GO, RUN AND RUN......!!!!!!!!!!!!

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miércoles, 23 de marzo de 2011

SILENCIO, POR FAVOR...



Linda por suerte venía de vez en cuando. Ya me hartaba un poco su pose de superada. Me agarró mal parado una vez y desde ese entonces se creía "La Reina Batata".  Es hermosa, sensual, hace el amor como nadie en esta puta isla, pero ya me estaba cansando su mundo de pepperoni pizza.
De repente sonó el teléfono.
- Yo atiendo, dijo Linda.
- No!, grité a los cuatro vientos. Creo que el grito fue tan fuerte que pude hasta haber cegar a Jano, en la Antigua Roma. Se apichonó.
Atendí.
Otra vez la voz infantil de Gina. Resoplé como un caballo cansado. Ya no tenía capacidad de que me salga con alguna de sus artimañas (por artimañas quiero decir, boludeces). 
- No qué?, me respondió alarmada con un alto porcentaje de falsedad. Ella sabe manejarme. 
- Gina... Qué pasó?
- Con qué?
- Llamaste. 
- Claro. Estás bien?
- Empiezo a creer que sí. La que no está bien sos vos, le dije en un tono peyorativo. 
-  Por qué la agresión?
- Porque no soporto que seas el animal de la jaula y yo el niño de cinco años.
- Perdón?, me respondió.
- Estás, sos fascinante, pero no puedo alcanzarte.
- No hiciste mucho esfuerzo...
- Cierto.
- Entonces, de qué se me acusa?
Yo ya estaba al borde de cortarle.
- Para que llamaste?, le repliqué con bronca.
- Para.... La interrumpí.
- Para no perder terreno. Estás con ese estúpido y me llamás a mí?
Ella entendió mi dolor. Sabía que por primera vez en meses, esta vez tenía razón. Se escuchó un leve llanto, algo así como la nota más triste de un violín.
Linda me miraba sentada desde el piso, sin entender un carajo de castellano (thank´s god!) mientras yo me deshacía de dolor al escucharla.
- Volverías conmigo?, me pregunto.
- Volverías conmigo?, le repliqué.
Ninguno de los dos se animó a responder. Mucho menos a cortar. Luego de cinco minutos dije,
- Estás?
- Te importa?
El silencio nos venció por completo.

Gustavo Bonino

martes, 1 de marzo de 2011

LA GRAN DUDA...




Linda me ayudó en cierta forma a armar una historia que tenía en la cabeza. No sé si fue bronca o admiración cuando ella reescribió mi sinopsis en otra hoja y la dio vuelta por completo. Ella no acababa de vomitar un futuro best seller, pero reescribir y cambiar el orden de una historia y dejarla decorosa, me asombró. Le tomó diez minutos. Yo estuve tres días. Me entró un gran interrogante. Realmente soy un autor?.

- Es fácil, me dijo. Es como hacer una pizza de pepperoni, tiene un orden que jamás cambia. No solo es siempre la misma receta sino que los pasos que se usan, tienen un orden exacto. Si yo cambiara ese orden, me saldría todo menos una auténtica pizza de pepperoni.
Ese fue el momento en que no supe si gritarle "ordinaria" o decirle suavemente al oido "sos genial". Me dejó pasmado. Se me vino una ola hawaiana de doce metros encima, que me revolcó, me sacó el traje de baño y me dejo literalmente "en pelotas". 
Linda, que regentea una pizzería, con un simple ejemplo, tomó -con total naturalidad- el rompecabezas de mi vida y lo hizo añicos. Tal cual como lo acaban de leer. En diez minutos y jugueteando con algo en lo que yo me creía tan autor, me bajó, al menos, cuatrocientos puntos en el ranking. O me mandó al fondo de la tabla, cuando yo creía estar en la punta y con doce puntos de ventaja. No.

Cerati lo advirtió, 

Como siempre la reacción
Es tan lenta como mi voz
arrasando con la razón
el Tsunami llegó hasta aquí,
lo vi venir...

Le tuve que pedir que se fuera.
- Te sucede algo? dijo en su sensual acento "so british".  Estás sudando.
- Necesito salir a la calle ahora mismo.
- Te acompaño, replicó.
- (GRITÉ EXALTADO) No! Tengo que averiguar un par de cosas.
- No te preocupes, sos un gran escritor, me dijo inesperadamente.
Me fui. La dejé dentro del apartamento con Luca, que estaba recostado y nos miraba de reojo.
"Gina" pensé. "Cómo nunca me lo dijo?. Celebraba mis escritos, pero realmente le gustaban?".
Mientras iba escaleras abajo grité "Por qué nunca nadie me lo dijo!, Gina en donde mierda estás?" 

Me fumé todos los cigarrillos del mundo. Miraba el agua bajo el puente de Brooklyn. Las olas color plata. Las luces de neón de los carteles, las luces de los autos ir y venir, como serpientes encendidas, interminables.
Me despertó un vago para pedirme algo de dinero. Estaba de suerte. Le dí lo único que tenía. Veinte dólares.

Gustavo Bonino

domingo, 27 de febrero de 2011

SERA QUE NO SIEMPRE ES POSIBLE SOLTAR?







Linda Roberts es de esas mujeres que la primera vez que su cuerpo toca una cama, se quedan, al menos una semana instalada. Está casada, aún. Con su esposo llevan bien el negocio gastronómico, no se molestan. Cada uno sabe el uso de la libertad  que tiene el otro. Por eso, para Fredrick, tal es el nombre de su marido, que haya estado ausente de su casa una semana, le importó poco y nada. Seguramente él habrá aprovechado para hacer lo propio. Hoy por hoy con Linda somos amigos y de vez en cuando hacemos algo más. Ella cambia de "hombres trofeo", como yo de remeras.  
Nos levantábamos a las 8 AM, yo preparaba el desayuno, le ponía la correa a Luca y la acompañaba hasta el Metro y me iba a bucar café o el USA TODAY, o cigarros a lo de Al. Hombre de códigos fuertes. Tiene un cierto tono a Vitto Corleone. Es seco, de corazón enorme, si alguien se mete con los suyos, no duda en sacar el bate de baseball que tiene detrás del mostrador. Un bate que se compró en la Isla Margarita, de Los Leones de Caracas. Es fanático de los basebolistas Venezolanos. Argentino, que hizo el secundario en Caracas, emigró por poco tiempo a Miami para luego irse a New York.
Se le mezcla el tu con el vos. Y eso y otras cosas, lo hacen un tipo tan querible... Luca lo ama y es el único animal que tiene permitido el acceso a su negocio, así esté prohibido, así le caiga una inspección con Luca adentro. Y Luca no es exactamente un perrito faldero. Me llega a la cintura. Pero Al sabe manejar sus asuntos. Y lo hace muy bien.

Luego de aquella semana con Linda, y al tener poco trabajo en el Blog, actividad que se iba en picada con la aparición de nuevas y más rápidas e histéricas redes sociales, debía concentrarme en mi segunda novela. Viví durante un tiempo del adelanto que me dieron, pero el tiempo es oro, el tiempo vuela, el tiempo es plata.
La temática era, lo es, el libro, al día de hoy,  está publicado, la convivencia que ocurre en un tercer piso por escalera, en un obsoleto edificio en Queens entre las personas que habitan los cuatro apartamentos dicho piso. Convivencia de distintas culturas, razas. Y  es, diría un biólogo, un ecosistema, una pequeña sociedad que representa a la sociedad con la que nos topamos en el día a día. Debo reconocer que tuve que leer el Zoo de Cristal y un par de cuentos de Discépolo: "Mateo" y "Babilonia". No me faltó  Cortázar y sus AUTOPISTA DEL SUR o LAS MÉNADES. Aunque las distancias eran enormes, yo encontré grandes acercamientos entre estos textos.

Estaba por llegar, en aquel entonces, un amigo de Argentina, autor, desde luego (vino a hacer una adaptación para Argentina y España de una obra que hace años se da Broadway y debía conectarse con el dueño de los derechos, repasar los textos, etc.) y me vino bien la mano que me dio. O tal vez no. Tal vez no me interesó lo que me propuso. Pero sirvió escucharlo, porque del NO ajeno, sale el SÍ propio. Hay veces en que concilias fácil, vas por los mismos carriles, los mismos mambos. Pero eso es harto difícil que ocurra. Supongo que en un jarro, lo más importante del mismo, es la parte inmaterial, o sea, el vacío que le dá la entidad de jarro,  si no logra albergar líquidos, pues entonces ya deja de ser un jarro. Otros ven como lo más importante a la estructura de jarro. El material que le da forma y no función.

Hoy por hoy, mientras tiro los días paseando con Luca por el Central Park, veo mucho cine en mi portátil y extraño muchas cosas que ya deberían estar envasadas y etiquetadas. Aún así se siguen moviendo dentro mío.
"Soltar a tiempo es difícil, pero hay que hacerlo", me dijo una vez un maestro de la dramaturgia.
Pero me pregunto,  cómo será soltar el dolor de la pérdida que te corre por las venas?. Ese mismo dolor que quedó encallado en el alma. Ya estaré atrapado? No habré podido soltar a tiempo?

Gustavo Bonino

miércoles, 23 de febrero de 2011

PEPPERONI PIZZA.




Y llegó por fin el día en que salí al sol. No me costó bañarme, dormí algo y hasta decidí comprarme ropa.
Domingo, lo llamé a Al. Nos tomamos el metro -jamás tendría auto en NY, la red pública es tan buena y variada, que no hace falta luchar por un parking o por tardar treinta minutos para hacer dos cuadras- y nos bajamos en el SOHO. Al estaba fastidiado porque detesta el sol y todo lo que tenga que ver con el bronceado, la playa, el calor. Es feliz en invierno, yo no soporto el frío y odio el invierno que lo complica todo.
Nos sentamos en un restaurant. Qué palabra rara, porque podría decir,
  • Restorán
  • Restaurante
  • Risstorante
Nos pedimos una pizza grande con pepperoni. La clásica y newyorquina "pepperoni pizza". Con Al tenemos muchos gustos en común. El peperoni es uno de ellos.
Y ahí la ví, ella me estaba mirando antes de que yo la vea. Antes de ver toda la hermosura del mundo reunida en esa mujer. Aunque sentada, se notaba que era alta, flaca, de pelo color azulino -supongo- aunque con el tiempo me di cuenta de que es una morocha de ley. Una cara perfecta y una sonrisa que me contagió.
Llegó la mesera con la pizza, Al me hablaba y yo le respondía con monosílabos. Es que aquella mujer que hoy se llama Linda, no tenía nombre, sí tenía hombre, sentado con ella, pero no paraba de mirarme. Fue mutuo. Creo que esas cosas pasan por obra del azar.
Si Al y yo nos tomábamos el metro, 30 minutos antes o después, tal no la hubiera visto, o me hubiera sentado en otra mesa en donde jamás hubiera podido fijarme en ella. Pero no. Las coordenadas eran perfectas.
- Dejá de mirarla, viste el tamaño que tiene el novio?, me advirtió Al, fastidiado por el sol y por mi baba.
- Es perfecta Al. No puedo dejar de mirarla.
- No me jodas el domingo, me ibas a contar de la novela que estás escribiendo.
- Bien, la novela?, sí bien. bárbaro.
- (ENOJADO) Bárbaro qué idiota? De que se trata, la estas terminando?, me recriminó Al, levantando la voz.
- No, en realidad no. Tengo casi todo escrito y casi todo disperso.
- Como ahora.
- En serio, es lo que me pasa siempre, nunca me conformo. Me aburro y a los quince minutos, apago la computadora. Me harta no poder ser claro.

Fue en ese momento, en el que le estaba contando a Al sobre la novela, cuando vuelvo la vista sobre esa morocha y, de golpe, la tenía parada al lado. Sacó una tarjeta con el logo del lugar (no quiero ya saber como mierda se escribe "restaurant") y me la dio. El fastidio de Al ya estaba al borde del escándalo, con soplidos de aburrimiento, el jugar con las botellas, sacándoles sonido con el tenedor.  

- Hola, me dijo en un acento británico que me deshizo. Soy la dueña del lugar. Te dejo la tarjeta.
- (TOME LA TARJETA) Gracias, sos muy gentil....
- Linda. Dijo ella de antemano.
- Hermosa.
- Linda Roberts, me respondió y nos dimos la mano.
Le presenté a Al, que ni la miró y apenas le dio la mano con fastidio. Linda saludó, dio una media vuelta con sus zapatos caros y se fue.
De regreso a casa, por suerte encontramos dos asientos en el Metro. Estábamos exhaustos. Caminamos demasiado mientras Al se desquitó  me contó con lujo de detalles como le estaba yendo en su negocio.
El Metro avanzaba. Yo metí la mano en mi bolsillo solo para volver a ver la tarjeta. En su reverso estaba escrito un número de celular y una sola palabra, que bastó para sanarme. "LLAMAME".
Olí la tarjeta para ver si tenía el olor a perfume de esa mujer. La sujeté fuerte. Sonreí con los ojos cerrados. Hacía días que a mi cara no le llegaba una sonrisa.

Gustavo Bonino

lunes, 21 de febrero de 2011

THEATRICAL WAY OF LIFE (IT WAS JUST A DREAM. A DREAM...





La frente, la espalda y, sobre todo, las axilas sudaban a mares cuando desperté. Gina perdida para siempre y yo peleando contra los molinos quietos, molinos sin viento. Bajé de mi habitación a la heladera, me serví un vodka y lo corté con Tropicana.
Me senté en el sofá. Las dos de la mañana. Tenía que hacer tantas cosas y un cordel transparente y rígido me ataba. La inacción. La más puta de las sensaciones. Agarré la computadora. Salió lo siguiente,

Theatrical way of life
When we were just three lonely kids,
And dear mom used to live into
Her pathetic theatrical plays.
Nights and nights came,
My friends were sleeping so well,
But mom chose to be free.

And my brother and I,
Had lived a rare kind of dream.
Home was an eternal cough
I still remember it,
Into my bones and my thin skin
And brother was fucking ill,
But, don’t worry poor boy
Theatre promised her,
A white big limousine……


Gustavo Bonino

lunes, 14 de febrero de 2011

VALENTINE´S DAY, NEXT PAGE.







El trece de Febrero me fui a dormir temprano, me tomé una botella de whisky y mi estúpida creencia de ser el gran novelista se me vino encima, como si una bibiloteca me aplastara. What the fuck!
Y se me vino nomás.
El catorce, el día de los enamorados no podía sentirme más solo. Pero enseguida me acompañé. Recordé una tarde helada con Gina, en la cual nos metimos en el TRIBECA intentando dar con el restorant de Robert De Niro. Era toda una aventura, veníamos de comprar vinilos originales de George Harrison y algo de Jazz de Miles Davis y decenas de ropa interior de Victoria Secret. .
Yo, cholulo como pocos, me compré Thriller, de MJ. Era inevitable. Ese día comimos pizza hasta reventar en el Soho. A falta de Robert De Niro, una buena pizza no era un mal plan. 

Me desperté como a las doce del mediodía  por culpa de mi amigo. Al y sus típicas bromas, me llamó por Skype e imitó la voz de Gina y me dijo sensualmente "I love you, you are my best semental of NY". 
Ese desgraciado hijo de puta. Siempre me sacaba una sonrisa cuando sabía que todo estaba mal.
Me levanté de la cama. Tenía que seguir con mi nueva novela. Me obligué a poner el CULO EN SILLA frente a la pantalla.
Me serví un Vodka sabor Mango,  con Jugo de cajita y me puse a escribir. De pronto escuché a un papel o  a algo parecido que se deslizaba por debajo de la Puerta. Era una simpre hoja. Si hay algo que no soy en esta vida, es ser curioso, salvo que me lleven a eso.
Me levanté del sillón y fui a ver de que se trataba. Seguramente, un comunicado de junta de vecinos. O algo por el estilo. 
Junté fuezas. stop. caminé como pude hacia la puerta. stop. tomé el papel. stop. El cual decía "Ojalá tuviera la suerte que tuvo Gina", la firma era de Ama. STOP!!!.
Abrí la puerta y estaba ella ahí parada, sabiendo que le iba a abrir. Apenas la vi, estiró su brazo y me regaló un corazón de chocolate. No pude más que sonreir. 
- Te gustan los corazones dulces?, dijo y se metió dentro de la casa sin permiso alguno. Kiara estaba dormida en su cochecito.
- La verdad no.
- Sorete
- Me gusta el gesto, Ama, no te pongas violenta. Odio los dulces.
- Happy Valentine´s day!, me dijo Ama.
- Oh thanks a lot my Argentine Friend!
- Te gustó la sorpresa o te estás haciendo el irónico barato?, me dijo.
- las dos cosas, respondi. Soy un ironico barato y me encantó la sorpresa.
Ella se fue sacando sus prendas de modo sensual, después de pedirme que ponga un disco de DIDO.
Cuando estaba encima mío, sonó el teléfono.
- Atiendo?, le dije.
- No, me respondió desafiante. Dura.
De pronto alguien estaba dejando un mensaje en el contestador que decía: "Hola, soy Gina, solo queria decirte que no puedo sacarte de mi cabeza, feliz día de los enamorados".

Ama se zafó de mí, agarró el carrito en donde dormía su hija Kiara y, en el medio del silencio, se fue.
Yo me quedé inmóvil viendo el comportamiento de Ama, hasta el portazo final.
Corrí al teléfono, ya era tarde. Era uno de los tantos mensajes que Gina suele dejar, como una mascota marca su territorio con el pis.
Me serví otro Vodka con sabor a Mango, esta vez puro.
Llamé de inmediato al celular de Gina y nadie atendió del otro lado. Entendí todo.
Next page, pensé. Y seguí escribiendo. Salvando a Mati, mi hijo, las teclas son mis mejores aliadas. Y creo -Sin pedanterías estúpidas- llevarme bien con ellas.
Gustavo Bonino

miércoles, 19 de enero de 2011

KEEP WALKING LUCHO. PLEASE, NEVER STOP!






Estábamos con Al, tomando un ice tea. Jamás lo compraría envasado, tomo solo el que prepara Al. Una vez probé el que prepara Ama. Un asco. Soy de los creen que hasta la comida que menos te guste, puede llegar a ser riquísima si le pones amor. El amor es el mejor condimento. Y si hay algo que le faltaba a Ama, era amor. No porque no lo tuviera, sino porque siempre le fue negado.

Sonó mi celular y el numero me resultó conocido, pero no atiné a adivinar. No suelo atender este tipo de llamadas, pero eran las dos de la mañana y atendí. Raro. Era la voz de una mujer llorando. lloraba tanto que no pude reconcer su voz. Hasta que moduló y supe quien era.
Era Gina, que Ricardito, vaya nombre tarado para un grandulón que intenta hacer chistes todo el tiempo, justo la clase de tipos que detesto, de esos que hacen cursos de autoayuda, no porque realmente lo sientan, sino porque no tienen nada mejor que hacer, esos lugares en donde todos llevan tortas y se abrazan y es toda una farza. Como se le llame a la actividad, en todo caso, esos cursos ambiguos, homologados por cánaras de tal o cual cosa, todo es un invento para gente tarada y muy sola.
Pero era Gina y estaba mal... Por mí? por ese imbécil? Qué le pasaba?

- Qué pasó, afirmé de forma seca, porque no me daba ganas de preguntar, solo de no caer en el  dolor del que tanto me costó salir.  Esto es algo mío desde siempre. Cuando esstoy incómodo, no pregunto. Increpo.
- (Entre suspiros y mocos) Me dejó Ricardito. No pude aguantar una cargajada que contuve de inmediato.
- Te reís?, me preguntó y agudizó un llantito leve y sostenido. De esos que uno tinee cuando ya no da más.
- Sí, me río.
- Se puede saber?
- Porque no entiendo como lloras por ese imbécil.
- Es un buen chico.
- Entonces no me llames, llamá a ese tarado.
-No lo agredas.
-Mas justo  no puedo ser.

Me cortó el teléfono de una manera tan suave que no me dio tiempo a darme cuenta hasta que, indefectiblemente, lo advertí, Estaba hablando solo.
Al, respetuoso como él solo, tiró mi ICE TEA y me sirvió lo que sabe que necesito en estos casos. Un whisky doble y dos hielos. Basta de Ice Tea. La mujer de mi vida era una tarada enganchada con un tarado. Y yo, el tercer tarado, necesitaba un Whisky para comprender. O para olvidar.


Gustavo Bonino

sábado, 1 de enero de 2011

NO SOMOS LOS QUE QUISIERAMOS SER.. (JORGE DREXLER)

a


Había que dar marcha atrás a toda hermosa locura de fumar cigarrros, emborracharne todas las noches, tener pendienes relaciones que no eran tales. Puras estupideces de la soledad. Gina marcó un antes y un después en mi vida, Ya no había retorno.
Estaba en Chinatown, comprando un reloj de marca por usd 12. Imitación exacta al real. Solo que el real costaba usd 900.
Me dejé llevar, hasta que, sin ninguna intención,  estaba en el puente de Brooklyn.  La vida,  me desbordaba, corrí sobre el puente hasta llegar al otro lado del puente, a Brooklyn, necesitaba cansarne, despertar, moverme de la estática que me estaba matando.
Corrí, corrí lo más rápido que pude mientras la gente me miraba extrañanda, estaba realmente sacado, ni siquiera respetaba la línea de corredores y bicicletas al punto que en la liberación interior que sentía, completamente desbocado, perdido, libre, harto, todo a la vez, un pobre hombre al que empuje ciegamente, quedó sentado y, al verme tan sacado, no amagó a nada. Yo tampoco. Qué le iba a decir?
Mientras corría pensaba:
"Qué haces en NY?"
"El Tsunami llegó hasta mí, lo vi venir" dijo Cerati. Esa era mi pequeña porción de vida en ese momento.
Por qué no me cuidaron cuando era un chico? Por qué fui el cadete de mi madre?. Todo para que mi hermano tuviese su medicación. Ahora entiendo, y me siento orgulloso de haberlo hecho. Pero ahora tengo cuarenta años, no quince. La falta de cuidado a la que fui sometido, la estoy secando al sol que pagaba sobre NY. 
Un psicólogo que atiende en la calle cuarenta y dos, al lado de la terminal de buses, me dijo ciertas verdades. Pero creer en psicología es como creer en la magia.
Por qué fui el esposo de mi madre cuando había enfermedad y pesares? Por qué fui el elegido. Me mandaron al frente de batalla sin haber disparado un tiro en mi vida.
Por qué me casé tan joven?
Dónde esta mi hijo Matías?
Por qué yo era el tramitador de la enferrmedad incurable de mi hermano? Por qué no se midió eso. Yo era un chico de quince años y ya parecia de treinta. Es como si me hubieran robado la mitad de la vida. Yo era tan solo un chico.
Por qué a los seis años me entero que ese señor de bigotes sentado a la mesa, ya no solo no era un señor de bigotes.  Ya no era mi padre. El real, el de sangre,  el que jamás lo conocí. Me pregunto como se siente un chico de seis años que entra a la cocina, luego de un abrazo enorme de un falso padre y cuando sale, lo hace con otro apellido. Ese hombre era un impostor. Alguien simuló ser quien no era.   Mi madre me confesó la verdad sin mirarme, atenta a que los fideos no se pasen,, así de espaldas, me contó la tardía realidad.
Papá tiene apellido Candas.
- Yo también ma,  repliqué con amarga alegría.
Dejó de revolver la olla y sin mirarme, sin una mirada de ojos, quebró la historia de mi vida en dos.
- Oscar Candas no es tu papá, me dijo con la naturalidad con que compra un kilo de tomates.  Me reí con inquietud, una licuadora de millones de situaciones giraban y todo se hacía papilla, ahí sentí por primera vez lo que significaba la palabra MARGINAL. Pero tuve la esperanza de otra respuesta. Me quise convencer de que la cosa venía por otro lado, traté -pobre chiquilín- de salvarme.
- (SONREI) Qué pasa Ma? me estas burlando?. Me reí con la inocencia de un nene de seis años, eso era exactamente lo que era.
- Sos de apellido Bazterrica. Luciano Bazterrica, me diijo y bajó la cabeza y dejó de revolver la cena.
- No!, repliqué furioso, con los ojos empapados.  Preguntá en el colegio, ellos saben. Todos me dicen Candás. Mentís!!. De pronto cambié la piel como una serpiente. Y la vida me convirtió en eso. En un ser malo. Solo bajo esa condición podés sobrevivir.
- No sos Candás, era hora de que lo supieras. Me dijo esto mientras pegó un grito al resto de mi familia.
-Qué familia? me pregunté,
-  A comér que se enfría la pasta!, gritaba su negadora voz.
Todos fueron a la mesa. Mi madre me llamó varias veces. Decidí esconderme.
Me recosté en la entrada de la cocina, con mis bermudas marrones y las escuálidas rodillitas sucias. Mi madre pasó por encima mío con una olla humeante, olor a salsa, olor a familia. Ni siquiera notó mi presencia. Pero ese olor acababa de morir para mí. Me escondí como pude detrás de un sillón. Temblaba. "Bazterrica?" Me pregunté.
Me quedé mudo. En otra dimensión. Despacio, me asomé desde el sillón y miré  a ese extraño con bigotes que estaba en la mesa.
Cómo encararía la vida después de esto?. 
Acaso debía llegar al colegio y explicar que yo no era quien era.  Por Dios! tenía seis años.
 Desde ese día hasta hoy, jamás volví a ser igual. Auto-adquirí el mote de "El Raro". Y una bestia empezó a naceer en mi interior. Una bestia con mucha bronca.
Fue ahí, escondido detrás de un sillón,  que enterré a un padre del cuál no sabía siquiera su nombre.

No invité a nadie al funeral de mi muerte.

Gustavo Bonino

viernes, 31 de diciembre de 2010

DARTE CUENTA - LA HORA DE DESPERTAR



En casa, luego de volver de dar una caminata por el Central Park, para ra efrescarme, no me atreví a juzgarme. No sabía a ciencia cierta si era buena o mala persona.  Sí, era altruista o un snob disfrazado de bohemio. Sí, era demoníaco. Pero de una cosa estaba seguro, algo así como una revelación: era un artista. Y debía hacerme cargo. Me apoyé en la pared del living y me encendí un cigarro. Me sentí envuelto en claridad, un poco tembloroso. Sabía que eso era meramente físico. La realidad ya se me había hecho carne. Estaba comenezando a notar otra sensación, a la cual no podía ponerle espacio, ni tiempo, ni nombre. Una cosa era saber que escribía de manera potable y otra era darme cuenta de que era un artista, y lo sentí profundamente.
Por primera vez, me sentí el dueño de mi vida. Ya no volvería a ser un esclavo. No hay retorno cuando, sinceramente, uno se da cuenta de quien es.
Como versa el Desiderata, en una Iglesia de Baltimore, alrededor del año mil seicientos y pico "Mantén el interés en tu propia carrera, por humilde que sea, es una verdadera posesión en las cambiantes fortunas del tiempo".

Gustavo Bonino

jueves, 30 de diciembre de 2010

APRENDE A SONREIR CUANDO QUIERAS LLORAR



Fue entonces que llegué de Pam a la azotea del edificio de casa. Estaba tan tentador tirarse. Pero me gusta mucho la vida. Fue entonces que pensé en Gina y Ricardito, si realmente no me amaba más e iba con ese especie de perro fiel de acá para allá. Pero quien soy yo para juzgarla, si la perdí y como hombre. Esa es la ironía, llorar por alguien a quien dejaste ir. Una gran contradicción, como toda mi agitada vida, cargada últimamente de peleas en algún bar o pasarme 3 días sin salir del cuarto, salvo para las cosas escenciales.
Ama, a quien tengo nuevamente de vecina y en este estado, si la veo me haría muy mal. Ella tiene una bondad que cuando me llega se convierte en maldad. Todo lo que ella me dice o me hace, lo hace con buenas intenciones. Pero lo que para ella es una frase de alentadora, a mí me parte al medio. "Mirá si Kiara es un poquito tuya, me acosté con tantos que quizá tenés tu cuota de padre". Ese tipo de frases las escupe como una ametralladora y luego larga una carcajada.

Miro hacia abajo, de Pam a la azotea. Me hizo tanto mal que una chiquilina tenga tantos ovarios y la a vez esté tan o más a la deriva que yo. Porque Pam me gustaba y mucho. Pero hice bien en despegarme. Se me viene a la mente las estrofas de CERATI:
Separarse de la especie por algo superior
No es soberbia, es amor. No es soberbia es amor.
Saber decir adiós,  es crecer....

y separo de la baranda, ya dejo de mirar hacia abajo. Tentado. Y me resuenan las palabras que Pam me dijo una vez en la cana... Mientras charlábamos tanto que teníamos que ir a calentar el café, al menos, cuatro veces.
Y sus palabras fueron: "APRENDE A SONREIR CUANDO QUIERAS LLORAR".

Gustavo Bonino

martes, 28 de diciembre de 2010

DOS CUERVOS



Pam era pasado pesado. Ya hace dos semanas desde que se la llevó una ambulancia. Entramos Al, Luca y yo al apartamento luego de que se desplomo de puro llanto y yo decidí irme. No estaba para soportar eso. Gina y Ama eran don perlas muy pesadas como para criar una tercera. No way!
Entramos y vi su brazo que colgaba desde lo alto de mi habitación. En resumen se había tomado todo el extasis que tenía encima -era diller- y vendía para un portorriqueño basura que la tenía atrapada y en NY no te escapás de la mafia. Una vez que entraste es como dice Charly: LA ENTRADA ES GRATIS, LA SALIDA VEMOS. Y salió con un coma de envenenamiento del cual se salvó de milagro. Qué curioso, cuando escribo la palabra milagro creo en Dios o en dios. Yo, que tanto descreo. Pero ese es otro tema.
Al llamó al 911, y acá funciona en serio. Estuve detenido dos días por averiguación de antecedentes y pruebas, me sacaron fotos de frente y perfil y confieso que sentí algo de adrenalida, que la vida no podía ser nada más que escribir un blog tarado, conocer a Pam era la sal que le faltaba al gusto a nada que sabía yo, Lucho Bazterrica. Hasta que dieron con el portorriqueño miserable y nos hicieron un careo. CA-RE-O. Cara a cara, y lo tenía a veinte centímetros y cuando confesó le dí un cabezazo que me puso peor la herida que me había hecho Pam. Pero me sentí bien. Me sentí hombre -no por el trivial hecho de pegar- sino por desquitarme de esa larva que se estaba aprovechando de una nena de veintiún años. Mierda de tipo. Con los ojos llenos de sangre me le reí en la cara. Y me sentí bien. Mientras Al detrás de un vidrio de agarraba la cabeza de la desesperación.
El resto fue lo más simple, ir a visitar a Pam a un psiquiatrico.
- Viniste! me dijo cuando, sin que se de cuenta, me senté al lado suyo en un banco del jardín.
- Tomá, le respondí, entregándole un ramo de flores silverstres. Son flores salvajes como vos.  No jodas más Pam.
- Vos no jodas más y aceptame, te adoro. Me sonreí.
-Ves!, dijo, es esa media sonrisa tuya la que me mata. Se le llenaron los ojos de lágrimas. No me dejes acá.
- Ya sabés de memoria el final de esta historia, hace falta que la pongamos en palabras? Sos una nena y sos un demonio. Aprovechá esas cualidades que ambos, Dios y el demonio te dieron. Sos ambigua. Sos la mujer que todo hombre quisiera tener. Sonrió.
- Entonces quedate conmigo, cuidame.
- Pam... somos dos cuervos. Nos vamos a comer los ojos. Y lo sabés mejor que yo.
- Sos un cagón, me gritó a la vez que me dio un abrazo infinito.
- Me voy. Le separé los brazos de mi cuerpo. Le dí un beso en la frente. Y me fui, sintiendo un ramo de flores que me pegaban en la espalda.

Gustavo Bonino

jueves, 23 de diciembre de 2010

PINO DE NAVIDAD



En NY hay muchas fiestas que se celebran a lo grande. Y cuando digo a lo grande, hablo de gastar más de mil dólares en cuatro chucherías. Si los Yankees son campeones, se tapona la ciudad. El Thanks Giving es enloquecedor, las tiendas se abarrotan y hasta AL sale corriendo a comprar al mercado negro chino, estupideces de dicha fiesta para hacer una diferencia en su quiosco. Y la hace. Las veces que me sacó del teclado para ir a buscar cierta mercadería a un depósito de remate o cosas así. Pero es Al, es mi amigo. Y además no me lo pide, me lo impone. Como tiene llaves de casa, entra enloquecido, enceguecido y me arranca de donde esté. Sofá, cama, teclado. Mis tres lugares predilectos.
Halloween. Todo el mundo sale a la calle y disfraza la fachada de su casa de forma entre tenebrosa y cool. Me dijo Pedro, un peruano que vende Pretzels en el Central Park, que el Bronx, la gente gasta más dinero para esta fiesta, que la alta sociedad que vive en Park Av.
El 4th July. Dios, son miles de millones de banderas puestas hasta en los platos de los restaurantes. Luego el Saint Patrick day.

Hay algo curioso. Me enteré de que en la argentina se festejan estas fiestas. Y no logro comprender porqué. Ya que la historia de Halloween en nada nos une, lo mismo que el Saint Patrick. Creo que Argentina debe ser el país con menos población Irlandesa del planeta y sin embargo todos se juntan y se emborrachan y hasta lo sienten de verdad. Una mentira verdadera.

Pero Navidad es LA FIESTA. Todo se transforma en verde y rojo. Hasta las pizzerías se las ingenian para que las pizzas salgan con condimentos de esos colores y al slice de pizza lo llaman "Christmas Pizza". Y en NY todo el mundo compra por comprar. Por las dudas. Que no falte nada. Los árboles de navidad son pinos reales, Increíble. Aún recuerdo el árbol de casa. No tenía dos borlas iguales. Ahora debe ser vintage y debe valer fortuna.
Además el mercado ayuda, ya que las ofertas son imposible de creer. Y al día siguiente, los sales son ya una cosa imposible de entender. Casi te regalan las cosas y la gente sale a la calle y hasta el visto en la tienda Lacoste, cerca del Pier 19, a dos mujeres tironeando un buzo de GAP a ver quien se lo llevaba.
Otra navidad solo, ya voy por la segunda. Con el corazón en esta algaravía, en Buenos Aires, en los correos de amigos del alma, en Gina, en Ama, en los siete puntos que aún tengo, por el zapatazo que me lanzó Pam.
By the way, ayer volvió por sus cosas. Porque cuando se fue, estaba tan furiosa que se llevo la cantidad exacta de nada. Y eso que en un par de días tenía hasta el I POD de ella, que había desplazado al mío, conectado a los parlantes.
Cuando entró yo estaba de espaldas..
-Hola Lucho.
- Pam...
- Vine... la interrumpí, siempre de espaldas. Ella desde la puerta y yo desde mi sofá.
- Sí, te dejaste todo. Juntalo tranquila. Sentí sus pasos acercarse. Me miró la cara y se tapó la boca, como quien ve un cocodrilo en el living.
- Qué te pasó? grito en un grito que se acercaba más al llanto.
Solo atiné a mirarla. No cabía respuesta alguna.
- Fue cuando te tire el... La interrumpí.
- El libro, sí. Se largo a llorar, cosa que me empezó a incomodar.
- No te preocupes, la crítica me pegó más duro con mi libro.
Estaba vestida con un short corto, de color blanco, con unas sandalias con plataforma que le estilizaban más las piernas, remera floja y sin sostén, obvio. Esa es Pam. Atinó a agacharse para tocarme la cara, pero le saqué la mano a tiempo.
- Te enojaste mucho.
- No, me equivoqué mucho.
- la edad?
- El contexto, diría, le respondí. Ella se apoyo sobre el ventanal que enfrenta al sofá y desde donde se ve la calle. Se dejó deslizar sensualmente, la remera se le iba quedando pegada a la espaldas y naturalmente me mostró las tetas. Esa-es-Pam.
- Subimos a tu cuarto?
- Subí vos y juntá tus cosas.
- Disculpame...
- No, disculpame vos. Fui yo quien debió haber manejado la situación. Se sonrió. Me sonreí.
- Me gusta tu sonrisa, dijo. Tiene algo especial. Te puedo abrazar?
- (Mirándole ambas manos) No tenés ningún libro? Soltó una carcajada y me dejé abrazar. No la toqué. Entendió que debía irse.
- Fin?
- Fin.
Subió a la habitación. Se Oyó el desplome del cuerpo sobre el colchon. Lloró hasta quedarse dormida. Toqué el bolsillo de mi camisa y noté que me había quedado sin cigarritos. Tomé las llaves, la correa de Luca y nos fuimos. Me sentí aliviado. Hasta me dieron ganas de comprarme un pino de navidad.

Gustavo Bonino

miércoles, 15 de diciembre de 2010

DISCULPAS...



Resultó ser que Pam, esa escultura de 21 años que, con la excusa de que le firme mi libro, hace dos noches que está instalada en casa. Es autora, pero se gana la vida como fotógrafa. Y, creer o reventar, tiene un ojo perfecto. Tiene un talento insuperable. Fanática de Doors y Beatles, sucumbí a algo que no sabía si era correcto. Pero, qué es lo correcto? deberíamos poner una cámara en la intimidad de las personas y que alguien -no se quien- juzge los buenos y los malos actos. 
Todo Pam era una sorpresa para mí. También un balde de agua fresca luego de tanto rollo entre Gina y Ama. Creo que cada mujer tiene su encanto, pero la nueva es la que te da el cachetazo y te despierta. Esa era Pam. Desnudándose, mostrándome sus partes mas sensuales para que yo aprenda fotografía. 
- La motivación genera talento, me dijo antes de empezar. Y así se ponía, no en poses porno, berretas, trilladas, sino que en una foto se le ocurrió ponerse una frutilla entre las piernas, para que no se viera lo que debería verse en el mundo convencional, sino solo una frutilla. Una chica tan sensual, sensurando su cuerpo. Eso lo sentí como creatividad. Luca la amaba. Sabíamos ambos que yo no iba a poder sostener esa maravillosa tonelada de sensualidad. Muchos, hasta Al, casi me pegan por haberla dejado ir.
Es que uno tiene que ser sincero, al menos consigo mismo. Y ella era todo lo que cualquier hombre -como hombre lo afirmo- fantasea. Pero yo debo venir de una raza de tarados o de responsables, que para el caso son sinónimos, tratándose de Pam.
Al tercer día le dije que lo que estaba pasando no era normal.
-Y qué es normal, para vos? Acabar una sola vez?, me desafió llorando.
-Qué decís?
-Qué yo te admiro, que te hice acabar hasta cuatro veces sin parar. Qué esperas de la vida? solo sufrimiento? Aburrimiento y todos los ENTOS? yo podría irme con el primero que se me cruce, pero te elegí a vos.
Tenía cierta razón, pero no podía entrar en ese juego de una chica que me idolatraba por un libro mediocre.
-Lo único que espero es no hacerte daño. Vos no me conocés, sos  muy chica y admirás algo mediocre de mi,
-Eso es lo que pensas de vos, Lucho?, me dijo en un despectivo americano de Chicago.
Bajé la cabeza, tratando de controlar la situación de dejar ir a una niña, porque eso es lo que era. Una niña de lo más sensual que he visto en mi vida...
Me tiró mi libro en la cara y se fue tan despechada que dejó todas sus cosas.
Yo terminé en un hospital, me dieron siete puntos en la ceja izquierda.
Entró Al a la sala de primeros auxilios.
- Lucho, que le hiciste? vino llorando a mi local, casi me tira todas las estanterias.
- Fui sincero Al, la cuidé.
- (exasperado) la cuidaste?? No se veía nada calma.
- Creeme, algún día me lo va a agradecer.

Gustavo Bonino

martes, 14 de diciembre de 2010

AND NOW, SHAME OF ME!!!!!!!!




Vi  un capítulo de los tres chiflados. No sé por qué me reí mas de la cuenta. Es el segundo día en que no para de llover y yo con el balde limpiando los meos de Luca que son lagunas, y ya hinchado bien las pelotas.
En el peor momento, no había uno peor, suena el intercomunicador (el portero eléctrico en Argentina, al menos)
Dude. Gina enloqueció y traía su ejercito de loquitos a mi casa. Ama? no. Ama es de esas mujeres que te derriban una puerta con una sola palabra. Atendí.
- Aló?
- Sí, es el apartamento de Lucho?, sono del otro lado una voz completamente excitante. Mee quedé. Sonó nnuevamente el intercomunicador. Atendí, carraspeando.
- Si?
- Perdón la invación a estas horas, mi nombre es Pam y acabo de comprar tu libro y en dos horas me lo leí.
- Ajá, qué bien, respondí
- Puedo subir?
-Puedo preguntarte algo?, ella sonrió dulcemente.
. claro!
- Cómo supiste que yo vivía acá?
- Soy amiga de Al, el me recomendó tu novela, la leí y acá estoy. Es de noche y tengo miedo. Me habrirías?
- Ehh, no, digo sí, que no tengas miedo y que si te bajo a abrir.
Cuando bajé me encontré con una chica de veintiún años que me dejo sin posibilidad de respuesta.
-Pam, encantada, y me chantó un beso con unos labios carnosos en la mejilla. Casí la evito.
- Lucho, Luciano, encantado, que sorpresa. Es  la una de la mañana.
- Eso quería sorprenderte. Una fan que caiga a que le firmes tu libro a la una de la mañana. Estuve mal?
- no, ehhhh, querés subir? claro que tarado, si me tocas el portero supongo que queres subir. Pero no tengas miedo, no muerdo.
Es ahí cuando se me vino encima con su minifalda y me dio un beso que terminó a las siete de la mañana.
Curioso, ella quebró lo que Gina no pudo, sortear la lluvia y romper con el mito de que la lluvia arruina los planes.
Me levante a las nueve de la mañana y la encontré en la cocina haciendo un desayuno con una remera mía. No quise culparme, solo sentí ternura...
Gustavo Bonino

domingo, 12 de diciembre de 2010

CALMA, TODO ESTA EN CALMA



Cuando llegamos al JFK, Gina se bajó de forma violenta. Digo violenta porque durante el viaje ibamos en un silencio como de resignación, un silencio sanador. Calma. Eso respiramos. Necesitabamos que el tiempo nos cure para seguir o para separarnos, pero era imposible seguir así, el nudo era complejo y complicado. Desatarlo en un rato era imposible y violoento. Necesitabamos paciencia y entendimiento para desanudar. Necesitabamos calma.
Bajé detrás de ella para abrir el baúl. Ni bien lo hice, ella no se dejó ayudar, como si la separación de almas hubiera comenzado.
Levantó su cabeza y con los ojos muertos me frenó, "gracias por traerme, dejame seguir sola". Fue tan real la frase que me dio a entender que en ese momento no entraba la cortesía. Y creo que fue sano, ella dio el salto a la justa acción. Entendí que en  ese momento, los gestos y las palabras están de más. 

Hoy hace ya dos meses de su partida. Mati decidió no venir  a NY y yo estoy dando vueltas como el perro que persigue a su cola.
Escribir e ir a fumar un cigarro con Al, son mis momentos más felices hoy por hoy. Con Ama cada tanto nos vemos. Kiara está mas grande, ya es una nena y no un bebé. Y se parece mucho a Ama. Es como si Ama la hubiera concebido sola. Pero la concibió bajo un descontrol de pastillas y alcohol y Kiara jamás sabrá quien es su padre. Ama es padre y madre y no lo hace tan mal.
Llueve en NY, diluvia. Desde mi sillón veo como las gotas se pegan contra el vidrío y caen deslizando en forma de catarata y eso logra un efecto maravilloso, el no ver del otro lado. Como si toda esa masa de agua hecha de gotas me abrazara y aislara de la histeria exterior.  
Luca está tirado al lado mío, sabe que hoy no va a pasear. Entiende perfectamente a la lluvia y sus consecuencias.
Suena el celular, es Gina que logró traspasar la lluvia. No tengo la capacidad de atender y mucho menos de entender. Apago el celular. Cierro los ojos y me entrego a Ella and Louis que suenan de fondo. No estoy como para filosofar con ella dentro del laberinto que sé que, inexorablemente, me va a proponer.

Gustavo Bonino

sábado, 11 de diciembre de 2010

BORLAS QUE YA NO ADORNAN




Fueron dos meses intensos desde que encontré en el calor de Julio a Gina en el Met. Pronto vendría Mati a visitarme, Mi hijo ya tiene 20 años. Lo extraño horrores. Pero un imán compuesto de miedo no me despega de la Gran Manzana. No logro volver a Buenos Aires. La que tiene suerte y claridad es Gina, que  no tiene ningún imán y se va mañana. Sentado en el living pienso. Que extraña es Gina. No es libre, sino no seguiría comiendo de nuestro pasado que jamás será futuro. Aunque, en definitiva, de tanta excepción, se hizo la regla. Dejó a Ricardito o Eduardito, un pobre infeliz, cuya máxima felicidad es ser macanudo y quedar bien con todo el mundo, yendo a esos cursos en donde se junta gente aburrida y sola. Vaya miseria. Pero el pobre se juega sus fichas y tiene más chances que yo de quedarse con Gina, allá en la entrañable Buenos Aires. Me sirvo un whisky para poder seguir acomodando fichas deformes y tratando de recordar, sabiendo que lo único que quiero es olvidar. Gina se va. Y el gran motivo es Matías. Está negada a convivir con él. Y me la hace difícil, porque yo no puedo elegir entre el amor y el amor. En esa pulseada terminará ganando Matías. Pero no a Gina, sino a la incomprensible negación de Gina. Ella duerme, mientras los hielos se acomodan en mi vaso.
Ama, que recuperó su apartamento y somos nuevamente vecinos con privilegios.
Levanto la cabeza por el ruido. Es Gina bajando de la habitación al living, con su infaltable remera de dormir que dice LOVE IS IN THE AIR. La hace rea y eso me desborda de ternura. Va a la heladera a servirse un vaso de jugo de naranja, infaltable en ella. Criada en el seno de una familia alemana, todo tiene reglas. Recuerdo cuando nos estábamos mudando para vivir juntos, hace ya varios años, ella cortó la mudanza y se largó a llorar. Era el hambre. Para ella los horarios de su rutina armada desde hace años, son intocables. Aunque conmigo, su antítesis, había cambiado  algo. Y eso nos cambió a los dos, o fue unos de los motivos por los cuales ella estuviera en NY como una boya aburrida en un río sin peces.
Se  puso a juntar todas sus cosas. Va a su cartera y mira su I POD. Sí, yo no tenía ni el menor recuerdo, pero hoy se vuelve.
- Todo bien?
- No, todo mal... En tres horas tengo que estar en el aeropuerto.
Se larga a llorar y la contengo
. No te preocupes, yo te llevo, estamos con tiempo.
- Error!, Tiempo es lo que se agota.
Imagino un inexorable reloj de arena. Y pienso en la sabiduría de nuestros mayores, de poder descubrir que se puede contar el tiempo con arena.
- Cambiemos el pasaje ahora, le digo, sabiendo de memoria la respuesta.
- El de Mati o el mío?, me desafía y me pone contra la pared.
El tuyo, así somos tres, bueno, cuatro con Luca. Por favor aflojá con el tema de Matias
- Ayudame, voy a perder el vuelo...
Me levanto, veo sus cosas desparramadas, como si mi casa fuese un árbol de Navidad y sus cosas las borlas.
Junta sus cosas a una velocidad increíble. Me  visto agarro las llaves del auto. Antes de salir, aún en la puerta me abraza y me mira con sos vidriados ojos verdes. Se los cierro, nos vamos. Estoy por cerrar la puerta y la abro un segundo. Necesitaba convencerme de que las borlas ya no estaban,

Gustavo Bonino

martes, 7 de diciembre de 2010

QUISE QUEDARME PERO ME FUI (CHARLY´S DIXIT)

Hoy tengo ganas de comer asado, pensé. Desde luego que no lo pensé bajo la mera fantasía. No. Tenía ganas de salir con las llaves, el pasaporte, la billetera (lo puesto) hacia el JFK y tomarme el primer avión. Juntar a los amigos y que las velas no ardan.
Era la  máscara perfecta para disfrazarme contra el dolor de saber que Gina estaba con su novio en NY. Imposible de soportar. También eran ganas de sentirme contenido, rodeado de amigos, que son, en definitivamente, tu familia.

NY, un calor que derrite hasta los puentes. Y yo, bajo mi ventilaodor de techo, fumando un cigarrito de vainilla, pensando en Gina, sabiendo que ella también estaría pensando en mí. NY es nuestro. Aca nos jugamos la vida en cada caminata y nos bebimos el azar con ese agua llamada tiempo. No resultó. Luca me mira y le sonrío. Mueve apenas la cola, como para dejarme conforme. Esperaba la frase mágica que solo él entiende, "let´s go Luca" y eso se transforma en una catarata de saltos, ladridos y lloriqueos agudos. Yo no tenía ganas de pasear. Menos con Gina paseando, arrastrando al novio como si fuera un globo y seguramente pensando en mí en cada tienda. Lo mismo me pasa a mí, solo que yo no puedo entrar en Victoria Secret´s sin ver su  cara de felicidad en cada perchero, placer infinito de solo recordarla. 
Debo terminar mi segundo libro, esta vez es un encargo muy mío y nada tiene que ver con el blog.

Se acaba el dolor? Es realmente una cuestión de tiempo?
Podía relajarme en Ama y olvidar a Gina, pero relajarte sobre una persona bipolar es como acostarte sobre las brasas...

Pegué el grito de guerra a Luca para salir a pasear, pero ni se mosqueó. Respiró fuerte y me dio la espalda, como lo han hecho tantas personas...

Sonó el timbre, era Ama. Lloraba, atiné a no abrirle, pero no pude.... Definitivamente en mi vida nada estaba bien.

-Puedo? preguntó como un pollo mojado...
-Podés...
- No te entiendo, me replicó.
- Explicate...
- Yo en tu lugar, jamás hubiera dejar pasar a una tipa como yo. Sabiendo que te hago mal. Que confundo más las cosas
- Ama, ya toqué fondo, nada puede estar peor.  Acomodate, yo salgo a dar una vuelta.

Me fui a caminar un poco por ahí. Central Park brillaba de hermosura. Entré en el Met. De puro aburrido.
Delante mío, de espaldas estaba Gina. Y creo que estaba sola. Quise huir, quise quedarme. Pero me fui.

Gustavo Bonino

jueves, 2 de diciembre de 2010

DIA ABURRIDO


Algunos dicen que la vida es un crucigrama. Vertical/horzontal. Luca y yo debíamos seguir esos parámetros tan pedorros? Dos vidas siguiendo el mapa de un crucigrama?. No. Me planté ante el desquicio de Ama, cuando me dijo "la vida es un crucigrama". Me niego a creer que la vida es eso, recuerdo haberle dicho.
Todo esto lo pensé en la barra de la cocina, mientras Luca masticaba su hueso yanqui y yo mi desayuno compuesto de sobras, requechos de algunos abruptos al hacerme el FRANCIS MALLMANN. Tan pelotudo soy, lo sé.

Siempre pensé que uno era el que debía conquistar el tiempo. Ahora noto que no, que el tiempo está afuera, del otro lado de mi apartamento, esperando ser usado. Y eso me dibujó en el rostro, una media sonrisa, esa que alguna vez empapó de amor a Gina.

Y Gina, en donde estará ahora? Caminando con su novio caniche? Y Ama? mejor no pensar en eso.

Así como suenan tanto las sirenas en NY, suenan también los ladridos de Luca, que su instinto lo obliga a negarse a mear en un parquet. (se escribirá así?)

Salí fuera del apartamento. Tenía una reunión con la gente de la editorial que me publicó el libro del blog, pero estaba bastante cargado para escuchar a gansos con corbata. Desde luego no respondí a ningun llamado a la BB que me dieron, suelo apagarla. Detesto las noticias, no importan su carácter, sean buenas o malas. Ya no tengo la capacidad de sorprenderme, porque por lo general la sorpresa viene con sorpresa.

Me fui a la cigarrería de Al. Como siempre, estaba regañando a algún indú de turno por no atender bien a algún cliente, cosa que me enerva. Me hizo traer un banquito y un puro. Fumamos juntos.
El silencio se adueño de la tarde.

Gustavo Bonino


miércoles, 1 de diciembre de 2010

EL VEINTIDOS





Recorrimos tantas tiendas en busca del vinilo de Hendrix y Morrison en vivo, en el Club de la Escena, año 1968. Yo lo tengo en CD, pero me volví UN-CHICO-VINTAGE. O sea un boludo de cuarenta y un años devenido en cool, que causa sensación si agarro a una desvalida mujer perdida en la noche, sola y aburrida o que causo gran tristeza si miro a una de veinticuatro y me mira con cara de lástima, mordiéndose el labio inferior en absoluto gesto de "estás totalmente fuera de foco".

Let`s there be love, suena a lo lejos, lindo, pero acabo de perder a dos mujeres. Mis dos mujeres. Just rememeber I¨ll be by your side... sigue esa misma canción... Y las dos estaban tan lejos, que podía sentirlas. Es como ver al croupier llevarse tus últimas fichas. Están ahí, pero ya no te pertenecen. Se alejan y van a caer en las manos de otro.
Y tanto Ama como Gina son fichas grandes, de esas que dan miedo apostarlas en una sola jugada. Si ganas, lo tenés todo, si perdés todo se fue en una sola ficha. Son mujeres no troquelables, no podés cambiarlas por varias fichas chicas. Es una y jugate. Yo perdí dos de una sola apuesta.  Aposté al 22, obviamente.  Dos fichas, dos plenos, dos derrotas y un dolor que será la alegría de tantos otros...

Estaré acabado? Será que ya no puedo apostarle a nada más?. Creo que no hay resto. Estoy agobiado. Buenos Aires, la familia, esta ciudad tan mía y tan lejana a mí, Gina, Luca, un Whisky doble que le pedí a Al que me invite por un bolichito que pasábamos. Luca atado a un poste, llorando becuase "NO SE PERMITEN ANIMALES" y yo buceando hacia el fondo de mí  mismo, a punto de darme la trucha contra el gritito del croupier:  NO VA MAS.

Gustavo Bonino


martes, 16 de noviembre de 2010

AMORES QUE MATAN, NUNCA MUEREN.


Luego de que Ama pusiera FIX YOU. Luego de haberle hecho el amor durante toda mañana hasta que el sol nos detuvo con su insuperable luz, luego de todo eso vino la noche. Gina paseando con su novio, un tal Ricardo o Roberto y Ama se fue con Kiara antes de que pudiese reaccionar… Un grito desautorizado se me atascó en la garganta y no pude gritarle “QUEDATE, SALVAME”. Hizo su bolso con la naturalidad con la que yo le pego a la pelota con el hierro siete, se acomodó, hizo foco en su golpe  y me pegó en el centro del corazón cuando la puerta de cerró y lo último que vi de ella fue su mano aún dentro de la casa, que cerraba el picaporte y, sabiendo que la miraba, me levantó el pulgar. Tuve que cambiar las lágrimas por una sonrisa que solo ella es capaz de sacarme. O tal vez lágrimas y sonrisas hicieron una comunión para unirse y hacerme fuerte, y juntas, vencer el detener a Gina y a Ama, que juntas me hacían pedazos.
Luego de que la puerta se cerró pensé en aquel día, hace tantos meses atrás, cuando aún teníamos sueños de casarnos y nos juramos un amor eterno,  Gina se hartó de mí y se tomó un avión a Buenos Aires.
De golpe me asaltaron las ganas de ir a Buenos Aires, pero tenía la ciudadanía que tanto me costó conseguir, y cambié a mi hermosa Buenos Aires, a mi gente, a mi hijo, por las escaleras que dan mi habitación.  Y Luca? con quien lo dejaba? Esto no es Buenos Aires, aca no viven el mecánico de confianza o la portera con ruleros que son capaces de matarse por vos. Acá la gente es fría. Y no es que esté mal. Son así y yo debía seguir las reglas del juego.
De pronto se me vinieron los amigos a la cabeza, es por eso que me mantenía algo cuerdo, mientras dos ríos capitales, como el Éufrates y el Tigris lo fueron cinco mil años atrás e hicieron de este puto mundo lo que es. Bien, yo era un mundo en miniatura, desarmándome -pieza por pieza- como un robot hecho de RASTI o un rompecabezas de cinco  mil piezas.
Anoche bajo el puente de Brooklyn… Ahora acá, otra vez solo, pensando en Gina y su novio, imaginándolos en esa vida rosa chicle que a ella tanto le gusta de un hombre. Y no la culpo, la entiendo. Entiendo porqué me dejó. Tiene algo que yo no. Consigue lo que quiere.
Y ayer la tuve entre mis brazos y le di un beso que solo bajo un puente se puede dar. Pensando también en Ama, tratando de adivinar si se iría a una aldea india en el centro de este país, rodeada de pieles rojas y caballos o si ya estaba contratada para ser la secretaria de algún diplomático o Banco de renombre, lista para subirse a un jet privado con un trajecito sastre, que solo una rea como ella puede lucirlo. Porque así es ella, no sabe nada y lo sabe todo.
Me serví de inmediato un vaso lleno de Whisky, el tercero (debía enfrentar de alguna manera tanta pérdida).
Puse la mente en blanco y me quedé escuchando la última estrofa de la canción que anoche me regaló Ama:  
“… and I will try to fix you”
Gustavo Bonino

domingo, 14 de noviembre de 2010

MUÑECO DE TRAPO



Llegué del encuentro con Gina al amanecer, empapado del rocío del agua, el viento que hace de spray con ella, la que corre por debajo del puente de Brooklyn. Empapado también del sudor que me provocaba el miedo a que Ama despertara, la corrida enloquecida ya que a esa hora y en ese Pier, no es nada fácil conseguir un metro que me lleve al Meat Packing.
Antes de llegar me detuve en la esquina de casa, miré si AL había abierto su tienda. No. Eran las seis de la mañana. Imposible. Menos un Lunes.
Entré al edificio de la manera más discreta que pude. Impecable hasta el segundo piso (mi parada).  Inserté la llave suavemente en la cerradura sin el menor ruido, no sea cosa de que Kiara o Ama se despertaran.
Por un instante me detuve. Pensé: "que estoy haciendo... de qué me escondo... y, sobre todo porqué. Después de todo era mi casa y más por arriba, ERA MI VIDA".
La llave giró con la lubricación delicada con la que se deslizan las llaves en New York. Sé que es estúpido reparar en este comentario, pero una cerradura en New York, jamás falla. Jamás.
Salvo que alguien del otro lado de la puerta, la trabe con el pestillo. Ese era mi caso. Mi puerta estaba trabada. Bloqueada.
- Ama, pensé agarrándome la cabeza... ya se dio cuenta de todo...
Y no me equivoqué. Una voz muy baja me susurró del otro lado de la puerta. Era Ama.
- Acomodate en el felpudo o andate a dormir a la cama de Gina... Lo dijo con una suavidad que me dio pánico.
- Abrime, le dije en voz baja, para no armar alboroto en el pallier.
De pronto sentí que pestillo se descorría. Entré. Pensé en tomar la delantera - la única forma de bloquear a Ama - pero Kiara dormía y todo el edificio también. Y como nuevo residente, no me convenía tener ningún tipo de problemas legales. Los americanos se deshacen muy fácilmente de la gente que les trae problemas, tengan o no razón. La molestia no les agrada. Y de mi aparatamento a un tribunal había una distancia de un par de días. Entré. Cerré la puerta y me recosté sobre ella. La nuca de Ama estaba a unos metros en el blanco sofá.
- Estuviste con ella...
- Sí, respondí. No tenía ganas de entrar en un juego de mentiras absurdas y menos con Ama, que no tiene el menor temor de hacer lo que quiera en cualquier momento. Ama es de esas mujeres que te dan todo y te lo quitan. Y lo hace con un gesto, con una sutileza... Sin mirarme, de espaldas a mí, estiró su delgado brazo. comenzó a sonar un tema de COLDPLAY que versa... 

LIGHTS WILL GUIDE YOU HOME
AND INGITE YOUR BONES
AND I WILL TRY, TO FIX YOU.

Así, empapado de agua de puente y de lágrimas, me rendí. Ya no podía seguir en este TRUCO de a tres. Estaba conminado a recibir siempre los cuatro de copas. Me dejé deslizar por la puerta mientras un primer rayo de sol me daba sobre media cara, los acordes eran cada vez más fuertes.
Ama lentamente se incorporó del sofá y se mostró frente a mí. Estaba empapada en lágrimas... Estiró sus brazos. Con sus dedos hizo un gesto de "vení, dame un abrazo y olvidemos, al menos por un rato, toda esta verdad..."

La música se ponía más intensa, Ama me abrazó fuerte, como a un muñeco de trapo, un muñeco incapaz de tomar desición alguna...


Gustavo Bonino

domingo, 31 de octubre de 2010

Bajo el puente

La brisa nos daba sobre la cara, la noche bajo el Puente de Brooklyn es más oscura que la noche. La besé tanto que cuando nos desanudamos y mi boca fue a su oído para soltar alguna frase de amor, no supe por un par de minutos si estaba besando a Ama o a Gina. Mi angustia menguó cuando Gina me ganó la posición y susurró con su inconfundible ternura de gata mimosa "Te amo como nunca más voy a poder amar"

Suspiré... Temblaba como un arroyo. La abracé muy fuerte para no caer dentro de mi propio vacío.

Gustavo Bonino

viernes, 1 de octubre de 2010

NY - QUE HARIAS SI NO TUVIERAS MIEDO?


- Y cómo me enfrento con el libro?
- El libro... o la gente?, observó Ama.
- Qué mierda importa!!!. No quiero hablar de esa bosta! Qué es todo ese show ridículo?. No va a ir nadie, además...
- Lucho... lo cortó en seco Ama, con una sonrisa irónica estampada y lista para el remate...
- Qué!... le dije y me rendí ante su inevitable gol de media cancha...
- Qué harías si no tuvieras miedo...

Gustavo Bonino

martes, 28 de septiembre de 2010

TIRAME UN CABLE A TIERRA, GINA!!




Hoy es uno de esos días en los que tranquilamente me suicidaría. En realidad estoy tan aferrado a la vida como a la muerte. Me maravilla vivir y ver a Mati crecer (aun que estemos tan lejos ahora), a Luca mirarme sabiendo que, en su condición de perro, me entiende. Gina y olor de su piel, siempre tan pura y tan vil. Ángel y demonio. Sus cartas fuertes. Ama, Amalia Cedilla y la complejidad de su cerebro, lo que odio de ella, es lo que más amo.

Pero sí, a pesar de ellos, de mis amigos, de Al, a pesar de todo me suicidaría tranquilamente. Y lo estoy pensando papel y lápiz en mano. Haciendo la lista de la forma más agradable de morir. Porque quiero disfrutar, quiero irme como por un túnel “ALL THAT JAZZ DIXIT”.

Tengo tanto por qué vivir, pero unas ganas de matarme se apoderan de mí. No sé por qué. No sé por qué. No sé por qué, repito llorando porque la cerveza ya me pegó y potencia mi tristeza.

Listado de motivos.

Soy infeliz, mi forma de ganarme la vida dista de lo que realmente quiero, pero lo que es peor, dista de lo que realmente soy.

Quiero estar en pareja, pero quiero estar solo. Y no me banco ninguna de las dos cosas.

No tengo a donde ir. No soy de NY ni soy de Buenos Aires.

Estoy completamente deprimido.

Mis obras, las que moran en mi mente, jamás saldrán a la luz, aunque yo – mentirosamente – me diga que sí.

Etc

Etc

Etc

Es el final

Quiero llamar a Al, pero él está peor que yo. Quiero despertar a Ama que duerme abrazada a Kiara, quiero llamar a Gina y abrazarla. Y –debo admitir- la vida sorprende. Suena el teléfono. Es Gina.

- Hola, dijo suavemente.

- Hola dije y ella notó mi estado.

- Te espero en la esquina de tu casa en diez minutos.

- Sí, respondí y corté.

Bajé. Era Gina. Puntual. Imposible que falle. A diez metros sentí como el imán hecho de tiempo nos atraía.

Nos matamos en un abrazo. El olor de su piel me pone mal. Me hace llorar de ternura. Otra vez zafaba de la muerte. Mirarla era entender todo, era ir directo a cualquier colchón a escondernos de la torpeza de este mundo espantoso.

Ambos sabíamos que teníamos la fórmula química para salvarnos.

Gustavo Bonino

viernes, 24 de septiembre de 2010

PIER 45



"Estoy borracho, tomé Alplax y fume marihuana". Eso es lo que me dijo Al. "Estoy volando, estoy volando"

Al estaba con mal de amores. Ama y yo nos quedamos mirándolo. Gina estaba en un hotel que contrató desde Buenos Aires. Y yo con un nudo marinero en la garganta....

Al, como de costumbre, se enamoró de una puta que se enganchó en el PIER 45, en el Hudson River Park. solo Al puede llegar a encontrar una puta ahí.

Ese día, con Gina en un hotel y Ama con cara de culo, yo me quedé con Al toda la noche. Toda la noche pensando  en como resolver el crucigrama más difícil en cuarenta y un años.

Gustavo Bonino

jueves, 23 de septiembre de 2010

GINA´S BACK OR JUST COME?



"Llego en el vuelo 944, a las 16 PM, bueno que pelotuda, las 4 de la tarde. Me podrás ir a buscar : ) DALEEEEEEEEEEEEEE"

De golpe y porrazo volvía Gina. En realidad no volvía, simplemente venía. Que de simple no tenía nada. Ama, estaba parando con Kiara en Casa. Pero ese no era el problema sino la excusa para desviar a mi corazón. Gina tenía novio y estaba "bárbara" con Ricardito. Eran pan y manteca, Batman y Robin, pan y manteca. Y yo era, me sentía una botella de vinagre. Me revolvía el alma, las tripas, que Gina viniera. En carácter de qué?. Ricardito era parte del equipaje?. Si venía, en donde encajaba Ricardito y su estúpido nombre?. O, tal vez, la pregunta más acertada era: En donde encajaba yo entre ellos?.
No me animé a responder más que: "Genial, no te preocupes, yo te busco".
Eso era al día siguiente. Ella no respondió. No aclaró nada.  Esperaba una contraseña tipo "estás con alguien?"
Esa noche no dormí. hice tantas conjeturas que a las tres de la mañana, me levanté, prendí el I POD y puse Wise up de Amie Mann (ese tema me lleva directo a ella). Y me puse a anotar las infinitas combinaciones que podrían llegar a sucederse con la llegada de Gina. Ricardio, Ama, Gina, yo. Ni hablar de Kiara y de Luca. Explicar estúpidamente -frente a la cara-de-culo de Ama- que Kiara no es hija mía. Fui y vine por el extenso pasillo de posibilidades. Ama dormía. Y ese era el otro cabo de la soga que me ahorcaba. Explicarle a Ama. Valía la pena? Tal vez Gina venía sin su Ricardo y se hospedaba en un hotel. Tal vez Ricardo tiene casa en NY o lugar en donde parar. Eso era bastante probable, conociendo a Gina. Siempre al lado de un hombre sustentable. Eso me relajó un poco. Me clavé un alplax, una medida de whiskyy y a dormir.
"Me compré tu libro acá en Buenos Aires, estás más pelado en la foto, pero más lindo", versaba uno de los párrafos del mail. Lo cual era una caricia con la fuerza de un cachetazo. Mi libro en Buenos Aires?. Ya todo me superaba. Enloquecí de solo pensar como lo habrán editado. Por qué clase de filtro habrá pasado esa edición, seguramente maltratada por un Colombiano con todas las materias aprovadas en alguna universidad, destrozando a mi libro, que es solo un vómito lógico  después de tanto amague. Una desprolijidad con onda, algo original, nada más. Carente de todo talento y manoseado por un extranjero para su venta en la Argentina.
Llegué al aeropuerto hecho un trapo, aunque me vestí bien y me puse perfume. Pero los anteojos no me los sacaba ni en pedo.
Llegué tarde, como siempre. fui a una pantalla indicadora y vi que el vuelo estaba arribado. Corrí hasta el gate por donde salía Gina o Gina y Ricardito. Busqué desesperado su silueta, luego me concentré en parejas. Traté de mandarle un sms. Pero no hizo falta, estaba a metros de mí. Esperando. Mirando su celular. Reí.
Le escribí "estoy tan cerca, que vas a verme antes que a este mensaje". Lo leyo, a la distancia su risa era más hermosa aún. Sin Ricardito, thanks god!.
Giró la vista, ahí estaba yo empezando a llorar como un chico. Ahí estaba ella que vino hacia mí corriendo y solo atinó a besarme los labios.

Gustavo Bonino