzo por no caer en el sueño, por no ir del otro lado de la realidad, como una chaqueta reversible: cuál de los dos lados es el real?.
Ya entrado en el sueño, como indio moteca apresado por los aztecas, se da cuenta que el otro, el muchacho sin nombre, el muchacho del sueño (Chuang Tsu), estaba siendo soñado por la mariposa. Qué él, el chico de la moto no soñaba, sino que fue soñado por el otro, el indio moteca que se dirigía a su inexorable final, con el sacrificador azteca ya cerca de él, en un tiempo remoto. Ese indio apresado, soñó mientras estaba en la antesala de su muerte, que iba por extrañas avenidas de una ciudad asombrosa, con luces verdes y rojas que ardían sin humo ni llamas. Iba, en sus sueños, montado en un inmenso insecto de metal bajo su cuerpo, hasta que cayó y quedó tendido boca arriba, con sus ojos cerrados, en medio de todos los fuegos.


Gustavo Bonino

jueves, 11 de septiembre de 2008

SOBRENADA: DIA DEL AUTOR






TODOS SOMOS ESCRITORES... (?)

Hoy, en el día del autor, siento una gran confusión. No tanto por la fecha ni por las personas que viven, que comen, expresándose con la palabra escrita. Sino por el significado que conlleva esa magnífica palabra: AUTOR.
Desde luego empezaré hablando de mí, pero no por vanidad, sino para ilustrar un poco lo que intento plasmar en esta página, que tal vez ni merezca ser leída. Recuerdo que a los seis años, mi abuela, la esposa de Alberto Vacarezza, me regaló mi primera biblioteca Billiken. Pienso en algunos títulos: Robinson Crussoe, Bomba: el Niño de la selva, 20 mil leguas de viaje submarino, La isla del Tesoro, de R. L. Stevenson. Más tarde llegaría el cine: All That Jazz, La guerra de las galaxias, E.T. y otros.
Crecí entre estos libros, entre amigos y primos, con los cuales jugaba a ser pirata, marino o soldado o un chico escapando en una balsa, a la manera de Huck Fynn. Mi madre puede dar fe de esto. Leía como ahora lo hace mi sobrino Facundo, con Harry Potter. O sea, crecí en un mundo de fantasías, de fantásticas aventuras. Yo no sabía absolutamente nada de ediciones ni de autores y apenas si podía seguir las líneas de esos entrañables libros con mi dedo para no perderme. Pero una magia me atrapó. Yo sabía que ahí existía una puerta a un mundo que, desde luego, en Palermo o en Almagro no alcanzaría a ver. Hoy, a la distancia comprendo que Blind Pew, ese pirata zorro o que Hyde estuvieron en mí desde siempre. Qué la atracción hacia la literatura estuvo desde siempre. A los doce años, tía Charo me regaló mi primera máquina de escribir. Una Lettera 22. Ahí comenzaron a brotar en mí Hyde y Jekyll. Cometí el error de escribir porque otros grandes lo hicieron. Un impulso me ganó. Ojala no lo hubiera hecho nunca. Ojala hoy pudiera tener un quiosco o una empresa sin la menor culpa. Sin pensar que se me está yendo la vida y le estoy dando la espalda al escritor. Hyde no me deja en paz. Trabajé en oficinas varias siendo Jekyll. Pero Hyde no dejó ni un solo día de acompañarme, de mostrarme que yo soy el otro. Que mi sendero, como en el magnífico cuento de Borges, se bifurca y da hacia una biblioteca y no hacia una oficina. Pero no estoy tan seguro. Y así andan Jekyll y Hyde, peleando en mi cabeza. Riéndose de mi cobardía. De mi indecisión. Hubiera sido mucho fácil ser lector. Desde una cómoda oficina, leer a Cortázar, a Rulfo, a Sándor Márai, a Ann Michaels, pero no puedo. Y una fuerza que no llega a ser tal, como la leche que está por hervir y se calma ante el cese del fuego, me anima y luego acalla. Me enloquece. Me dice que mi destino es literario. Pero veo alrededor a gente que se dice “autor” y no sé que pensar. Estoy perdido. Siento, esto me ocurre muchas veces, que no soy digno de Borges, de Moliere, mucho menos de Shakespeare o de Tennessee Williams. Ni siquiera soy digno de Vacarezza, de cuya obra descreo.
Me pasa un hecho curioso. Yo, que no me siento digno de poder tomar la pluma o la posta de otros que lo hicieron mejor, me encuentro con que varios lo hacen. Escribir se ha puesto de moda. Todos pueden escribir. Muchos ganan dinero y hasta son ricos con la Literatura. O sea, con la prosa, la lírica y el drama.
Esto no debería ocupar mi tiempo. No debería importarme. Pero hoy es el día del autor y pienso (acá hay un poco de enojo de mi parte, lo confieso) en la cantidad de personas que se hacen llamar autores, sin tener conciencia de lo que esa palabra significa. Tal vez sea eso, tal vez para ser autor se requiera de un poco de inconciencia, de valor, de arrojarse al vacío. Repito, pienso en Cortázar y me parece un suicidio, más que un acto de valor.
Como vivimos en la “era digital” es lógico que mucha gente se vuelque a escribir para la T.V., el cine, los medios gráficos. Hay que comer. Cuantos de esos autores tienen la valentía de tirarse. Y aunque no tengan nada interesante para contar, encuentran al público que los lee. Admiro el valor de esa caída. Ese logro al que yo no accedo. Al que no sé como acceder.
Si esta situación es real, si hay miles de personas que escriben por moda, por ganas, por vocación y el producto resultante es, por llamarlo de alguna manera, pobre o vago comparado con autores como Pessoa o Marai que ni siquiera conocieron la fama, el dinero o el éxito en vida, se me planta delante una pregunta capital: Todo aquel que escribe –aunque gane dinero y viva de ello- es Autor?.
No tengo la respuesta. Cada uno va a defender su posición y seguramente será sólida y suficiente. No desmerezco a nadie en particular. No envidio ni me vuelco en contra de nadie. En todo caso, el único responsable de mi mareo, soy yo. Tengo tantas incógnitas…
Por qué, por ejemplo, la gente que escribe para los medios, corre todo el tiempo?, hasta cuando no es necesario hacerlo. Tal vez el talento se suple corriendo?
Cómo se demuestra el talento en el medio de la locura, de las corridas? Existen, pude comprobarlo, ciertas reglas, ciertas lianas, para no caer, para subsistir como autor en esa vorágine:

Sé un buen escritor de remates harto repetidos y de frases fuertes (aunque sean vacías).

Escribe rápido aunque tengas tiempo.

Corre, corre y corre cuando te mire un productor. Habla agitado. Y cuando no te mire nadie, haz lo mismo, corre, corre y corre por las dudas, para no perder la costumbre.

No leas libros, no es tan importante. Valorarán más tu velocidad al escribir frases impactantes al oído y huecas al sentido, que tu talento y ritmo natural.

Aprende de los diálogos que abundan en los medios, no de Armando Discépolo o de Tennessee Williams. Eso no deja plata.

Acuérdate el nombre de todos los actores y llámalos por el nombre de pila. Por ejemplo: China Zorrilla se dice "China". Mercedes Morán es: "la Morán". No importa si jamás viste la película Mi Tío o no leíste el Siddartha, de Hesse.

Copia, NO PIENSES ni trates de hacer algo nuevo: los custodios de los productores y editores te vigilan, celosos.

Ríete del chiste del productor, del editor, aunque sea una idiotez. Celebra sus ideas aunque sean pésimas y si se da cuenta de ello, recula con él, palmeándolo en la espalda.

Grita fuerte: los productores y editores escuchan, no leen.

En los medios hay gente que no tiene idea de que la palabra inmadurez se escribe con Z. No te preocupes, nadie lo notará. Jamás delates ese error. Haz la vista gorda. Qué importa una Z si el negocio marcha bien.

Devora, destruye al que intente hacer algo bueno, algo nuevo. Ahógalo, no lo dejes nacer. Estas perdonado. Desde Jesús hasta hoy, ocurrió siempre.

Búrlate de los mayores. Ríete de Migré, de Tato o de Olmedo. Celebra las novelas que valoran la cumbia y el hablar sin sentido alguno.
"No hay tiempo", repiten como un rezo sagrado. Se trabaja sin orden. Sin paciencia. Sin metodología. Sin enseñanza. "CUANDO HAY ORDEN NO HAY NADA QUE HACER" reza el TAO TE KING, que adorna, polvoriento, a tantas bibliotecas.
Cuanta pobreza tienen los muchos libros que se escriben, atiborrados de frases hechas, copiadas, de clichés, de falsa contundencia. Refritos y polución. Se terminó la magia? Y la Isla del Tesoro? Y Babilonia?
Veo asombrado a un ejército de autómatas que se enriquecen escribiendo malas copias. Pornografía barata. Porque hasta para copiar se necesita cierto talento.
Me intranquiliza que pensar que si esos autómatas se enriquecen, es porque gustan. Entonces yo empecé mal. Con el pie izquierdo. Y hasta quiero maldecir aquel día en que la Lettera 22 llegó a mis manos.
Estamos rodeados de locos apurados que escriben barbaridades. Que piensan con el hígado. No imaginan. Copian fórmulas exitosas. Un ejército de ignorantes tomó a la palabra Literatura. Y, como los personajes de CASA TOMADA, nos dejamos invadir. No hicimos nada.
Estoy aprendiendo... El talento, al menos en este país, no se valora tanto como la sagacidad. Y está bien si es así. Solo quiero tenerlo claro. Para luego aceptar o no las reglas del juego. Quiero saber contra quienes tengo que luchar el día que me anime y entre en la batalla.
El talento natural es la amenaza de los mediocres. A los dinosaurios no les gusta la música nueva. El baile es para pocos y la admisión la manejan ellos.
Tengo que desaprender y adaptarme?. No sé si soy digno de esa respuesta. No creo ser autor, escritor o dramaturgo. Hyde y Jekyll siguen pasándose mis dudas como si fueran una pelota que no logro atrapar para ver de que lado del festejo estoy, en un día como hoy.
.
Gustavo Bonino (En el día del autor)