LA BELLEZA ESTÁ EN TODOS LADOS

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ES TODO LO QUE TENGO...

sábado, 12 de julio de 2008

SOBRENADA





SOBRENADA


Me acabo de despertar. Es sábado, doce y media del mediodía. Aún no sé porque escribo esto. Aún no sé porqué escribo.
Acabo de recibir un mensaje de mi hijo que dice "pa toy en ksa, q t pasó". Después de unos segundos descifré el mensaje. "Papá estoy en casa, ¿qué te pasó?". Lo que me pasó es que me quedé pensando en el idioma.
Anoche, viendo una serie, el protagonista le dice a una mujer "I was googled you". Algo así como, "te estuve buscando". Y no la estuvo buscando vía internet, salió a la calle, de noche, a buscarla. Usó el término GOOGLE. Y lo conjugó en pasado como verbo regular. Curioso.
Hoy por hoy (hoy x hoy) debe ser la palabra más pronunciada en el mundo. Fui a Google y busqué la palabra Google. Aparece dos mil ochocientos diez millones de veces.
Me quedé pensando. Era tarde, mi novia se había ido a un recital y yo, en casa, tratando de buscar inspiración, viendo una serie que trata sobre un escritor atascado. Nada menos estimulante que eso. Pero así funciono a veces. Busco aliados en los libros, en las películas, (jamás carnales) con quienes compartir las horas en las cuales no tengo la voluntad de sentarme a escribir. Si compartiera esto con una persona y no con un personaje, me estancaría más. El otro siempre es un ser egoísta. Todos tenemos la necesidad desesperante de ser escuchados. Por momentos me parece estar viviendo en un mundo habitado por monologuistas. Todo lo que se dice es para gustar o agradar a alguien. Es decir, hablamos para justificarnos. Para ser admirados u odiados. A veces creo que el fin último del discurso de los hombres es cosmético. Las palabras salen del orador, tocan el oído del receptor, lo seducen pero no quedan ahí. Vuelven al orador que las abraza, feliz de su criatura.
Seguramente este texto está siendo escrito para que alguien lo disfrute. Y el halago hacia él me reconforta más por sentirme querido o admirado, que por haber conmovido (movido con) a otro.
Volviendo a mi estancamiento. Estoy falto de imágenes? De ideas? No. Me sobran. Me pasan dos cosas en esos momentos:
No tengo idea de cuál es el motivo del estancamiento. (Tengo muchas sospechas, ojo).
Me rehuso a contarlo, para que no me recomienden el psicoanálisis. Aún recuerdo las palabras de Ciorán en el libro SILOGISMOS DE LA AMARGURA: "El psicoanálisis degrada nuestros riesgos, nuestros peligros, nuestros abismos; nos despoja de nuestras impurezas, de todo lo que nos hacia curiosos de nosotros mismos".
Salí a buscar a mi novia. En el recorrido de San Isidro a Palermo puse la radio. En el programa, el conductor jugaba con los oyentes el siguiente juego: les daba dos opciones, por ejemplo, pizza o caramelo. El oyente tenía que elegir, que pensar, cual de las dos palabras figura más veces en GOOGLE. Ganó pizza, por lejos.
Qué curioso. Parece como una especie de prestigio aparecer en google. Supongo que en una escala de valores de éxito, la persona que figura más veces es más conocida que la que no aparece.
En estas épocas, en la que el viejo Sartori dio en llamar al hombre: homovidens, hombre video, reemplazando al homosapiens, hombre que piensa, no solo cambió la forma de hablar, el habla digital (ksa = casa), sino que también cambiaron los valores. Se es más importante por figurar en Google. Mi hijo, hace un tiempo atrás, no quería ir a la casa de un amigo porque no tenía computadora ni Play Station. O sea, no tenían una pantalla con la cual interactuar. Se veían en la necesidad de conversar, de conocerse.
Me pienso un dinosaurio antes de la glaciación, de la extinción. Feliz por conocer el nuevo y el viejo mundo. Inquieto por descifrar que nueva forma de comunicarse tendrán las generaciones venideras.
Llegué a Palermo. Mi novia estaba con una amiga. El recital estuvo bueniiiisimo!!!!. La ví sonreír con esos enormes ojos verdes, feliz.
Me hubiera quedado horas contemplando esa imágen, que era tan real. Que no estaba en ninguna pantalla, ni sonreía para la cámara.

Gustavo Bonino

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Percibo que tus últimas intervenciones adquieren un franco tono confesional y reflexivo. El problema es que la confesión de la que se trata, y las ideas acerca de las cuales se reflexiona, no van más allá de un pseudo Naroski con computadora.

Gustavo Bonino dijo...

Aunque no tengo idea de quien es Naroski, cuando anteponés el calificativo de "pseudo", supongo que me estarás calificando como al peor escritor del planeta, lo cual es probable que sea cierto.
Thanks, anyway... Los palazos también sirven.
Gustavo

Maria M. dijo...

Boni:

Estas dandole rienda suelta a tu expresion en la escritura...y eso esta genial.Pues ya sabemos muchos que para cualquier arte hay que tener continuidad!!!! Y saber seguir seguir seguir seguir seguir y seguir.....
Te felicito.
Con respecto a lo que escribiste....jajajja me haces reir.
Y creo que yo me identificvo con esto de ser un dinosaurio antes de la glaciacion...jajja y que estamos felices por conocer el nuevo y el viejo mundo.
Te dejo un saludete.
La Negra

Anónimo dijo...

Boni, recién leí tu nueva página. Está muy bien, y me sorprendió la coincidencia con el libro de Baricco que te recomendé hace un tiempo, ¿lo leiste? En fin, te quería contar que te leí y me gustó. Después hablaremos mejor.
Abrazo,
Gonzalo.

calientapiés dijo...

sí, quizás, todos somos egoístas pero la realidad es que siempre hay alguioen del otro lado que nos legitima como monologuistas. es un tire y afloje medio raro, pero ese lugar que "robamos" para escupir un soliloquio, conciente o incocientemente, nos es dado por el otro. ja!

y...la "primitividad" la comparto, por suerte no es algo cien por ciento generacional, eso me deja tranquila (aunque sea por un rato).

muchas gracias por tus palabras! siempre es genial tener una mirada ajena sobre lo que uno hace.

un abrazo!

Gustavo Bonino dijo...

Gracias Calientapies... Es muy cierto. Desde luego que el mundo está hecho de combinaciones y que así como una taza necesita del aire, del hueco, para ser taza, un monologuista necesita de otro para transmitir su discurso, si hablara al aire, perdería su condición. Me parece muy lúcido tu comentario.
Saludos
Gustavo